Dengue: "El Niño puede tener que ver con algunas de las epidemias que tuvimos en la región"
La llegada del fenómeno de El Niño vuelve a poner en alerta a las autoridades sanitarias de cara a la próxima temporada epidemiológica de dengue. Si bien Misiones atravesó los últimos meses con una baja circulación del virus, las proyecciones climáticas anticipan un escenario de mayores precipitaciones durante la primavera y el verano, un contexto que favorece la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
En ese marco, el director de Epidemiología y Control de Vectores de la Municipalidad de Posadas, Fabricio Tejerina, advirtió que existen antecedentes que relacionan los eventos de El Niño con brotes de dengue en la región.
"El fenómeno de El Niño puede favorecer un brote de dengue como nunca antes", sostuvo durante una entrevista radial.
Tejerina explicó que, aunque el comportamiento del virus responde a múltiples factores, distintos estudios científicos encontraron una asociación entre los ciclos de El Niño y algunas epidemias registradas en Sudamérica.
"Hay ciertas cuestiones climáticas que tienen que ver y El Niño es muy probable que tenga relación con algunas epidemias que hemos tenido en la región", señaló.
El especialista indicó que el fenómeno climático suele provocar un aumento de las lluvias en esta zona del país, generando más recipientes con agua estancada, el ambiente ideal para el desarrollo del Aedes aegypti.
"El mosquito necesita agua acumulada para reproducirse y esas lluvias proveen esa agua", explicó.
El clima influye, pero la prevención depende de la población
Aunque reconoció el impacto de las condiciones meteorológicas, Tejerina remarcó que el comportamiento del dengue también está estrechamente ligado a los hábitos de la población.
"Puede llover todo lo que quiera, pero si la gente no tiene cosas que acumulen agua en sus patios, los mosquitos tendrán menos lugares donde reproducirse", afirmó.
En ese sentido recordó que los principales criaderos continúan siendo elementos de uso cotidiano como baldes, neumáticos, floreros, plantas en agua, canaletas y recipientes abandonados.
Por ello recomendó eliminar cualquier objeto que acumule agua, revisar los patios después de cada lluvia, limpiar desagües y mantener el orden en los hogares, medidas que consideró "simples, económicas y ecológicas".
Índices aún por encima de lo recomendado
Como parte del monitoreo permanente, el municipio realiza el relevamiento LIRAa, que mide la presencia de larvas del mosquito en las viviendas.
El último índice fue de 12,8%, una cifra menor a la registrada el año pasado, aunque todavía superior al umbral del 5% recomendado por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud para reducir el riesgo de transmisión.
Vacunación y vigilancia
Además de las tareas de descacharrado, Tejerina insistió en la importancia de la vacunación contra el dengue en las personas que tienen indicada la inmunización y recomendó consultar rápidamente ante la aparición de síntomas, especialmente en quienes regresen de viajes.
El especialista también advirtió sobre la posible circulación de serotipos que tuvieron poca presencia en la provincia durante los últimos años.
"Entre los serotipos 3 y 4 seguramente vamos a tener muchos casos y casos graves", sostuvo.
Finalmente, recordó que el control del dengue requiere un esfuerzo conjunto entre el Estado y la comunidad. "Son enfermedades sociales que tienen que ver con lo que hacemos toda la sociedad. Debemos cuidarnos entre todos", concluyó.