2025-03-30

Visitaron unas 100 escuelas y realizaron más de 500 esterilizaciones

Amigos y voluntarios impulsan castraciones y charlas escolares

Tu Mascota es Familia tiene quince integrantes activos y más de 30 colaboradores. La organización lucha contra el maltrato y el abandono animal día a día

Desde su creación en 2020, la Fundación Tu Mascota es Familia se dedica a fomentar el cuidado y la tenencia responsable de animales en Posadas y otras localidades de Misiones. Conformada por un grupo de voluntarios, la organización enfoca su trabajo en la concientización, la educación, la prevención del maltrato y la realización de castraciones masivas, financiadas con recursos propios y el apoyo de la comunidad.

“Arrancamos en el 2020 con otros objetivos. Más que nada, trabajar el tema de concientización y educación en todo lo que tenga que ver con el cuidado responsable. Cuando fue pasando el tiempo, uno se va metiendo más en el tema y fueron surgiendo otras ideas”, comentó el referente del equipo, Lucas Gómez.

A medida que se involucraron con la problemática, comenzaron también con rescates de animales. Sin embargo, dejaron de lado esa línea de acción debido a la enorme demanda y decidieron concentrarse en las castraciones masivas. En el último año y medio lograron realizar 560 intervenciones, todas con fondos autogestionados.

“En el medio comenzamos a dar charlas en escuelas y colegios. Abordamos tres temas principales: cuidado responsable, la importancia de la castración y el maltrato animal, que es algo que empezamos a tratar con más fuerza en el último año y medio. También enseñamos cómo hacer una denuncia”, detalló Gómez.

Durante esas capacitaciones, insisten en que el maltrato no se limita a agresiones físicas, sino que también incluye negligencias como tener a una mascota atada con una cadena corta, no alimentarla diariamente o no llevarla al veterinario cuando está herida o enferma.

“Pasa mucho en los barrios que, cuando un animal tiene una herida, los dueños no lo llevan al veterinario. Esperan hasta el último momento. En muchos casos directamente no se hace nada y el animal termina muriendo. Recién piden ayuda cuando está en estado muy grave”, expresó el voluntario.

Denuncias

En ese contexto, también se enfrentan a las dificultades que tienen los vecinos para denunciar. Muchos temen conflictos con quienes maltratan a los animales. Por eso, desde la fundación ofrecen asesoramiento y, en los casos más graves, actúan directamente.

“La mayoría no se anima a hacer la denuncia porque no quiere tener ningún bardo con el vecino. Ahí acuden a rescatistas o a nosotros. Tratamos de asesorarlos y, cuando vemos que no va a haber avances, tomamos cartas en el asunto. Lo que pasa es que no nos da el tiempo para intervenir en todos los casos”.

A diario reciben mensajes por teléfono o por redes sociales sobre diferentes situaciones de maltrato. Evalúan cada caso y, cuando es posible, intentan resolverlo con diálogo antes de denunciar formalmente.

“Siempre tratamos de que la persona entienda que tiene que cambiar su actitud con su mascota. Si no es un caso extremo, apostamos al diálogo. Pero hay veces en que no tiene sentido hablar porque el maltrato es demasiado grave”, reconoció Gómez.

Durante su trayectoria, enfrentaron situaciones en las que, al intentar mediar, recibieron insultos de parte de los infractores. También realizaron denuncias en comisarías, aunque no siempre obtuvieron respuestas inmediatas. El accionar policial depende muchas veces de la sensibilidad de quien toma la denuncia.

“Hay veces que el policía empatiza con los animales y actúa rápido. Otras veces no. Y muchas veces nos toca hacerles entender que tienen que hacer algo, aunque después digan que el juez tiene que autorizar, que hay pasos legales que seguir. Nosotros al menos pedimos que manden un patrullero para advertir al agresor”.

Uno de los casos que enfrentaron ocurrió en el barrio Yacyretá. Una vecina avisó que un perro estaba bajo la tormenta sin resguardo, porque los dueños no lo dejaban entrar. El equipo intentó dialogar con el responsable, pero fue agredido verbalmente.

“Fuimos a la comisaría, hicimos la denuncia y pedimos que pasen por ahí. Por suerte fueron y cuando llegó la policía, el perro fue finalmente ingresado a la casa. Le pedimos a la vecina que nos avise si volvía a pasar algo”.

La intervención en estos casos depende también de la respuesta del Poder Judicial. Algunos jueces actúan con mayor rapidez, mientras que otros no otorgan las órdenes necesarias para retirar al animal.

En más de una ocasión fue la propia Policía la que recurrió a la fundación o a rescatistas para que alojaran a los animales víctimas de maltrato. Muchas veces el tránsito temporal termina siendo definitivo, ante la falta de un espacio físico adecuado.

“Falta un centro de recuperación para víctimas de maltrato animal. Eso es lo que nosotros consideramos fundamental. Hoy no hay un lugar así. Entonces el perro termina en una casa en tránsito y después se queda hasta que alguien le consiga un hogar”, aseguró Gómez.

Leyes

Consultado sobre las normas, indicó que más allá de sumar nueva legislación, lo urgente es que se cumplan las que ya existen. Puso como ejemplo la ordenanza de pirotecnia cero en Posadas, que no se respeta.

“Siempre hacen falta nuevas leyes, pero no tiene sentido pensar en más letra cuando la que está no se cumple. Lo principal es hacer cumplir. La ley nacional de maltrato es de los años 50. Habría que actualizarla, pero primero hay que tomar en serio la temática”.

En cuanto a las actividades educativas, la fundación dio más de 100 charlas en instituciones de diferentes localidades. Participaron escuelas, colegios y jardines, y vieron una buena recepción por parte de niños, niñas y adolescentes.

“Lo que vemos es algo muy esperanzador. Hay una conciencia diferente. Los chicos tienen otra empatía con los animales y con el medioambiente. En las ferias de ciencias, muchas escuelas eligen estos temas. Antes ni se hablaba de esto”, destacó Gómez.

En una de esas ferias, realizada en Miguel Lanús, participaron más de 30 escuelas con propuestas sobre cuidado responsable. También resaltó el compromiso de docentes y directivos, que organizan actividades para recaudar fondos y castrar animales del entorno escolar.

“Activamente somos un grupo de diez a quince personas. Después hay otros subgrupos, entre 30 y 40, que ayudan de diferentes formas”.

Para cubrir gastos, organizan diversas actividades solidarias. Las más frecuentes son las ventas de pizzas prelistas, rifas, comidas como arroz a la valenciana y el Bingo Mascotero, el evento más importante del año: “El bingo es la actividad más fuerte. Participan entre 150 y 200 personas. Muchos comercios donan premios y se vende una entrada que incluye varios cartones. Lo hacemos todos los años. También vendemos pizzas casi cada mes o mes y medio”.

Uno de los objetivos para este año es alcanzar las mil castraciones. Además, sueñan con contar con un espacio propio y un quirófano móvil para llegar a los barrios más alejados, donde muchas familias no pueden acceder a los operativos.

“El viernes pasado castramos 26 animales en una sola jornada. Todos coincidimos en que sería ideal tener un lugar físico y un quirófano móvil para recorrer los barrios. Mucha gente no puede trasladarse”.

Por último, Gómez destacó el rol fundamental de los vecinos y vecinas en cada jornada. Son ellos quienes ayudan con los ayunos previos, el cuidado posterior y la identificación de animales callejeros. También son los primeros en alertar sobre situaciones de abandono o maltrato.

“Esto es un trabajo en red con las vecinas y los vecinos. Nos avisan de casos, ayudan en las jornadas, nos dicen dónde hay perros sin dueño. También llevamos cuchas. Todo eso es parte de nuestras funciones”, concluyó Gómez. 

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