Nuevo régimen de sponsorización del deporte, mismas problemáticas
En 2017 se reglamentó la ley V-N° 11, que había sido sancionada en 2011 y que promovía la sponsorización y la tutoría para clubes y deportistas. Si bien fue una herramienta para los deportistas y clubes, el beneficio fiscal que otorgaba la provincia se basaba en los ingresos brutos y esa variable va cambiando cuando cambia el signo político nacional.
En la teoría, la ley promovía que empresas destinaran parte de su dinero para promover actividades deportivas, a clubes o entidades, a deportistas en distintos niveles y también para la investigación dentro del ámbito del deporte. Esa idea no funcionó en la práctica, porque era el deportista o el club el que tenía que hacer el papeleo y buscar al empresario para concretar el apoyo económico.
Fueron pocos los que hicieron usufructo de esa herramienta a partir de febrero de 2017, porque el beneficio para el empresariado se aplicó sobre los ingresos brutos y muchos tenían saldo a favor. En la práctica, no les convenía en lo económico destinar ese dinero a ayudar a deportistas o clubes y si lo hicieron fue más por una afinidad con la disciplina o con el beneficiado.
La Cámara de Representantes de Misiones aprobó este jueves una actualización del Régimen Provincial de Sponsorización y Tutoría del Deporte, el cual modifica y actualiza la anterior ley sancionada en 2011, pero sobre la misma base fundacional: los ingresos brutos.
Si bien ahora se modernizan muchas de las cuestiones burocráticas y se amplía el rango de quienes pueden acceder al sponsoreo, la realidad económica que atraviesa el país y la provincia complejizan que esa teoría llegue a la práctica.
A través del nuevo texto se crea la Plataforma Digital de Promoción Deportiva de Misiones, que prevé agilizar la presentación de proyectos, el seguimiento y la consulta pública. Se podrán ver los aportes efectuados, la emisión de certificados y las rendiciones, que le darán una mayor transparencia. Todo cuando se reglamente el nuevo régimen, que sería a partir del año que viene.
Lo más destacado de la nueva ley es la creación del Banco Digital de Proyectos Deportivos de la provincia de Misiones, que pretende funcionar como una vidriera para los proyectos y de constante actualización.
Además, el nuevo régimen tiene en uno de sus artículos una serie de ítems prioritarios, de los cuales los benefactores podrán destinar un mayor porcentaje si el dinero se da para proyectos destinados al deporte infantil y juvenil, al deporte femenino, al deporte adaptado o paralímpico y así con una serie de puntos.
Más allá de las distintas modificaciones, acordes a los tiempos que corren, todo vuelve al mismo lugar: de dónde sale el dinero.
Si previo a las modificaciones, las empresas se mostraban celosas a realizar convenios bajo el régimen de la ley de sponsorización (todavía vigente), ahora será igual. Muchas aún tienen saldo a favor y en un contexto económico en el que buscan no dilapidar con el dinero que cuentan, es difícil imaginar que usen esa herramienta.
El modelo del Enard
Argentina logró sus mejores presentaciones deportivas en Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016 y Tokio 2020. Llevó sus delegaciones más grandes y se midió de igual a igual con las potencias. Fue fruto de lo que hacía años se venía forjando, una generación que recibió las becas del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, el Enard.
Las selecciones se fortalecieron porque los deportistas (por sus logros y metas cumplidas) recibían una beca para dedicarse a entrenar, para comer mejor, para viajar mejor, para planificar sus ciclos olímpicos. Se investigó, se capacitó, se buscó, se potenció. El deporte en Argentina creció y no fue una casualidad, porque al talento hay que apoyarlo e invertir en él.
¿Cómo funcionaba todo? Con el 1 por ciento de las facturas de planes abonados de telefonía celular. Hoy la mayoría de las personas usa un teléfono con un abono, pero en 2009 cuando se sancionó la ley la cantidad era menor. De todas maneras, con ese prácticamente ínfimo porcentaje se obtuvieron grandes resultados.
Quizás ese sea el cambio que necesita la sponsorización del deporte en la tierra colorada para darle un envión. Categorías claras, metas alcanzadas, objetivos a cumplir en distintas áreas (deportivas, sociales, de infraestructura, de capacitación, de desarrollo), pero si la variable a reembolsar sigue siendo los ingresos brutos será difícil en la práctica que eso realmente impacte.
Es una herramienta disponible, sí, pero es una herramienta que no llega en la realidad a cumplir la función con la que fue creada y quizás el enfoque deba ser qué variable genera el ingreso de fondos para el deporte misionero.