Cristina y Máximo Kirchner comenzaron a ser juzgados por las causas Hotesur y Los Sauces
El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comenzó este viernes 23 de octubre en los tribunales federales de Comodoro Py, con Cristina Fernández de Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, entre los principales acusados. El proceso busca esclarecer presuntas maniobras de lavado de activos y asociación ilícita vinculadas con las actividades comerciales de la familia y sus relaciones económicas con empresarios que mantuvieron contratos con el Estado durante los gobiernos kirchneristas.
La audiencia inaugural se inició a las 10.12 ante el Tribunal Oral Federal N°5, integrado por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti. La expresidenta y su hijo participaron de manera virtual, al igual que otros imputados, luego de recibir una autorización excepcional que les permitió evitar el traslado a los tribunales durante la apertura del debate.
Sin embargo, el presidente del tribunal aclaró que esa modalidad no se extenderá automáticamente al resto del proceso y que los acusados deberán comparecer presencialmente cuando llegue el momento de prestar declaración indagatoria.
Qué investiga la Justicia
El expediente reúne dos investigaciones que avanzaron inicialmente por separado y que tienen como eje las operaciones comerciales desarrolladas a través de las sociedades Hotesur y Los Sauces.
La hipótesis de la acusación sostiene que determinados empresarios beneficiados con contrataciones estatales habrían canalizado parte de esos fondos hacia el patrimonio de la familia Kirchner mediante contratos hoteleros, alquileres de inmuebles y otras operaciones comerciales presuntamente utilizadas para justificar movimientos de dinero.
En el caso de Hotesur, la investigación se concentra especialmente en la explotación de establecimientos turísticos de El Calafate y en los vínculos comerciales con empresas relacionadas con Lázaro Báez. Los investigadores buscan determinar si existieron pagos por habitaciones y servicios hoteleros que no respondían a prestaciones efectivamente realizadas.
Por su parte, Los Sauces tiene como eje una sociedad inmobiliaria constituida en 2006 por integrantes de la familia Kirchner. Bajo investigación quedaron diferentes contratos de alquiler celebrados con firmas vinculadas a Báez y a los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa.
La acusación considera que ambas estructuras empresariales pudieron haber formado parte de un mismo circuito destinado a incorporar al patrimonio familiar dinero proveniente de actividades ilícitas. Estas imputaciones deberán ser examinadas durante el debate oral, en el que las defensas tendrán oportunidad de controvertir las pruebas y los argumentos presentados.
Un juicio unificado y una extensa lista de testigos
El inicio del proceso se concretó después de que la Cámara Federal de Casación Penal resolviera unificar ambos expedientes, al considerar conveniente que las investigaciones fueran examinadas en un mismo debate.
La decisión modificó el esquema que había dispuesto originalmente el Tribunal Oral Federal N°5, que contemplaba la realización de juicios separados.
Entre los principales acusados se encuentran Cristina y Máximo Kirchner, Lázaro Báez y otros empresarios, profesionales y exadministradores relacionados con las sociedades investigadas. El proceso contempla una extensa producción de pruebas y la declaración de más de 300 testigos.
Durante la primera audiencia comenzó la lectura de los requerimientos de elevación a juicio, instancia en la que se exponen formalmente los hechos atribuidos a los imputados y las pruebas sobre las que se sostiene la acusación.
El cronograma inicial contempla tres jornadas semanales de debate, con audiencias los lunes, viernes y sábados. Incluso se reservaron fechas durante la feria judicial de enero de 2027 para evitar que el proceso sufra interrupciones prolongadas.
Un nuevo frente judicial para la expresidenta
El comienzo de Hotesur-Los Sauces representa el tercer juicio oral por presuntos hechos de corrupción que enfrenta Cristina Fernández de Kirchner y el primero para su hijo Máximo.
La exmandataria atraviesa esta nueva instancia mientras cumple prisión domiciliaria por la condena firme dictada en la causa Vialidad, un expediente diferente, aunque vinculado en parte con los antecedentes que la acusación pretende utilizar para explicar el presunto origen de los fondos investigados.
En esta oportunidad, el tribunal deberá establecer si las operaciones comerciales cuestionadas constituyeron actividades económicas legítimas o si, como sostiene la acusación, fueron utilizadas para encubrir el movimiento de dinero proveniente de delitos anteriores.
El debate recién comienza y se anticipa extenso, tanto por la cantidad de personas involucradas como por el volumen de documentación contable, bancaria y societaria que deberá analizarse antes de llegar a una sentencia.