ALERTA, PREVENCIÓN Y ACCIÓN

Misiones se prepara para el fenómeno de El Niño

La localidad de El Soberbio ya vivió grandes inundaciones por la subida del río Uruguay. La inminente llegada de copiosas lluvias pone en movimiento nuevamente toda la organización para evitar daños. Otras comunas costeras siguen el mismo modelo
domingo 12 de julio de 2026 | 6:07hs.

El fenómeno de El Niño amenaza con profundizar sus daños en la región en los próximos meses. La provincia de Misiones, pero principalmente la zona costera, se mantiene en alerta constante. Es que las copiosas lluvias que este fenómeno climatológico preocupan a la población, teniendo en cuenta la tendencia a inundaciones en diferentes localidades misioneras.

Ante esto, los municipios comenzaron a prepararse, sobre todo los que comparten con Brasil el río Uruguay. Uno de ellos es El Soberbio, cuyo Comité de Crisis es modelo de acción para las otras comunas vecinas. Junto a comunidades brasileñas, las autoridades de El Soberbio se aprontan para enfrentar la posible subida del río y eventuales evacuaciones.

Sin embargo, el problema en esa zona no viene de la mano solamente de El Niño. El trasfondo es aún más complejo, puesto que el caudal de río depende de la represa brasileña Foz do Chapecó. Justamente, a causa de esto fue que en 2014 se produjo una de las más importantes inundaciones en la localidad y municipios vecinos. La falta de aviso por parte de la represa fue el agravante y ese hecho dejó una huella profunda en la memoria de los pobladores.

Hoy, el Comité de Crisis también se encarga de ser el nexo en las comunicaciones. A través de reuniones, se logró que la represa brinde aviso con más antelación, lo que significa un gran paso para la prevención.

Antes, durante y después

Más allá de estas alertas, la labor del Comité sigue siendo compleja. Julián Kruszelniki, jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de El Soberbio, es el encargado de coordinar los operativos de prevención, evacuación y limpieza que se producen en el antes, durante y después de una inundación.

En una recorrida por la zona de mayor peligro, contó a El Territorio los pormenores de la tarea, nada fácil de llevar adelante. Tal como sucedió en años anteriores, la ciudad ya prepara lugares para posibles evacuaciones, teniendo en cuenta los niveles de riesgo y los relevamientos previos que se hacen para ello.

Pero no sólo se piensa en el antes y durante, sino también en el después. En aquel momento donde las familias deben volver a sus casas alcanzadas por el agua, el barro y todo lo que arrastra el caudal. La limpieza, la descacharrización y la fumigación de los espacios es clave para evitar enfermedades y malas condiciones de vida (ver páginas 4 y 5).

La vida a la vera del río

Detrás del operativo y de la organización comunal, hay cientos de familias que dependen de la ayuda para salvar sus bienes y ponerse al resguardo ante la crecida. Muchas de ellas ya sufrieron inundaciones anteriores y se preparan ante esta nueva alerta en la zona del Uruguay.

Sin embargo, irse de al lado del río no es una opción. La vida costera se sustenta en sí misma, con el paso de mercaderías de un lado y otro del río. La comercialización fronteriza es un hecho y dejar sus lugares significa no sólo perder sus casas, sino también sus ingresos.

 También influye el costo de vida. Hay familias que intentan mudarse a lugares más céntricos. No obstante, al aumentar la demanda, el precio de los alquileres también sube, impidiendo muchas veces la mudanza.

Los vecinos dan testimonio de ello. Como el caso de Isolano de Almeida, que perdió todo en 2014 y se prepara desde el barrio Chivilcoy – uno de los propensos a inundarse – para esta nueva estampida del clima.

Como así también, Yésica Miranda y Marcela Da Costa, dos vecinas que se debaten entre un modo de vida arraigado en la orilla, la incertidumbre sobre la situación y la imposibilidad de pagar otro espacio para habitar.

Historia y aprendizaje

Esta organización que tiene El Soberbio sirve de modelo para otras comunas costeras de Misiones. Muy de cerca, los municipios de Alba Posse, San Javier, Panambí y aledaños, siguen las alertas que llegan primero río más arriba. Las advertencias que surgen desde la Capital de las Esencias son clave para que las demás localidades se preparen y den aviso a los vecinos más cercanos a las orillas.

Es que al estar rodeada de ríos, Misiones ya cuenta con experiencia en esta clase de situaciones. Desde la histórica crecida del Paraná en 1992 hasta el desborde extraordinario del río Uruguay en 2014, las inundaciones marcaron la vida de miles de misioneros. Evacuaciones masivas, barrios enteros bajo agua, rutas cortadas y pérdidas económicas millonarias forman parte de una historia que atraviesa distintas generaciones y que obliga a repensar la relación de la provincia con sus cursos de agua.

Desde la mirada científica, la situación también es alarmante. Los expertos brasileños advierten que el fenómeno se podría convertir en Súper Niño, con importantes eventos climatológicos.

El especialista José Olinuck no oculta su preocupación al evaluar las variables actuales. Mientras que desde el Ministerio de Salud también se preparan para atender a los posibles afectados.

La llegada de El Niño es inminente, según explican los especialistas. La prevención es clave para evitar importantes pérdidas, pero para ello, también lo es la organización, la colaboración de los vecinos y el diálogo entre instituciones. El Territorio presenta este domingo un informe detallado sobre el accionar de El Soberbio y otras comunas aledañas respecto de lo que se viene para los próximos meses; con una organización activa e integral que engloba la prevención, la alerta y la acción. El antes, durante y después. El fenómeno de El Niño se encuentra próximo y la provincia de Misiones se prepara para recibirlo. 

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