2026-08-07

Una productora de San Pedro llevó la voz de las mujeres campesinas al Congreso Aapresid en Rosario

La productora Iracema da Luz Ferreyra representó a las Emprendedoras Campesinas de Colonia Alegría en el 34° Congreso Aapresid, visibilizando el rol de la mujer rural, la producción sostenible y la conservación del bosque nativo tras recibir la distinción internacional FAO Village.

Desde una chacra de colonia Alegría, en la zona rural de San Pedro, hasta uno de los grandes escenarios del agro argentino. Ese fue el recorrido que realizó la productora Iracema da Luz Ferreyra, quien tuvo la oportunidad de representar a las mujeres campesinas de su lugar en la 34ª edición del Congreso Aapresid, realizada en Rosario, Santa Fe.

La invitación llegó de la mano de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y permitió que la experiencia de un grupo de mujeres campesinas formará parte de un espacio donde confluyen productores, empresas, especialistas y referentes del sector agropecuario.

Iracema integró el panel “Mujeres agregando valor al agro”, donde compartió el trabajo que llevan adelante las Emprendedoras Campesinas de Colonia Alegría junto a la Asociación Minka y habló sobre el rol de la mujer rural, sus capacidades, los obstáculos que todavía enfrenta y la necesidad de generar mayores oportunidades.

"Fui invitada por FAO a representar a las mujeres de mi comunidad en el Congreso de Aapresid y, desde nuestro lugar, poder aportar que las mujeres rurales también podemos lograr grandes cosas, que no necesitamos ser empresarias para hacer eco” indicó la productora entre la alegría, el orgullo y la satisfacción.

Para ella, ocupar ese espacio significó mostrar que detrás del trabajo cotidiano en las chacras existen experiencias de organización, producción y conservación que también forman parte del agro argentino. "Pude mostrar cuál es nuestro protagonismo como mujeres, cuáles son nuestras virtudes, nuestro rol y también cuáles son los obstáculos que tenemos como mujer. Ha sido una experiencia única" reconoció Iracema.

La participación llegó pocas semanas después de que el grupo recibiera el reconocimiento internacional FAO Village, otorgado por su aporte a la conservación de la biodiversidad, la producción sostenible y el fortalecimiento del rol de las mujeres rurales. La organización destacó el trabajo de estas productoras dentro de los bosques nativos y su aporte a modelos de desarrollo que combinan producción y conservación.

Ese reconocimiento puso en valor una experiencia que se construye desde hace años en las chacras de varias familias, donde las mujeres impulsan actividades productivas que ayudan a sostener a sus familias sin perder de vista el cuidado del bosque.

La presencia de Iracema en Rosario permitió llevar esa realidad a un ámbito muy diferente al de su vida cotidiana. "Conocer y ver cómo se maneja el agro en Argentina, con grandes empresarios y con tanta tecnología, me impresionó mucho. Participé de varios paneles por curiosidad y conté cuál es el objetivo al que queremos llegar".

Ese objetivo, explicó, consiste en lograr que cada vez más mujeres rurales reconozcan su capacidad para emprender, producir y ocupar espacios de decisión. En ese sentido enfatizó "Queremos que más mujeres rurales puedan ser empoderadas y no tener miedo a que somos frágiles. Todas tenemos nuestras virtudes y no somos menores a los hombres"

Una voz por las mujeres que trabajan la tierra

La experiencia adquiere un significado especial durante 2026, declarado por Naciones Unidas como Año Internacional de la Agricultura, una iniciativa que busca visibilizar el aporte de las mujeres a la producción de alimentos, la economía rural y el cuidado de los territorios, además de promover mejores condiciones de acceso a la tierra, la tecnología, los mercados y los espacios de decisión.

En ese contexto, Iracema considera que su participación no fue individual. Viajó como representante de muchas mujeres que cada día trabajan la tierra, producen alimentos, cuidan a sus familias y sostienen actividades económicas desde lugares muchas veces alejados de los grandes centros urbanos. Su mensaje apuntó precisamente a ellas. "Les animo a seguir luchando por sus sueños y anhelos".

Más allá de lo enriquecedor; está experiencia le permitió cumplir un sueño personal ya que para llegar a Rosario y para participar del Congreso, Iracema tomó por primera vez un avión, una experiencia que recordó con emoción. "Por primera vez experimenté viajar en avión, un sueño cumplido. Con mucha ansiedad, pero me encantó esa experiencia. Gracias a Minka y a FAO por hacer realidad ese sueño" concluyó la productora. 

Te puede interesar