Un museo que deja a la luz el legado de un histórico oftalmólogo de Posadas

Viernes 17 de mayo de 2019
Esteban Bueseck

Por Esteban Bueseck interior@elterritorio.com.ar

A cinco años de su muerte, el legado de Gerardo Cáceres Zorrilla sigue perenne en la ciudad. Este profesional de la salud supo hacer su apellido una marca registrada para quien buscaba en la Posadas de ayer una solución ante un problema de visión. Si bien nació en Asunción, Paraguay, donde se formó como médico, eligió la capital misionera para afincarse y desarrollar su actividad profesional que lo distinguió durante décadas entre los mejores oftalmólogos de la zona.
Y fue hace 20 años cuando pudo cumplir su principal sueño, tener una clínica propia que hasta hoy sigue funcionando en Bolívar casi Rivadavia y es de referencia en la materia. Allí, Carolina Cáceres Barrios pudo ayudar a su padre a gestar otro de sus grandes deseos, tener un museo donde exhibir herramientas, libros y lentes que fue comprando y coleccionando en sus viajes por el mundo.
“Su obsesión era la colección de lentes antiguos, sobre todo en Alemania que fue donde más iba y se perfeccionaba”, relató una de las herederas del vasto legado. “Junté todo lo que él usaba para su trabajo diario y fui armando esta habitación. Porque él de cada lente tenía una historia y siempre nos la contaba, pero lamentablemente falleció antes de ver esto terminado”.
Aseguró que su padre siempre buscó “que la gente conozca todos los tipos de lentes que a lo largo de la historia se fueron haciendo con aros de metal, cuero y madera donde iba el vidrio y después se fueron perfeccionando con el correr de los siglos”. Así, en el museo privado que funciona dentro de la clínica se exhiben en vitrinas lentes quevedos, impertinentes o binoculares, entre decenas de objetos en exposición permanente que de alguna manera cuentan la historia de la oftalmología y cómo fueron llegando los avances a la capital.
“Está todo lo que usaba para su trabajo diario, para el campo visual, y también hay cosas de su niñez: su ropa, sus zapatos, cosas de su primera comunión. Notas de El Territorio de cuando fue becado a Alemania, que fue su primer viaje de formación, su primera máquina de escribir y un diccionario bilingüe con el que durante el viaje aprendió a hablar alemán”, aseguró.
De su lado, Gerardo Cáceres Barrios, quien siguió la misma disciplina que su padre y ya tiene tres décadas en el ejercicio de la medicina, lo recordó como su mentor. “Desde chico, al verlo trabajar con tantas ganas y entusiasmo, me fue transmitiendo todo eso. Mi padre era un gran estudioso que no se permitía errores, siempre quería estar a la avanzada y por eso invirtió mucho en su carrera”, destacó.
En coincidencia con su hermana, expresó “como legado papá nos dejó la honradez, prestarle atención al rico como al más pobre por igual, a quien venga acá buscarle la forma de solucionarle el problema, y eso es lo que hacemos hasta hoy".
Este 8 de julio, Gerardo Cáceres Zorrilla hubiese cumplido 85 años. En su memoria, un busto hecho por el artista Hugo Viera será inaugurado en el centro de salud. Un homenaje a quien entendió a la medicina como un servicio social. 

"Él desde el cielo nos ilumina"

“Con Gerardo nos conocimos cuando él todavía era estudiante de medicina”, recordó Norma Barrios de Cáceres Zorrilla. “Y hoy todavía lo recuerdo sin parar y sigo viniendo siempre a la clínica para hacerles compañía a mis hijos y nietos que atienden acá”, añadió la mujer, que no ahorró elogios para quien fuera su esposo. “Lo primero que hizo él una vez recibido fue instalarse en Encarnación, la mayoría de sus pacientes era de Posadas. Con el tiempo, los amigos que fue haciendo gestionaron para que él pueda venirse a Misiones, porque en Encarnación no tenía muchos medios y sólo podía recetar anteojos, no operar. Y siempre decía ‘no estudié para sólo recetar anteojos’”. “Siempre le ofrecieron todo para instalarse en Alemania, pero yo lo incentivé a que se venga a Posadas y siempre me agradeció eso, porque este era su lugar. Hoy creo que desde el cielo nos ilumina”, cerró.


“La oftalmología pasa por un buen momento en Misiones”

Hace pocos días, el oftalmólogo Gerardo Cáceres Barrios, hijo del renombrado Gerardo Cáceres Zorrilla, volvió a Posadas de un curso de formación al que asistió en Los Ángeles, Estados Unidos, en la ASCRS (American Society of Cataract and Refractive Surgery).
“Se habló principalmente del segmento anterior del ojo, que es córnea, cataratas, glaucoma y de las principales novedades, no sólo a nivel tecnológico sino también en términos de adiestramiento quirúrgico y nuevos tratamientos”, comentó sobre la especialización a la que acudió.
Consultado sobre cómo está la disciplina en la provincia, afirmó: “La oftalmología en estos momentos está muy bien en Misiones, hay muchos profesionales a la vanguardia y son muy pocas las cosas que todavía no se hacen acá, prácticamente cubrimos todas las enfermedades del ojo”.
Sobre las principales patologías que se ven en la consulta, sostuvo: “Lo que más se ve es gente que viene porque tiene algún problema óptico o usa lentes y quieren mejorar la calidad de visión o buscan métodos alternativos para no usar lentes. Eso es algo general en todas las edades. Después, en la tercera edad hay dos enfermedades que son las que más volumen tienen, una es la catarata senil, que es muy popular y que tiene una resolución quirúrgica muy buena; y la otra es la llamada maculopatía senil, que siempre fue de mucha incidencia en la tercera edad, pero hoy tenemos los medios para tratarla”.
Señaló que de no tener una patología de base, a partir de los 40 años la consulta al profesional de la visión debe hacerse una vez al año. “Es la edad que coincide con la presbicia, por eso es necesario consultar y tomar la presión del ojo para detectar o no un glaucoma”. 

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