La ganadería, otra pasión con un recupero más largo
Además de ser uno de los principales productores de frutilla de Bella Vista, Corrientes, Arturo Alegre también apuesta al desarrollo ganadero con una cabaña Braford, una actividad que, según explicó, demanda una fuerte inversión, paciencia y una visión de largo plazo.
En diálogo con El Territorio el empresario señaló que la producción de genética bovina tiene tiempos muy distintos a los de otras actividades agropecuarias. “La actividad en la cabaña pasa mucho por la pasión. Cuando uno recién empieza a vender reproductores, el recupero de la inversión lleva cinco o seis años. Recién ahí aparece la posibilidad de comercializar machos y hembras”, afirmó.
Alegre destacó que, pese a ser una cabaña joven, lograron importantes reconocimientos en poco tiempo. “Tuvimos la suerte de conseguir premios muy importantes y hoy ya estamos viendo los frutos. Pero la suerte hay que ayudarla: detrás hay mucho trabajo y una inversión constante”, sostuvo.
El productor explicó que la ganadería y la fruticultura conviven sin inconvenientes dentro del establecimiento familiar. “Son actividades perfectamente compatibles. En las 350 hectáreas que tenemos podemos hacer frutilla y ganadería al mismo tiempo. No se superponen, al contrario, se complementan muy bien”, remarcó.
El emprendimiento incorpora herramientas de reproducción de última generación. “Hoy trabajamos con transferencia embrionaria y toda la tecnología de punta que utiliza la actividad para mejorar la genética de la raza Braford”, concluyó.
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