Dass bajó definitivamente la persiana y despidió a los últimos 150 operarios
Terminó en la tarde de hoy un sueño gestado hace casi 20 años. La fábrica Dass de Eldorado reunió a los 150 operarios que venían resistiendo a los despidos para informarles que sería la última jornada laboral.
Dass, como se informó en crónicas previas, no resistió la ola importadora habilitada por el presidente Javier Milei.
Representa otra fábrica cerrada y cientos de sueños frustrados. “No podemos competir con la importación. Hoy les conviene mandar las zapatillas armadas desde Brasil”, había dicho hace diez días el intendente de Eldorado, Rodrigo “Pipo” Durán, tras conocerse en esa oportunidad que se había confirmado que la planta de Dass cesaría sus operaciones, como finalmente ocurrió este viernes 17.
La empresa, la única fábrica de zapatillas de la región, no resistió en estas dos décadas diversas políticas económicas. Arrancó la producción en 2006 durante la presidencia de Néstor Kirchner, se achicó para no cerrar durante los años de gestión de Mauricio Macri, con Alberto Fernández consiguió asistencia y acompañamiento, como no sucedió en esta oportunidad cuando ningún funcionario de La Libertad Avanza ni los referentes de Misiones ni los de Nación intentaron evitar el final.
"Hemos militado hasta el hartazgo, explicando lo que significa un proyecto neoliberal, un proyecto donde ven una planilla de Excel, ven solamente números, no ven personas, no ven gente. Eso fue Macri en su momento, y dijimos que Milei era lo mismo, ahora estamos viendo los resultados”, reflexionó quien fuera diputada nacional Cristina Brítez en comunicación con Eldópolis Radio 106.3.
La bronca la expresó el delegado gremial a El Territorio y apuntó "hacia nuestros gobernantes, hacia los legisladores de La Libertad Avanza, porque ninguno se ha hecho presente. Diego Harfield (diputado nacional) el otro día decía que hay gente que va a sufrir y los de mayor edad van a sufrir un poquito. Decirle a Diego Harfield que se acerque, que trate de que la gente de edad no sufra, que son buenos laburantes, que han cumplido hasta el último día. Aclaro, nosotros no nos vamos a quedar con nada que no nos pertenezca, no vamos a tomar la fábrica, no vamos a quedarnos con máquinas que no son nuestras”, afirmó Gustavo Alvarenga, delegado gremial de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) en la emblemática planta de Grupo Dass en Eldorado.
Planteó que de esta manera nada se hizo ante la fuerte importación de calzado proveniente de Asia (China y Vietnam), como tampoco el gobierno no actuó cuando Dass Eldorado inició un esquema de retiros voluntarios o como ahora cuando se había establecido fecha de cierre definitivo.

A la informalidad e ilegalidad
Alvarenga planteó el destino incierto de los operarios que quedaron sin empleo. “Son 150 familias que hoy salen de un trabajo formal. Y no solamente eso, sino lo que conlleva para el circuito económico, para el negocio del barrio, para los alquileres, en un montón de cuestiones”.
Observó otra situación peor: “Sí, te puedo decir que hay muchos compañeros que ya han trabajado y han perdido trabajos que están en la informalidad, que están inclusive en la ilegalidad. Hablando siempre de contrabando de mercadería, de cubiertas”, en relación a que serán los posibles próximos paseros de mercaderías ilegales cruzados por el río Paraná desde el Paraguay. “Y es lo que hoy este gobierno te obliga hacer, no te da una oportunidad”.
Mirando a Brasil
Algunos entienden que buscarán su futuro fuera del país. “Hay compañeros que van a tener que viajar a trabajar en Brasil. Imagínense ver que sufre tanto el compañero que se queda sin trabajo, como el que se tiene que ir a trabajar a otro lado, dejando su familia, cambiando de vida allá en un país donde no conocés, con un idioma que no conocés. Incluso los hijos que tenés que van a tener que ir a una escuela y tratar de adaptarse a todo eso. Lamentablemente, vuelvo a recalcar, al gobierno nacional parece no importarle, parece no interesarle”, afirmó el dirigente.
Al considerar que es una pena que el gobierno nacional no defienda a empresas que están dentro de la ley cumpliendo todas las exigencias laborales, citó a otra industria de la localidad que se muestra prospera, pero explotando a sus empleados, pagando sueldos en parte con ticket canasta, que a su vez deberá gastarse en los almacenes de la misma firma.
Mencionó en tal sentido la notable diferencia con la firma que terminó cerrándose.
"Dass es una empresa que hoy te paga y te cumple todo. Incluso la indemnización va a ser con la ley anterior y el trabajador no va a perder un peso”.
Indicó que el pago de toda la indemnización ya está asegurado para empleados que son ahora despedidos y tienen 19 años de labor, desde el mismo origen de actividad de la fábrica.
Del origen al auge y el deterioro progresivo
Dass Eldorado fue un gigante industrial que llegó a albergar a 1.650 trabajadores en 2015. Instalar la fábrica no fue sencillo, tales gestiones se realizaron desde un Estado que buscaba inversores. La radicación de la empresa en la provincia de Misiones fue posible gracias al contexto de recuperación económica de hace dos décadas, sumado a las exenciones impositivas otorgadas por el municipio.
El gobierno provincial compró las instalaciones de la ex planta de Comalpa, un lugar emblemático que fue cedido a la comuna para que el grupo de capitales brasileños se asentara.
En agosto de 2007, Dilly Classic -así se llamaba antes de Dass- comenzó en Eldorado a concretar una iniciativa que había tenido varios pormenores hasta poner en marcha un proyecto de desarrollo manufacturero en la Capital del Trabajo.
Es que elaborar las famosas zapatillas Nike no constituyó un camino de rosas.
El grupo de empresarios argentinos encabezados por Brian Handley tenía dos alternativas, una instalar la planta industrial en Misiones; otra en la provincia de Buenos Aires, donde la entonces ministra de Producción Débora Giorgi los había tentado con exenciones impositivas, buenas comunicaciones y grandes dosis de electricidad, así como cercanía a los principales centros de consumo.
El grupo priorizó Eldorado por la cercanía con el país de origen, es decir, con Brasil. Es decir, optaron por la segunda opción, como se indicó, y en noviembre 2006, toman los primeros 80 obreros para iniciar la formación.
En forma posterior, en febrero 2007, sale la autorización provincial para que Dilly acceda al predio en Eldorado.
Luego en abril 2007, Dilly obtiene del gobierno provincial la transferencia del predio dentro de Comalpa, donde funciona hasta ahora la fábrica de zapatillas que abrió oficialmente sus puertas en Eldorado el 6 de agosto de 2007.
El cierre definitivo representa un duro golpe para la economía local y engrosa el desempleo en la ciudad y la provincia.