Allen y Amazon en una puja judicial

domingo 10 de febrero de 2019 | 5:00hs.
Allen y Amazon  en una puja judicial
Allen y Amazon en una puja judicial
Cuando se estrenaba Manhattan, el mundo festejaba a Woody Allen y nadie lo acusaba de que su personaje, un divorciado de más de 40 años, salía con una joven de 17 (Mariel Hemingway) y se enamoraba de la amante de su mejor amigo.
Hace mucho menos tiempo, poco más de un año, en enero de 2018, se estrenaba en la Argentina la anteúltima película dirigida por Allen. La rueda de la maravilla, con Kate Winslet y Justin Timberlake, cumplía con el rito casi sagrado del realizador de Dos extraños amantes, Medianoche en París y La rosa púrpura de El Cairo, de estrenar un filme por año.
La secuencia era como un loop: redactaba su guión en su máquina de escribir portátil, entregaba el guión diseccionado, pero por escenas y diálogos a sus actores, de acuerdo a la parte que les tocaba a cada uno, rodaba, editaba y estrenaba. Así, año tras año.
Pero este 2019 no habrá película de Allen para ver, por más que A rainy day in New York la haya terminado hace mucho.
No sólo los argentinos; nadie en todo el mundo la podrá ver, porque Amazon, que produjo la película, decidió no estrenarla. Y Woody Allen, tras un largo silencio desde junio del año pasado, decidió demandar al gigante del entretenimiento por algo de dinero.
Son 68 los millones de dólares que pide. “Amazon ha intentado justificar su acción haciendo referencia a una acusación sin fundamento de hace 25 años en contra de Allen, pero esa acusación ya era bien conocida por Amazon, antes de que Amazon alcanzara cuatro acuerdos con Allen”, se lee en la demanda presentada por los abogados de Allen, de 83 años.
Para los que lo olvidaron, Mia Farrow, que era su esposa, por 1992 alegó en medio del proceso de separación que Allen había abusado de Dylan, a quien habían adoptado juntos.
Parece que mientras se estrenaba La rueda de la maravilla en nuestro país, y en plena eclosión del movimiento #MeToo en contra del acoso sexual, fue Amazon quien le propuso al realizador esperar y retrasar hasta 2019 el estreno de su nuevo filme. Allen no puso objeciones, hasta ahora.
En junio del año pasado, Ajay Patel, de Amazon, le mandó un memorándum en el que daba por terminado el acuerdo entre la empresa y el director, que incluía la producción de cuatro largometrajes. Para más datos, Amazon le informaba que no tenía intención de distribuir ninguna de sus películas.
Lo que los abogados de Allen exigen, los 68 millones de dólares, cubrirían los “pagos mínimos” de la producción de esos cuatro filmes, sumados a una compensación por daños y perjuicios y, claro, los honorarios de los abogados.
Pero si la noticia de la demanda le cayó como un balde de agua fría a Jeff Bezos, el dueño de Amazon, él mismo se encargó de hacer otra denuncia, esta vez contra el editor de la revista amarillista National Enquirer.
David Pecker lo habría extorsionado para no publicar unos mensajes íntimos de Bezos con su nueva novia, Lauren Sánchez, la mujer por la que dejó a su esposa el mes pasado tras descubrirse su infidelidad.
Bezos, antes de que le llegara la cartita de los abogados de Allen, decidió “publicar exactamente lo que me enviaron, a pesar de la amenaza que supone a costo personal y de vergüenza, antes que capitular ante la extorsión y el chantaje... Si en mi posición no me puedo plantar ante este tipo de extorsión, ¿quién puede?”, dijo.
Sea como fuera, la trama del último opus de Allen, A rainy day in New York cuenta la historia, el romance entre una joven y un hombre adulto, casado y mujeriego…
Elenco no le falta: Timothée Chalamet, (que ya avisó que donaba todo su salario a LGBT Center in New York, Time’s Up y a RAINN, lo mismo que Rebecca Hill), Diego Luna, Elle Fanning , Jude Law, Selena Gomez…
Lo que le falta es quién la estrene.