Los plantines se consiguen desde $1.000 en viveros de la provincia

Lapachos embellecen Misiones pero plantarlos requiere planificación urbana

La especie se utiliza principalmente con fines ornamentales. Expertos recuerdan que su emplazamiento debe analizarse, ya que necesita espacio para desarrollar sus raíces y copa
sábado 08 de agosto de 2026 | 6:05hs.
En la ciudad hay lapachos con inmensas copas que atraen todas las miradas.  Foto: Julián Grondona
En la ciudad hay lapachos con inmensas copas que atraen todas las miradas. Foto: Julián Grondona

Este año los lapachos se adelantaron a la primavera. Incluso antes de la llegada de agosto, varias cuadras de Posadas comenzaron a cubrirse del rosado, amarillo y blanco característicos de una de las especies nativas más emblemáticas de Misiones. Su flor, además, fue declarada flor provincial y el árbol se encuentra protegido por la legislación misionera.

Desde el sector forestal reconocen que, aunque el lapacho es una de las especies más apreciadas por su floración, no genera interés comercial para la producción de madera. Las razones son su condición de especie protegida y el lento crecimiento que presenta.

Con el paso de los años puede alcanzar hasta 30 metros de altura y desarrollar un tronco de más de un metro de diámetro. Precisamente por su gran porte, especialistas advierten que no todas las veredas son aptas para su plantación, ya que sus raíces y su copa necesitan espacio suficiente para desarrollarse sin afectar construcciones o infraestructura urbana.

En ese sentido, algunos profesionales consideran que el lapacho encuentra mejores condiciones en plazas, parques, grandes espacios verdes o incluso al borde de caminos y rutas, donde además aporta un importante valor paisajístico.

Una de las ciudades que más apostó por esta especie para el arbolado urbano es Posadas. En 2022 se dispuso la plantación de más de 4.000 lapachos distribuidos en distintos puntos de la capital provincial. Los ejemplares son producidos en el Vivero Municipal y en el Centro de Investigación y Producción Jardín Botánico Alberto Roth.

Desde el área de Arbolado Urbano detallaron que la mayor concentración de lapachos negros o rosados se encuentra sobre la costanera. También hay ejemplares de lapacho blanco (uno en particular sobre la calle Sarmiento, entre San Lorenzo y Ayacucho), y lapachos amarillos distribuidos en distintos sectores de la avenida Costanera.

Prácticamente en todas las localidades de Misiones se consiguen plantines de esta especie nativa y, según los viveristas, la demanda se mantiene constante año tras año.

“Vendemos plantines de lapacho y se venden rápido. Es una especie muy buscada, sobre todo por las flores tan vistosas que tiene. Tenemos lapachos rosados, amarillos y también blancos. Los blancos son muy poco frecuentes en la naturaleza, por eso cuando aparece un ejemplar se lo reproduce mediante injertos para obtener plantas del mismo color”, explicó Valeria Morales, del vivero VYO SRL, de Oberá.

La viverista agregó que existe una especie muy similar, conocida como lapachino o lapachillo, que alcanza un porte menor, pero también se destaca por su abundante floración.

En cuanto al uso forestal, explicó que el lapacho prácticamente no tiene demanda comercial para la producción de madera debido al largo tiempo que requiere su crecimiento, por lo que su principal destino es la ornamentación de parques, jardines y espacios verdes.

Morales recordó además que la plantación debe realizarse durante períodos libres de heladas.

“En general la temporada empieza el 15 de septiembre y va hasta finales de octubre. Los precios de los plantines dependen del tamaño. Los ejemplares de más de un metro y medio cuestan alrededor de $5.000, mientras que los más pequeños se consiguen entre $1.000 y $2.000”, detalló.

Belleza y medio ambiental

El ingeniero forestal Nicolás Ocampo, presidente de la Asociación Forestal y Ambiental de Misiones, afirmó que el lapacho es una de las especies nativas más representativas de la provincia por su belleza, su importancia ambiental y la calidad de su madera. Sin embargo, remarcó que su incorporación al arbolado urbano debe realizarse con criterios técnicos para evitar problemas futuros.

“El lapacho es una especie de gran magnitud, hermosa por su porte y por la floración que embellece cualquier lugar”, señaló Ocampo al referirse a uno de los árboles más emblemáticos de la selva misionera, cuya floración transforma el paisaje tanto en áreas urbanas como rurales.

El especialista recordó además que el lapacho se encuentra protegido por la legislación provincial, por lo que su extracción del bosque nativo está prohibida.

No para cualquier vereda

Ocampo destacó que, pese a su valor paisajístico, el lapacho no debe plantarse de manera indiscriminada en las ciudades.

Según explicó, el principal aspecto a considerar es el tamaño que alcanza el árbol en su estado adulto y el espacio disponible para el desarrollo de sus raíces y de su copa. “Hay que tener cuidado dónde se planta. Si uno quiere que el árbol se desarrolle naturalmente, necesita un lugar donde pueda crecer sin que en el futuro haya que intervenir con podas permanentes para mantenerlo pequeño”, indicó. En ese sentido, advirtió que las veredas angostas no son los sitios más apropiados.“Puede parecer una buena elección porque es un árbol muy lindo, pero con el tiempo puede generar inconvenientes y terminar siendo necesario retirarlo”, precisó.

Nativas para el arbolado urbano

Consultado sobre las especies más recomendables para las ciudades, Ocampo sostuvo que el objetivo debe ser priorizar árboles nativos de Misiones, adaptando la elección al espacio disponible.

“Hay especies de pequeña y mediana magnitud que son las más apropiadas para el arbolado de alineación, es decir, el de las veredas. En cambio, en plazas, parques y otros espacios verdes sí pueden incorporarse especies de mayor porte como el lapacho”, explicó. Si bien reconoció que existen especies exóticas que también ofrecen buenos resultados, como el crespón, el ligustro o algunos cipreses, consideró que las especies autóctonas aportan mayores beneficios ambientales y se adaptan naturalmente a las condiciones de la provincia.

Una especie resistente

El ingeniero forestal también señaló que las especies nativas presentan una alta resistencia frente a plagas y enfermedades cuando reciben un manejo correcto.

“El problema generalmente no está en la especie, sino en cómo se la gestiona. Una poda inadecuada, especialmente cuando se cortan ramas gruesas, genera heridas que facilitan el ingreso de patógenos y terminan afectando la salud del árbol”, explicó.

Con su característica floración rosada, amarilla o blanca, según la especie, el lapacho continúa siendo uno de los símbolos naturales de Misiones. Su presencia no sólo embellece calles, plazas y establecimientos rurales, sino que también representa una apuesta por la conservación de las especies nativas, siempre que su plantación se planifique en espacios donde pueda desarrollarse plenamente.

Con certificación, múltiples usos

Desde Eldorado, la ingeniera forestal Beatriz Eibl resaltó que las variedades de lapachos en la provincia tienen fundamentalmente un fin paísajístico, pero distinguió que al estar protegida como especie, pueden proyectarse trabajos de restauración y de actividades productivas o turísticas que no requieran su corte.

Así, enumeró que “las especies de lapachos, tan llamativas por sus preciosas flores desde abril y hasta casi noviembre, son tres especies de una de flores de diferentes tonos rosados (Handroanthus heptaphyllus) desde un casi blanco hasta un rosa fucsia, y dos especies de lapachos de flores amarillas oro, una es el lapacho amarillo (Handroanthus alba) y la otra el llamado lapachillo ( H. pulcherrima)de mayor uso con fines paisajisticos, aunque su mayor valor es la calidad de su madera (por lo que estan en el grupo de las maderas de ley)”.

Belleza natural y sombra

Eibl resaltó que la belleza de las flores de los lapachos puede asociarse a múltiples proyectos.

“Aunque actualmente no pueden ser aprovechadas por ser especies protegidas cuando son silvestres, la posibilidad de plantarlas para fin paisajístico, de restauración, arbolado urbano, fijación de carbono (son maderas duras de rápido crecimiento) las coloca como favoritas para plantación de especies nativas en sistemas agroforestales y silvopastoriles para fines de uso múltiple”.

Finalmente la profesional resaltó en diálogo con El Territorio que “un sistema de certificación desde la cosecha de las semillas, y la plantación permitiría incluir a los lapachos en un aprovechamiento con fines múltiples”.

Es flor y monumento provincial

El gobierno de Misiones instituyó en 2005 por decreto N° 1697, a la especie lapacho negro -Tabebuia hetaphyla- como Flor Oficial de la Provincia de Misiones. Entre los considerandos se tuvo en cuenta que este árbol nativo de Misiones crece en toda la provincia y sus atractivas flores color rosa contrastan con el verde de la selva, aportando mayor belleza al paisaje. El lapacho forma parte de la más rica literatura y de la música de la región. El decreto establece la difusión del valor de la Flor Provincial a través de los programas de Educación Ambiental de los Ministerios de Ecología, RNR y Turismo y de Educación y Cultura.

Con posterioridad el Ministerio de Ecología y Turismo informó que por Ley Provincial N° 4318, del 4 de agosto de 2006 se declaró Monumento Natural Provincial, de interés público y fuera de toda comercialización, a la especie nativa Tabebuia heptaphyla, llamado lapacho negro.

El árbol pertenece a la familia de las bignoniáceas y se lo conoce vulgarmente como lapacho, lapacho negro o con el nombre guaraní de tayihú. Con esta la Ley de 2006 se buscó preservar y conservar la especie nativa que se destaca en el monte misionero, con su imponente desarrollo y sus hermosas flores vinosas. El lapacho es una de las mejores especies de la flora de Misiones, de las más valiosas y en peligro de extinción porque su madera siempre es buscada para la comercialización.

Una especie compleja para podar

El ingeniero forestal Jorge Pujato sostuvo que el lapacho es una de las especies ornamentales más valiosas para la forestación urbana y consideró que debería ocupar un lugar central en el arbolado de rutas, avenidas y espacios públicos de Misiones. Sin embargo, advirtió que su manejo requiere conocimientos específicos, especialmente en las tareas de poda. “No encontré bibliografía que explique claramente cómo podar un lapacho. La experiencia me enseñó que las intervenciones deben ser muy suaves y progresivas”, señaló. El profesional indicó que el ciclo biológico del árbol dificulta determinar el momento adecuado para realizar los cortes, ya que pierde sus hojas durante la floración y poco después inicia una intensa brotación. Según explicó, una poda severa puede generar ramas nuevas con una inserción débil, lo que compromete la estructura del ejemplar y aumenta el riesgo de quebraduras en el futuro. Por ese motivo, recomendó evitar intervenciones drásticas y privilegiar podas de formación realizadas de manera gradual, preservando la arquitectura natural del árbol.paisajístico del lapacho, Pujato propuso impulsar programas de forestación con especies nativas en las rutas misioneras. En ese sentido, consideró que la araucaria, el lapacho y la cañafístola conforman una combinación ideal por su belleza, adaptación al ambiente y aporte al paisaje provincial.

El ingeniero también detalló que el lapacho blanco corresponde a una forma poco frecuente del lapacho rosado y que, para su multiplicación, suele recurrirse al injerto sobre ejemplares de esta última especie.

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