Advierten que se necesita hasta tres empleos para llegar a fin de mes

Entre la crisis que afrontan las pymes por sostenerse, la caída de ventas, y los cambios de consumo para adecuarse al ajuste, desde el Centro de Empleados de Comercio indicaron que “la situación de los trabajadores es difícil y con un solo salario no le alcanza”. Alertan que antes buscarse otro trabajo era para ahorrar e irse de vacaciones o comprarse un mejor vehículo, mientras que ahora “es para comer y pagar los servicios”.
miércoles 05 de agosto de 2026 | 16:00hs.

Una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó $1.531.473 durante junio de 2026 para no caer por debajo de la línea de pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) al difundir el valor de la Canasta Básica Total (CBT). El dato refleja que el costo de vida continúa muy por encima de la evolución de los salarios y expone las dificultades que atraviesan miles de hogares argentinos para cubrir sus necesidades básicas.

En ese contexto, un informe del Monitor de Opinión Pública correspondiente a junio de este año reveló que el 86,6% de los trabajadores asegura que necesita al menos dos ingresos en su hogar para llegar a fin de mes, ya sea mediante un segundo empleo, el trabajo de otros integrantes de la familia o ambas situaciones combinadas. A esto se le suma la caída del consumo, tal y como viene informando este medio desde hace tiempo que deriva en bajas ventas, cierre de comercios y cambio de hábito de consumo.

Para el secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, Agustín Gómez, ese porcentaje no hace más que ponerle cifras a una realidad que los trabajadores viven todos los días. "Las familias en Argentina pasaron, en primer lugar, a endeudarse, ya sea con tarjetas de crédito o con préstamos para afrontar los gastos, y ahora directamente al pluriempleo. Hoy un trabajador necesita tener dos o hasta tres trabajos para poder llegar a fin de mes", sostuvo.

Pluriempleo

El dirigente explicó que el fenómeno atraviesa prácticamente todos los sectores de la economía. "Se ve al policía que hace adicionales y, en el tiempo que le queda libre, sale a manejar Uber; a una docente que toma más horas y después realiza tareas domésticas; a un enfermero que suma horas extras en el hospital; y también al trabajador de la actividad privada, como un empleado de comercio que termina su jornada laboral y sale a trabajar para Uber o Pedidos Ya. Todo esto para poder afrontar los gastos", describió en diálogo con Radioactiva 100.7. 

Según Gómez, la diferencia con años anteriores es el motivo por el cual se busca un segundo empleo. "En otras oportunidades un trabajador tenía dos empleos para ahorrar, para irse de vacaciones o para cambiar el auto. Hoy eso cambió completamente. Ahora necesita otro trabajo para comprar alimentos, pagar los servicios o cargar combustible. Esa es la verdadera preocupación", afirmó.

El dirigente sindical advirtió además que esta situación también tiene consecuencias sociales. "Antes los trabajadores tenían tiempo para compartir con la familia, hacer alguna actividad deportiva o estudiar. Hoy el poco tiempo libre que les queda lo utilizan para salir a trabajar y generar otro ingreso porque con un solo salario no alcanza".

Salarios rezagados

Gómez comparó la evolución de algunos precios con el incremento de los salarios para explicar la pérdida del poder adquisitivo. "La nafta, por ejemplo, costaba alrededor de 220 pesos en noviembre de 2023 y hoy ronda los 1.300 pesos. La carne pasó de unos 3.000 pesos a valores que oscilan entre los 15.000 y los 20.000 pesos. En cambio, el salario pasó aproximadamente de 300.000 pesos a un millón. Ahí se nota claramente que los ingresos crecieron mucho menos que los principales gastos de una familia".

A partir de esa comparación, sostuvo que los trabajadores vienen perdiendo capacidad de compra. "Estamos teniendo salarios por debajo de la inflación y por debajo de lo que una familia necesita, incluso según los propios datos del Indec, para afrontar los gastos mensuales".

"Hoy trabajar en relación de dependencia apenas alcanza para cubrir entre el 30% y el 50% de los gastos familiares. El resto hay que cubrirlo endeudándose con la tarjeta, sacando un préstamo o haciendo changas”, indicó.

El secretario adjunto explicó que muchas familias recurren a la venta de comidas, pequeños emprendimientos o plataformas digitales para complementar ingresos. "Vemos familias vendiendo pollo en una esquina, personas que trabajan para aplicaciones de reparto o transporte. La llamada uberización pasó a ser una necesidad para llegar a fin de mes".

Crisis en las pymes

Desde el Centro de Empleados de Comercio también observan un escenario complejo para los empleadores. "Nuestra tarea muchas veces consiste en asesorar no solamente a los trabajadores sino también a empresarios que atraviesan procedimientos de crisis porque necesitan algún alivio para sostener sus negocios."

Según explicó, la caída del consumo y el aumento de los costos afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas. "Muchas veces encontramos trabajadores que no están cobrando lo que corresponde, pero también empresarios que enfrentan alquileres cada vez más altos y ventas que siguen cayendo. Nosotros siempre apelamos al diálogo para encontrar soluciones que contemplen ambas realidades."

Consultado sobre la situación social, Gómez sostuvo que la tradicional clase media perdió gran parte de las condiciones que la caracterizaban. "La clase media era la que podía ahorrar para irse de vacaciones, cambiar el auto o hacer mejoras en la casa. Hoy las familias trabajan o se endeudan solamente para llegar a fin de mes. Esa clase media prácticamente desapareció", indicó.

El dirigente también aseguró que los hábitos de consumo cambiaron drásticamente. "Las familias priorizan pagar la luz, el agua, el alquiler, el transporte o la nafta porque necesitan seguir trabajando. Lo que termina resignándose es la compra de alimentos”, apuntó.

En ese sentido, indicó que una de las principales preocupaciones que reciben desde el sindicato está vinculada con la alimentación y los medicamentos. Sostuvo que “en las conversaciones permanentes con los compañeros nos dicen que lo que más cuesta hoy es comprar alimentos y medicamentos. Ahí está la situación más crítica”.

Por otro lado, detalló que entre la problemática de subsistir con un solo salario, existe la preocupación por el pago de alquileres. “Muchos trabajadores destinan entre el 50% y el 80% de sus ingresos al alquiler, lo que obliga a reorganizar la vida familiar. Muchos jóvenes tuvieron que volver a vivir con sus padres y muchas familias comparten la misma vivienda con hermanos o familiares porque no pueden afrontar un alquiler". Añadió que “antes de la desregulación del mercado inmobiliario el precio del alquiler tenía alguna relación con el salario promedio. Hoy eso desapareció y los valores se dispararon. Esa presión termina recayendo completamente sobre los trabajadores".

Finalmente, Gómez consideró que estudios como el difundido por el Monitor de Opinión Pública permiten dimensionar un problema que afecta a gran parte de la población. "Estos datos sirven para que la gente entienda que no se trata de un problema individual, sino de una situación generalizada. También deben servir para reflexionar sobre las políticas públicas y reclamar algo tan básico como que el salario alcance para vivir. Hoy las familias vienen soportando más de dos años de un enorme esfuerzo y la realidad demuestra que cada vez cuesta más llegar a fin de mes."

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