Crimen de Cecilia Lazcano: chats, una pala y la sombra de un sargento que investigó a su propia hija

El querellante Juan Saucedo denunció en televisión nacional que la joven fue asesinada el 16 de julio en Alvear en un crimen planificado entre su amigo y la hija de un sargento de la Policía de Corrientes. Expuso chats donde hablan de hacer un pozo para esconder el cuerpo. Y apuntó contra el fiscal de la causa Facundo Cabral, y el fiscal general César Sotelo.
viernes 30 de octubre de 2026 | 17:34hs.
Foto: Archivo.
Foto: Archivo.

El Dr. Juan Saucedo, querellante de la familia de Cecilia Lazcano, participó de un programa de televisión nacional donde expuso detalles inéditos del crimen ocurrido el 16 de julio a la madrugada en Alvear, Corrientes. En el estudio se proyectaron imágenes del imputado identificado como J.G., llevando una pala con la que, según la querella, iba a enterrar el cuerpo de la víctima. Esa pala, según relató Saucedo, no fue hallada por la policía a cargo de la investigación sino por un tío de la víctima y hoy se encuentra secuestrada como elemento de prueba en el expediente.

Durante la emisión se difundieron fragmentos de los chats entre J.G. y la otra imputada, una menor identificada como hija de un sargento de la policía y de una funcionaria municipal de Alvear. En esos mensajes, fechados el 18 de julio, dos días después del homicidio, ambos hablaban del hecho como algo ya preparado. En uno de los intercambios, según la lectura realizada en el programa, el joven dice que ya tiene todo preparado y listo, mientras que la joven responde que le da miedo y mala espina. En otros tramos, se lee cómo planifican ocultar el cadáver haciendo un pozo de dos metros, colocando un animal muerto encima para confundir el hedor y montar una escena de suicidio utilizando un vidrio para cortarle el cuello. Para la querella, el lenguaje utilizado y el nivel de detalle no se condice con el de adolescentes y revela cambios de vocabulario que indicarían la posible participación de terceros.

Uno de los puntos más graves denunciados fue el rol del padre de la imputada, el sargento Orlando Lascano. De acuerdo a lo expuesto por Saucedo, el funcionario fue quien tomó las primeras diligencias de la investigación en Alvear, pese a que su hija era quien, según los chats, encargaba el crimen a su pareja. El sargento tuvo acceso al primer secuestro, el celular de su yerno, donde ya constaba el intercambio con su hija, y al llegar a la escena habría visto la pala pero declaró que no le pareció relevante. Al regresar al lugar, la pala ya no estaba. Además, cuando se le preguntó en la investigación si conocía a las partes, dijo que no, cuando su hija estaba directamente implicada.

La querella también cuestionó duramente la actuación del fiscal de la causa. Según Saucedo, el fiscal Cabral negó sistemáticamente medidas solicitadas por la familia, como el ofrecimiento de una recompensa de 20 millones de pesos prevista por ley para obtener información y la intervención de una fuerza externa como Gendarmería para revisar lo actuado por la Policía de Corrientes, a pesar de haber un policía implicado. Ante estos rechazos, la querella recusó al fiscal, pero fue sostenido por el fiscal general de la provincia, César Sotelo, el mismo que intervino en el caso Loan.

En el programa se expusieron además los momentos posteriores al ataque. En los chats, el imputado llega a decir que la víctima aún estaba viva con un corte en el cuello y pide ayuda a la hija del policía, quien le habría dicho que dejara que se encargara su padre. Según el relato del querellante, cuando el sargento llega al lugar le pregunta a Cecilia, agonizando y sin poder hablar, si el ataque había sido cometido por un familiar.

Actualmente ambos imputados se encuentran detenidos. El joven cumple prisión preventiva por un año en el Centro Asistencial Juvenil de Corrientes, mientras que la menor, hija del policía, goza del beneficio de la prisión domiciliaria. Saucedo aclaró que esa medida se logró a instancias de la querella, ya que en un principio se pretendía dejarla en libertad en Santo Tomé con la única restricción de no volver a Alvear. Si la querella no apelaba, dijo, hoy estaría en total libertad.

Finalmente, el abogado denunció amedrentamiento a la comunidad de Alvear. Aseguró que el viernes 16, al cumplirse tres meses del crimen, hubo una marcha con más efectivos policiales y de Gendarmería que vecinos, y con personal de inteligencia infiltrado. También afirmó que habían advertido al Ministerio de Seguridad de la Nación, al de la provincia y al jefe de la policía provincial sobre rumores de un corte de ruta nacional infiltrado para justificar un mayor despliegue policial y disuadir las manifestaciones.

 

Temas de esta nota
¿Que opinión tenés sobre esta nota?