Se recupera Azul, la niña que sufrió la amputación de manos y pies

Lunes 20 de mayo de 2019 | 10:44hs.
La niña Azul estuvo tres meses internada en el Pediátrico. | Foto: Imagen ilustrativa
“En un momento, los médicos me dijeron que mi beba tenía tres horas de vida, pero gracias a Dios salió adelante. Es un milagro que esté viva”, reflexionó Romina Florentín (24), la mamá de Azul, una pequeña de 2 años que sufrió amputación de nariz, ambos pies y manos para evitar el avance de una bacteria que casi le costó la vida. 

Se trata de meningococcemia, una bacteria que la dejó al borde de la muerte y generó infecciones en todo su cuerpo. Es una enfermedad de rápida evolución que se invade el torrente sanguíneo de la persona afectada, por eso se expande tan rápidamente. 

Ante la gravedad del cuadro, la niña permaneció tres meses internada en el Hospital Pediátrico Fernando Barreyro de la capital misionera.
De regreso a Oberá, se instaló con su mamá en la casa de los abuelos maternos, donde conviven con otras siete personas, una situación de hacinamiento que conspira contra su óptima recuperación. 

“Mi nena está por cumplir 3 años, pero es como un bebé. Antes de enfermarse caminaba, corría, bailaba y no paraba de hablar. Además de las amputaciones, sufrió daños neurológicos y no tenemos garantías de una recuperación total”, mencionó su madre. 

La joven Romina tiene otro hijo de 6 años y su familia vive e condiciones edilicias precarias. Antes de la enfermedad de Azul residían en una pequeña vivienda, en un terreno lindero al de sus padres, pero la humedad y carencias del lugar son perjudiciales para el tratamiento de la pequeña. 
Florentín comentó: “El municipio se comprometió a construirnos una pieza de madera, pero no nos sirve porque Azul necesita un lugar sin humedad y debe cumplir con ciertas condiciones de higiene y salubridad. Por eso estamos en la casa de mi mamá, pero al ser tantas personas, muchas veces el ruido la altera por su problema neurológico”. 

Respecto a la evolución de la pequeña, todavía resta la reparación plástica de la nariz y más adelante será el turno de las prótesis. Mientras tanto, continúa con la recuperación.

Azul fue afectada por una meningococcemia, causada por el meningococo, que generó una infección sistémica en su cuerpo, afectando a todo su organismo.
Este microorganismo genera émbolos, una masa que se libera dentro de los vasos sanguíneos provocando un bloqueo parcial o total mediante coagulaciones intravasculares por lo que fue necesario proceder a las amputaciones para salvarle la vida; de otra manera, hubiese sido imposible que la pequeña se recuperara.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina