Reconoció que mató a su marido y cumplirá prisión domiciliaria

Domingo 19 de mayo de 2019
El crimen del aduanero ocurrió el 9 de julio del 2018 en horas de la noche. | Foto: Luciano Ferreyra
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

Acorralada por las pruebas en su contra, pero sabiendo que por su edad contará con el beneficio de la prisión domiciliaria, Luisa ‘la Palita’ Báez (72) reconoció que el 9 de julio del año pasado asesinó de dos balazos a su marido, el aduanero César Oscar Paganetto (64).
A principios de mayo, la defensa de Báez presentó un escrito ante el Tribunal Penal Uno de Oberá donde se manifiesta la intención de acordar la pena en juicio abreviado.
En consecuencia, la imputada decidió asumir la culpabilidad del hecho sin tener que afrontar la exposición en un debate oral y público.
Según averiguó El Territorio, en los próximos días el Tribunal deberá fijar una pena que podría llegar a ser prisión perpetua, habida cuenta los agravantes del delito imputado.
Tampoco es un dato menor que la acusada gozará de prisión domiciliaria, según lo establecido por la ley 24.660 para los condenados mayores de 70 años.
En este contexto, en pocas semanas, Báez podría volver a instalarse en la casa ubicada sobre calle Cabo de Hornos y avenida Domingo Berrondo, en el barrio Villa Svea, donde asesinó al hombre con el que convivió por más de 40 años.
Más allá de que recientemente aceptó su culpabilidad, desde un primer momento las pericias científicas apuntaron hacia Báez.
Al respecto, el estudio de parafina halló rastros de pólvora en las manos de la acusada.
Un posterior informe de balística determinó que los proyectiles que ultimaron al aduanero partieron del arma que se incautó en la escena, un revólver calibre 38.
Asimismo, ninguna puerta ni ventana del domicilio fue forzada, circunstancia que complicó a la sospechosa. 

Las pruebas
Según vecinos y conocidos, hacía tiempo que Paganetto y Báez se llevaban mal y las discusiones iban en aumento. Asimismo, refirieron que la mujer ejercía violencia sobre su pareja, pero él no la denunció por pudor.
Pero la acusación más fuerte se escuchó por parte de Miriam Marisa Paganetto (45), quien en una entrevista exclusiva con este medio reveló detalles desconocidos de la turbulenta relación que mantenían sus padres.
“Yo sé que mi mamá asesinó a mi papá”, reconoció visiblemente abatida por la tragedia que asoló a su familia.
Con relación al hecho, el lunes 9 de julio del año pasado, alrededor de las 22.30, Báez llamó a un servicio privado de emergencias médicas y refirió que se sentía mal. Al arribar la ambulancia salió de la casa por sus propios medios y solicitó su traslado al centro de salud.
Recién cuando estaba siendo asistida comentó que su marido se hallaba sin vida en el mismo domicilio, pero no precisó las circunstancias. Fue así que dieron aviso a la Policía y se constó el hecho, ubicando a la mujer como la principal sospechosa del homicidio.
Al otro día, la magistrada interviniente ordenó el allanamiento de la vivienda, donde la Policía encontró un revólver calibre 38 con cuatro balas y dos cápsulas percutadas.
Precisamente, Báez era conocida por llevar un revólver en la cartera para protección, en lo que coincidieron su hija y varios allegados.
La autopsia determinó que la víctima falleció de dos disparos, aunque el primero produjo la muerte porque ingresó por la axila del brazo izquierdo, atravesó el tórax y afectó el pulmón y el corazón. Un segundo proyectil entró por el abdomen y atravesó el hígado.

 “Le dijo te voy a matar”
Apenas se conoció la noticia del homicidio del aduanero y las circunstancias que rodearon al hecho, innumerables voces apuntaron las sospechas hacia su esposa, conocida por su carácter irascible y de armas tomar, literalmente.
“Mi mamá siempre tenía el arma con ella, lo vi mil veces”, aseguró Miriam Paganetto en la entrevista que El Territorio publicó a mediados de enero pasado.
En coincidencia con lo que comentaron otros allegados, la mujer aseguró que toda la vida su madre ejerció violencia sobre su papá, aunque él nunca la denunció, tal vez por pudor.
“Cuando yo quise defenderlo a mi papá en vida, él me lo prohibió. Una vez le dije que la iba a denunciar, pero me respondió que no haga nada. También le dije que lo iba a terminar matando y me contestó: ‘No importa, ella va a tener que pagar en vida’. Aparte, pienso que él sabía que si la dejaba, ella lo iba a buscar y lo iba a matar igual. Y en el fondo, siempre pensé que lo iba a terminar matando de los nervios. No imaginé que le iba a pegar dos tiros”, reconoció.
Incluso, recordó que el año pasado escuchó una discusión en la cual Báez amenazó de muerte al aduanero. 
“Ella le dijo: ‘Te voy a matar, en los diarios vas a salir, hijo de puta’. Pensé que era una amenaza más de tantas, pero había sido que lo estaba amenazando de verdad. Ella venía planeando todo desde hacía tiempo”, opinó.
La mujer aseguró que también fue víctima de su madre y que su papá la socorrió varias veces.
“Mi papá era un hombre dominado por mi mamá. Salvo las veces en que ella quiso matarme, que él saltaba y me defendía. Ella me hizo daño físico y psicológico. Me mordía, me arañaba, me descabellaba, me pegaba con palos, con ollas, lo que encontraba a mano”, describió. 

Herencia , amenazas y temor

Miriam Paganetto tiene dos hijos, reside en Oberá con el menor y padece fibromialgia, un trastorno de dolor crónico que le acarrea serias dificultades en su vida cotidiana. Para colmo, además del drama por el homicidio de su padre, comentó que sus tíos paternos estarían tratando de perjudicarla para quedarse con su herencia. Asimismo, reconoció que tiene temor por su seguridad y la de su hijo, ya que luego del homicidio del aduanero, desconocidos trataron de forzar las cerraduras de su casa. Si bien denunció el hecho, afirmó que las autoridades le negaron custodia policial. También mencionó que su mamá siempre manejó la plata de su papá. “Él ganaba muy bien, pero ella administraba. Las cinco propiedades y los autos que tenían, todo lo hicieron juntos”, remarcó.


El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina