Nuevos proyectos para potenciar el desarrollo forestal

Domingo 17 de marzo de 2019
La ingeniera Teresa Suirezs trabaja en el área investigativa de la tecnología de la madera de la Unam. Investiga las propiedades y utilidades para poder comercializar la madera bambú, en específico.
En diálogo con El Territorio contó que “existen diversas especies de bambú en Misiones que en base a los estudios sabremos qué uso se les puede dar. Se considera a los bambúes leñosos como un material de gran riqueza, con un potencial económico interesante debido a su alta tasa de crecimiento, su capacidad de reconstitución de suelos, control de erosión y las múltiples aplicaciones que originan. Entre ellas, hacer fibras textiles, papel de excelente calidad, producción de chapas, tableros, productos compuestos, obras de construcción entre otros”.
Además se encuentran estudiando la nanocelulosa de los bambúes y sus propiedades físicas, mecánicas. “Hemos cosechado dos bambú y para fin de año deberíamos tener finalizado el proyecto”, explicó Suirezs.
En cuanto al campo de  la construcción, ciertos países asiáticos, principalmente China, y americanos como Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil, Perú, utilizan el bambú para la construcción, esto amplía una oportunidad de crecimiento en el destino tecnológico y comercial de esta planta.
 En Eldorado y Posadas ya hay personas que comercializan la madera de esta planta, por lo que la especialista agregó que “es verdad que falta más difusión de todas las cosas que se pueden hacer con el bambú, pero de a poco las personas irán tomando conocimiento de la existencia de este rico material”.
Las especies de bambú son: Chusquea ramosísima, Guadua chacoensis, Guadua trinii y Phyllostachys aurea. 

Software para más productividad
Por otra parte, desde el sector de investigación de la Unam a cargo de Suirezs se encuentran estudiando las propiedades de la madera de una manera no destructiva. Así buscan determinar la resistencia del árbol en pie, en este caso del pino híbrido, para luego cortar el árbol y observarlo en laboratorio. De esta modo, se harán los ensayos del árbol en pie y el caído, se compararán la correlación y la utilidad de la madera y mediante esas mediciones y se determinará su uso.
En esta línea, Diego Broz también es ingeniero investigador de la Unam y junto a su grupo se encuentra trabajando en una  “tecnología blanda”,  un software para aserríos de las empresas que ayuda al mejor  aprovechamiento.
“Podés armar un aserradero con la mejor maquinaria que  exista y la mejor tecnología , pero si no se tiene un software que indique la manera correcta de cómo trabajar o secuenciar esa máquina de manera eficiente, se puede generar alto costo de producción , baja productividad, bajo rendimiento, entre otras cosas, y no importa si el aserradero es de alta o baja  tecnología, desde la universidad armamos un modelo matemático de manera tal que se aplica a cada uno siendo cual fuere su condición tecnológica”, explicó Broz.
El ingeniero detalló que este software en particular es muy común en industrias petroquímicas, logística de transporte. En general, en todas estas áreas es muy común la aplicación de modelos matemáticos.
Para la expansión de este proyecto, el universitario indicó que harán capacitaciones en Amayadap, hablando de la potencialidad del software.
Con respecto a su utilidad dijo, que “si se tiene un aserradero de  baja competitividad no sólo se tiene que invertir en maquinaria sino que además se debe hacer en varias cuestiones para poder mejorar y esta sería una de las patas que tendría la mejora de competitividad del aserradero”.
El software tiene una primera etapa en la que la herramienta planifica la rutina del día siguiente. “Por ejemplo me indica que hoy se planta, me dice qué productos tengo para el aprovechamiento, indica cómo trabajar con la madera que hay en el acopio. Además, en función a la demanda del otro día, el software te dirá que se inicie cortando tal producto para obtener otro producto y así”, indicó Broz.
Lo que se busca con este software es seguir desarrollando e incorporando innovaciones al proceso de la madera y los aserraderos.
El aserrado es un proceso frontline en términos técnicos, donde se tiene un flujo con troncos procesados.
El secado es un proceso bach en el que se debe armar un lote de madera y una vez armado se seca. Hay que optimizar el aserradero también el secado y también, si se tiene una industria integrada, hay que optimizar todo el proceso de remanufactura. Así, la complejidad va aumentando a medida que uno incorpore más herramientas a la madera y mayor cantidad de días o semanas de trabajo que necesita incorporar la empresa.
Depende de la empresa se podrá planificar una o dos semanas de trabajo, algunos querrán un mes, siempre es importante la contraparte del sector productivo que esté interesado en el desarrollo y  abra la puertas para que nosotros podamos mostrar el producto. Además Broz explicó que debe haber un apoyo financiero. “Desde el espíritu de la universidad la intención no es facturar, pero es importante el apoyo financiero porque hay costos que cubrir”, sostuvo.

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