2026-07-12

Gigante climático exige estar en máxima alerta

Misiones se prepara ante la amenaza hacia la población y la agricultura

Se podría convertir en Súper Niño, como ya lo advierten desde Brasil. En el interior, sobre todo El Soberbio, Panambí, Alba Posse y San Javier, temen anegamientos

El fenómeno de El Niño ya no es una probabilidad lejana, sino una amenaza que acecha  a la provincia de Misiones y se teme que llegue con una fuerza que podría ser catalogada, como lo hacen desde Brasil, como un “Súper Niño”. Misiones enfrenta tal desafío, pero esta vez se están haciendo numerosas previsiones, desde el cuidado, protección de la población hasta una eventual asistencia sanitaria a través del Ministerio de Salud, cuidado de suelo y, sobre todo, una alerta temprana en los municipios del río Uruguay para reaccionar a tiempo.

Las primeras señales ya se hicieron notar con la crecida repentina del río Uruguay y el desborde de arroyos internos. Para los habitantes de las zonas ribereñas, el agua no es sólo paisaje, sino una amenaza latente que avanza sin pedir permiso.

El impacto inmediato del exceso de lluvias se concentra en los municipios que limitan con la frontera fluvial. Las poblaciones de El Soberbio, Alba Posse, Panambí y San Javier se encuentran en la primera línea de defensa ante un río que empieza a mostrarse amenazante. Se teme anegamiento de grandes extensiones de tierra, lo que promete dejar intransitables los vitales caminos vecinales y rutas terradas de la provincia. Aunque las lluvias ya se hacen sentir, los investigadores apuntan en el calendario a septiembre como mes clave. A partir de allí, todo el Noreste Argentino (NEA), es decir Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, podría experimentar el impacto más crudo de este ciclo.

Lo que se anticipa

Para entender la verdadera magnitud de lo que se avecina, hay que escuchar a quienes conocen el pulso del clima local. José Olinuck, técnico agrometeorólogo jubilado del Inta Cerro Azul pero siempre activo en el análisis del tiempo, no oculta su preocupación al evaluar las variables actuales.

“Hace un tiempo hablábamos de que todo el mundo coincidía en que el fenómeno del Niño se acercaba, pero no estaban muy de acuerdo en cuanto a la intensidad. En cambio, en este momento prácticamente todos coinciden en que el Niño puede tener una intensidad muy pero muy importante”, sostuvo Olinuck.

Según el espe cialista, el panorama actual guarda escalofriantes similitudes con los eventos ocurridos entre 2014 y 2015, cuando la región encadenó dos períodos consecutivos de inundaciones graves. Además, advierte sobre un factor clave, como podría ser la duración. El Niño no es una tormenta de un fin de semana; es un proceso extenso que abarcará toda la primavera y el verano, obligando a las instituciones provinciales y a los municipios costeros a trabajar en un comité de crisis permanente.

Desde la yerba mate a la mandioca

El impacto económico en las chacras misioneras se medirá según la resistencia de cada cultivo. El exceso de agua no afecta a todos por igual, y los productores deben ajustar sus estrategias.

El experto destaca que, entre los cultivos perennes desde yerba mate, té y forestación, son los mejor preparados para soportar el embate. Pero, en el caso de la yerba mate, Olinuck recalca la necesidad urgente de cuidar el suelo contra la erosión que provocará el lavado por las lluvias torrenciales.

Entre los más vulnerables se encuentran el maíz y la mandioca. Es decir, la producción hortícola y de ciclo corto, está en zona de máximo riesgo. Para los pequeños productores de mandioca, los suelos anegados son una trampa mortal. La falta de aireación y el exceso de agua pudren las raíces y desatan ataques de hongos imposibles de frenar una vez instalados.

Ante esto, el Instituto de Macroeconomía Circular (Imac), lanzó recomendaciones preventivas urgentes para que los horticultores sigan de cerca los pronósticos diarios y anticipen las cosechas o refuercen los sistemas de drenaje en los invernaderos.

Un espejo preocupante

El temor en Misiones no es una exageración abstracta; se alimenta de lo que ocurre cruzando la frontera. Miguel Mendoza, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Misiones, advierte que se teme una creciente histórica, quizás la peor en medio siglo.

“Brasil ya hace cinco o seis meses que se está preparando, bajando recursos y preparando a los productores en la zona urbana”, recordó Mendoza, evidenciando que el gigante vecino se tomó la amenaza con mucha seriedad. Es que los antecedentes recientes de Brasil son catastróficos. En el primer semestre de 2024, el estado de Río Grande do Sul sufrió lluvias torrenciales que inundaron el 92,4% de sus municipios, dejando un trágico saldo de 183 muertos y más de 700.000 personas sin hogar. Las inundaciones repentinas registradas a finales de junio en la región noroeste de ese estado fueron catalogadas por la consultora Climatempo como los primeros zarpazos de este nuevo ciclo de El Niño.

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