Aprendizaje dentro y fuera del aula

El Neni 2040 educa a futuros guardianes del ambiente

Con el loro pecho vinoso como protagonista, la propuesta acerca a los niños el valor de la conservación.
sábado 18 de julio de 2026 | 8:12hs.

En un municipio donde conviven áreas naturales protegidas, parques provinciales y especies únicas en el mundo, educar a los niños para que amen y cuiden la naturaleza representa una de las mejores inversiones para el futuro. Con esa convicción, el Neni N° 2040 de San Pedro impulsa el proyecto “Animales en Peligro de Extinción”, una propuesta que busca formar conciencia ambiental desde los primeros años de escolaridad y que tiene como protagonista al loro pecho vinoso, una de las aves más emblemáticas y amenazadas de Misiones.

La iniciativa forma parte del proyecto institucional Guardianes de la Selva, que comenzó el año pasado con el estudio del yaguareté y hoy amplía su mirada hacia la conservación de otras especies nativas. El objetivo trasciende el aprendizaje de contenidos ya que procura que los niños incorporen valores, desarrollen sentido de pertenencia por su entorno y comprendan que cada acción cotidiana puede contribuir a proteger la biodiversidad.

En este sentido, la directora del Neni 2040, Alejandra Sosa, destacó que el trabajo comienza desde las salas de 3, 4 y 5 años porque es en esa etapa donde se forman los hábitos que acompañarán a los futuros ciudadanos. “Los niños aprenden a cuidar la selva, a respetar los animales, a proteger los nidos, a separar los residuos y a entender que cada especie cumple una función en la naturaleza. Ese aprendizaje después lo llevan a sus casas y también transforma a las familias”.

Los cambios ya pueden observarse en la vida cotidiana del jardín. “Si encuentran un papel en el patio, lo levantan y lo llevan al cesto. Saben que no deben lastimar a los animales, reconocen el loro pecho vinoso, conocen qué come, dónde vive y por qué necesita las araucarias para sobrevivir. Esa conciencia es uno de los mayores logros del proyecto”.

Luego de que el año pasado crearon un yaguareté en tamaño real, con movimientos y sonido, este año decidieron descubrir junto a los niños la vida del loro pecho vinoso, un ave que característica del municipio que protege su hábitat y principal fuente de alimentación que son las araucarias y su mayor población se registró en Tobuna, declarada capital provincial de dicha especie.

El trabajo lleva varios meses de dedicación, con actividades en el aula y a terreno ya que otra de las finalidades es dar a conocer algunos lugares turísticos donde se puede ver al ejemplar. La docente Marcia Fernández, que junto a Solange Brizueña y Romina Páez ejecutan la propuesta, explicó que el desafío consiste en generar un vínculo afectivo entre los niños y el ambiente. “Nadie puede cuidar ni defender aquello que no conoce. Primero necesitamos que amen la naturaleza y a los animales de nuestra provincia. A partir de ese vínculo nace el compromiso de protegerlos”

Uno de los elementos más llamativos del proyecto fue la construcción de un loro pecho vinoso de gran tamaño, elaborado casi en su totalidad con materiales reciclados. La estructura metálica nació gracias a un trabajo articulado con la Epet N° 20 de San Pedro y luego tomó forma con cartón, diarios, revistas, botellas, tapitas y cartapesta en talleres compartidos entre docentes, familias y alumnos.

Además de la creatividad y talentos para darle color y forma al ave, incorporaron herramientas tecnológicas para que los propios niños relaten las características de la especie mediante recursos de programación y propuestas del espacio Maker.

El trabajo despertó un fuerte sentido de pertenencia entre los alumnos. “Ahora relacionan las araucarias con el loro pecho vinoso, reconocen sus colores y hablan de la importancia de protegerlo. Se convirtieron en verdaderos defensores de la naturaleza”, afirmó Fernández.

Todo ese recorrido educativo permitió que el proyecto fuera seleccionado para representar a San Pedro en la instancia provincial de la Feria de Ciencias donde el stand del Neni fue uno de los más visitados durante la instancia zonal. El público pudo conocer el proceso completo de investigación mediante fotografías, videos, registros del trabajo realizado durante el año y la exposición de los alumnos que lo hicieron con confianza y sentido de pertenencia.

Sin embargo, para la comunidad educativa, el mayor reconocimiento pasa por comprobar que los niños incorporan hábitos que perdurarán toda la vida y que cada familia comienza a mirar el ambiente con mayor responsabilidad. 

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