La franja de 6 a 12 años concentra la mayor asistencia

Violencia familiar y abandono escolar son causas de ingreso al Hogar de Día

Más de 200 niños y adolescentes asisten a los espacios que están en Posadas, Oberá e Iguazú, donde reciben un abordaje integral para fortalecer sus derechos.
sábado 18 de julio de 2026 | 4:00hs.
El equipo interdisciplinario brinda apoyo escolar, atención en salud, prevención y contención.
El equipo interdisciplinario brinda apoyo escolar, atención en salud, prevención y contención.

Las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan la niñez y la adolescencia requieren respuestas que contemplen tanto las necesidades inmediatas como el acompañamiento sostenido de cada trayectoria. En ese marco, los Hogares de Día funcionan como espacios de contención donde confluyen intervenciones educativas, sociales, sanitarias y familiares para abordar cada caso de manera integral.

“En cada uno de nuestros tres Hogares de Día -Posadas, Oberá e Iguazú- asisten en promedio entre 70 y 80 niños, niñas y adolescentes por sede. A eso se suma un fuerte volumen de atenciones y prestaciones concretas: sólo en Posadas, entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, registramos 2.119 atenciones en total, entre atención médica dentro y fuera de operativos de salud, atención al personal y a madres y referentes familiares. En Iguazú, entre julio de 2025 y junio de 2026, tuvimos 51 atenciones en el Espacio de Primera Escucha, 132 intervenciones con familias y se concretaron 16 admisiones de niños y niñas junto a 11 familias admitidas. En Oberá registramos 449 intervenciones familiares y 172 atenciones psicológicas en el mismo período”, detalló la subsecretaria de Atención Integral de la Niñez, Adolescencia y Familia, Marlenne Abrile.

Los Hogares de Día trabajan con niños, niñas y adolescentes desde recién nacidos hasta los 18 años, organizados por áreas de acuerdo con la edad. La franja que concentra la mayor asistencia es la de 6 a 12 años. Además, los equipos identifican que las derivaciones responden a múltiples situaciones de vulneración de derechos, entre ellas la vulnerabilidad socioeconómica y las carencias básicas, la violencia intrafamiliar -física, psicológica y, en algunos casos, sexual-, el abuso sexual infantil con derivación específica, el abandono escolar y los cuidados parentales insuficientes o la ausencia de referentes adultos.

A ese escenario se suman problemas de salud y dificultades para acceder a los sistemas de atención, consumos problemáticos -principalmente en adolescentes-, problemas habitacionales y de higiene deficiente, además de la necesidad de contención emocional y acompañamiento familiar. En cuanto a la evolución de estas situaciones, si bien pueden variar según el contexto, en términos generales se mantienen y continúan oscilando entre las mismas problemáticas.

“Los juzgados son uno de los organismos que más deriva casos a nuestros hogares. Ese vínculo se trabaja fundamentalmente a través de oficios judiciales y también en articulación permanente con otros organismos de niñez de la provincia. Es un trabajo en red donde cada actor cumple un rol, porque ningún organismo por sí solo puede dar una respuesta integral a estas situaciones”, sostuvo Abrile.

En ese esquema de trabajo también intervienen distintos organismos e instituciones que derivan casos a los Hogares de Día. Entre ellos se encuentran los Juzgados de Familia, las direcciones de Niñez municipales y provinciales, hospitales y centros de salud, escuelas y colegios, además de las propias familias, que en muchos casos se acercan de manera espontánea para solicitar acompañamiento.

“Articulamos de manera sostenida con hospitales, Caps y otros dispositivos de salud, con instituciones educativas de todos los niveles, con organismos judiciales y con otras áreas del Estado provincial y municipal. Ese trabajo en conjunto es lo que permite hacer un seguimiento real de cada caso y no una intervención aislada”.

Abordaje integral

Del mismo modo, la subsecretaria de Atención Integral de la Niñez, Adolescencia y Familia comentó que durante el primer semestre los tres Hogares de Día sostuvieron un abordaje integral con acciones orientadas al acompañamiento educativo, social, emocional, sanitario y recreativo. En el plano escolar se brindó apoyo individual y grupal, se realizó el seguimiento de las trayectorias educativas y se acompañaron las inscripciones y los procesos de reinserción escolar.

El trabajo también incluyó entrevistas familiares, visitas domiciliarias y gestiones para garantizar el acceso a derechos como el Documento Nacional de Identidad (DNI), el Certificado Único de Discapacidad (CUD), partidas de nacimiento, la Asignación Universal por Hijo (AUH), el Boleto Estatal Gratuito y el Sistema Provincial de Teleducación y Desarrollo (Sipted), además de la articulación con áreas de niñez y servicios comunitarios.

A esto se sumaron tratamientos psicológicos individuales, talleres sobre emociones, autoestima y habilidades sociales, espacios de contención ante situaciones de crisis, turnos médicos, controles, seguimiento, acciones de nutrición y promoción de hábitos saludables, derivaciones a efectores de salud, operativos sanitarios, actividades deportivas y lúdicas, junto con salidas guiadas y recreativas.

“El trabajo pedagógico es individual y grupal, con un seguimiento puntual de las trayectorias educativas que se interrumpieron y una articulación directa con las escuelas de los niveles inicial, primario y secundario. El objetivo es que el Hogar de Día funcione como una herramienta de prevención del abandono escolar y como un sostén real para las familias, para que ningún niño o niña pierda la igualdad de oportunidades en el sistema educativo por su situación de vulnerabilidad”, puntualizó la funcionaria.

Por otra parte, este año se fortaleció el programa Aliados del Mañana, una iniciativa que amplía la articulación público-privada mediante convenios con empresas para incorporar la corresponsabilidad social a la respuesta estatal. Además, se concretaron mejoras edilicias en los tres Hogares de Día con el objetivo de brindar espacios de cuidado en mejores condiciones.

Los equipos interdisciplinarios están conformados por psicólogas, una pediatra, trabajadoras sociales, nutricionistas, docentes, enfermeras y tutores que acompañan de manera cotidiana a los niños, niñas y adolescentes. A esa tarea se incorporan personas externas que acercan propuestas culturales, deportivas y recreativas para fortalecer las actividades diarias, en un esquema de trabajo donde cada disciplina aporta una mirada complementaria sobre las distintas realidades.

“Durante el receso invernal funcionamos sólo media jornada, con actividades de carácter más recreativo. Para el segundo semestre proyectamos profundizar la expansión territorial a través del programa ‘El Hogar en tu Barrio’, para llegar a zonas de mayor vulnerabilidad. También vamos a intensificar las políticas de prevención en salud mental adolescente, consumos problemáticos y salud sexual y reproductiva, además de seguir fortaleciendo el trabajo interdisciplinario y los sistemas de registro y seguimiento de cada caso”, agregó.

Por último, la subsecretaria de Atención Integral de la Niñez, Adolescencia y Familia expresó que el balance del primer semestre es positivo, a partir del compromiso de los equipos de los tres hogares y del vínculo construido con las familias que llegan en busca de acompañamiento. Hizo hincapié en la importancia de sostener un Estado presente, con respuestas cercanas y solidarias, tanto para atender las urgencias como para generar oportunidades a futuro.

Entre los principales desafíos, mencionó la necesidad de mejorar la accesibilidad para que todos los niños, niñas, adolescentes y sus familias puedan llegar a los servicios, sin que la distancia, la falta de información u otras barreras se conviertan en un obstáculo: “Hoy enfrentamos un incremento de situaciones complejas, como la violencia intrafamiliar, los consumos problemáticos y la ausencia de referentes adultos, que requieren intervenciones especializadas y una articulación constante. A eso se suma una alta demanda de acompañamiento educativo, especialmente en niños con rezago, dificultades de aprendizaje o desvinculación escolar, además de necesidades crecientes de apoyo emocional vinculadas a contextos de vulnerabilidad”.

Y cerró: “Las condiciones socioeconómicas críticas de muchas familias también impactan en la asistencia, la alimentación y el acceso a derechos básicos. Por eso seguimos fortaleciendo el vínculo con las familias para lograr un mayor compromiso en los procesos de cuidado. Eso es lo que queremos garantizar hoy y a futuro: que nadie se quede afuera de una ayuda que necesita en el presente y que, además, exista un futuro esperanzador”. 

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