El mes pasado se requirió más energía brasileña
Se registró una fuerte baja en el déficit comercial con Brasil
En medio de la crisis diplomática que atraviesan Argentina y Brasil, el Ministerio de Economía del país vecino dio a conocer los datos del intercambio comercial bilateral durante julio. En términos interanuales, el déficit se redujo a menos de la mitad, debido fundamentalmente a la mejora en el saldo del sector automotriz.
En el séptimo mes del año, el rojo fue de U$S 262 millones, un 53,1% más acotado que el del mismo mes de 2025. Mientras las exportaciones hacia el país presidido por Lula Da Silva treparon un 4,6%, hasta los U$S 1.153 millones, las importaciones retrocedieron un 14,6%, a U$S 1.416 millones.
El comercio en la industria automotriz explicó el grueso de este mejor resultado para Argentina. Por un lado, un informe de la consultora Abeceb detalló que la suma de las compras de vehículos para el transporte de pasajeros, vehículos para el transporte de mercancías, vehículos de carretera y autopartes, totalizó unos U$S 482 millones, 36,9% menos que hace un año.
“El modesto crecimiento de la actividad y el consumo y el estancamiento de la industria manufacturera son claves a la hora de explicar la contención de las importaciones provenientes de Brasil, a lo que se suma la profundización de la apertura comercial hacia mercados externos al Mercosur, como China que impulsa la sustitución de orígenes en detrimento de Brasil, siendo este efecto principalmente significativo en el sector automotriz”, profundizó al respecto Abeceb. En paralelo, las ventas automotrices treparon 14%, a U$S 439 millones, destacándose el mayor envío de pick-ups. Como consecuencia, el déficit en este rubro, que fue de -U$S 379 millones en julio del año pasado, ahora bajó a -U$S 43 millones.
La menor adquisición de autos brasileños fue compensada parcialmente por la mayor importación de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, mineral de hierro y fertilizantes.
El más relevante de estos aumentos fue el de energía eléctrica, debido, según la consultora citada, “al uso más intensivo de las interconexiones regionales para cubrir la oferta argentina durante el pico invernal, ya que la ola polar de julio elevó las necesidades energéticas”.