“Es la tercera epidemia fuerte, ahora el Aedes se adapta a zonas templadas”
Por Griselda Acuña Editora de Actualidad
Hay estudios que señalan que el Aedes se adapta al frío, ¿es así?
¿Qué pasa en aquellos lugares donde circulan cepas de dengue y además hay circulación comunitaria de Covid? ¿Qué se podría recomendar?
¿Qué similitud y qué diferencia percibe respecto del brote de dengue de 2016?
¿Qué acciones se deben concretar en contexto de brote?
En Misiones, pese a que estamos en otoño, hace calor y la comunidad percibe que cada vez hay más población de mosquitos. ¿Se puede estimar cuánto tiempo más tendremos mosquitos?
Los científicos recomiendan algunas sencillas tareas domésticas y cotidianas que pueden generar un gran impacto: 1) vaciar las regaderas luego de usarlas y guardarlas bajo techo para evitar que se llenen con agua de lluvia, 2) vaciar las botellas que suelen ser utilizadas en los patios, balcones y jardines y almacenarlas boca abajo, 3) quitar el agua de los platos o recipientes que suelen colocarse debajo de las macetas, 4) eliminar la basura que pueda acumular agua de los patios, porque cualquier recipiente puede ser utilizado de criadero, 5) no dejar gajos para que echen raíces en agua; utilizar en su lugar arena húmeda, 6) cepillar los bebederos de las mascotas. Para más recomendaciones, ingresar al sitio web de la campaña.“Lo que podemos hacer desde casa es lo más importante de todo”, indica Schweigmann. “Tenemos que entender que el Aedes aegypti generalmente está en los fondos de las casas, en el medio de las manzanas, por lo que las fumigaciones municipales en las calles no les llegan”. Por eso, el científico señala también la importancia del diálogo entre vecinos: “Con solo una casa en la manzana que tenga criaderos, van a ser afectados todos los vecinos. En general, el mosquito no cruza las calles, por eso propongo un proyecto llamado ‘Manzana saludable’”.
Nicolás Schweigmann
Investigador independiente del Conicet en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (Iegeba, Conicet-UBA), y es miembro del Grupos de Investigación sobre Mosquitos en Argentina (Gima).