No sólo inundaciones

Un fenómeno que alterará la primavera y el verano

Además de inundaciones en el Litoral, puede provocar daños en el corazón de la actividad agrícola del centro del país
domingo 23 de agosto de 2026 | 6:05hs.

El fenómeno de El Niño ya comenzó a manifestarse y, según las proyecciones mencionadas por el geólogo Eduardo Malagnino, podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados. El especialista, doctor en Ciencias Geológicas y profesor de la Maestría en Ciencias Ambientales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó que se espera un período de precipitaciones abundantes que podría extenderse durante la primavera y el verano.

“El Niño ya habría empezado hace unos meses atrás. Todavía no ha llegado al ciclo de máxima. Se espera que sea para septiembre-octubre”, explicó Malagnino en diálogo con Radio 750.

El especialista señaló que el fenómeno se origina en el océano Pacífico y tiene consecuencias a escala global. Se produce una alteración de la circulación oceánica y atmosférica que modifica los patrones de precipitaciones en distintas regiones del planeta.

En el caso argentino, uno de los principales efectos esperados es un incremento significativo de las lluvias. Pero el impacto no será igual en todo el territorio: las consecuencias dependerán de las características geológicas, geomorfológicas e hídricas de cada región.

Las precipitaciones abundantes podrían repercutir sobre las principales cuencas fluviales del país. Habrá que prestar especial atención a los ríos Paraná y Uruguay, que ingresan al país por Misiones.

El problema, explicó, no se limita exclusivamente a la cantidad de lluvia. También influye la transformación de los sistemas naturales de escurrimiento.

“Cuando tenemos este tipo de incrementos en la tasa de precipitación funcionan como un sistema que retiene el agua y la va soltando de a poco. Eso también lo estamos perdiendo”, advirtió.

Otro de los sectores que más preocupa a Malagnino son las Sierras Subandinas, particularmente la zona de las Yungas en la provincia de Salta.

En la provincia de Buenos Aires, las lluvias podrían generar importantes inundaciones. Malagnino explicó que buena parte del territorio bonaerense presenta una característica geomorfológica particular: se trata de un antiguo sistema de dunas que puede dificultar el escurrimiento natural del agua.

El impacto sobre la producción podría ser especialmente significativo debido a que una parte importante de la actividad agrícola se concentra en las zonas potencialmente afectadas.

Sin políticas a largo plazo

Malagnino puso el foco en otro problema: la falta de continuidad de las políticas de prevención y manejo hídrico. “Lamentablemente, no tenemos una política de largo plazo que vaya progresando a pesar de los cambios gubernamentales”, cuestionó.

También vinculó la capacidad de respuesta frente a estos fenómenos con el sostenimiento del sistema científico. “Estamos asistiendo a la destrucción sistemática de todo el sistema científico argentino. Eso ya todavía más grave, empezamos a perder también la capacidad de manejar desde este punto de vista técnico y científico este tipo de eventos”, afirmó.

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