El consumo acentuó su caída en mayo y los supermercados son los más afectados

Un informe del Banco Provincia detectó una migración de los consumidores hacia comercios de cercanía y quioscos frente a la caída de las grandes cadenas.
jueves 09 de julio de 2026 | 14:24hs.

El deterioro del consumo se profundizó en mayo, de la mano de las caídas en las compras de alimentos y en supermercados, mientras el pago de impuestos y servicios sigue ganando peso dentro de los gastos mensuales de las familias argentinas.

Según un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, la variación interanual promedio de los gastos en supermercados y alimentos mostró una contracción superior al 20% en el último año, mientras que, en sentido contrario, el pago de impuestos y servicios registró un incremento de magnitud similar.

Los consumos de los clientes del banco bonaerense realizados con tarjetas de crédito y débito, sumados a los gastos canalizados a través de la billetera Cuenta DNI, cayeron 5,6% en la comparación interanual durante junio, aunque mostraron un leve repunte frente a abril. Este retroceso no aparece como un dato aislado, ya que coincide con las mediciones de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la consultora SCENTIA, que también relevaron bajas significativas en las ventas minoristas y en el consumo masivo.

Supermercados, el rubro más golpeado

Al analizar en detalle el sector de supermercados y alimentos, el informe lo definió como el más castigado del relevamiento. Según precisó, en los últimos 29 meses ese tipo de consumo perdió 15 puntos porcentuales de participación dentro del gasto total de las familias, una caída considerada significativa dentro del análisis del banco.

Cambio de hábitos, de las grandes cadenas a los comercios de cercanía

Ese retroceso en las grandes superficies refleja, según el reporte, un cambio de hábito de consumo: cada vez más personas migran hacia comercios de cercanía y quioscos tradicionales, una tendencia que se intensifica especialmente entre los sectores de menores recursos. El informe detalla que, en esos estratos, se profundizó la práctica de visitar reiteradamente los comercios de barrio para ajustar las compras al dinero disponible en el momento.

A ese comportamiento se suma otro fenómeno: el banco identificó consumidores que realizan compras de menor cuantía y que, en algunos casos, piden dividir el ticket en la caja para poder aprovechar los topes de reintegro que ofrecen las promociones bancarias.

Mientras el consumo de bienes retrocede, el uso de productos bancarios para el pago de impuestos y servicios aumentó su participación en 3 puntos porcentuales. En simultáneo, rubros como indumentaria, electrodomésticos, informática y juguetería permanecen en zona de contracción, al ser considerados por los consumidores como gastos postergables.

El comercio electrónico, la excepción a la tendencia

En contraste con el resto de los indicadores, el comercio electrónico mantiene un registro positivo, lo que el informe describió como una evolución opuesta a la del comercio tradicional.

Sin embargo, ese crecimiento todavía resulta insuficiente para compensar la caída generalizada de las ventas presenciales.

Un repunte acotado por el Mundial

El relevamiento también identificó una expansión en los servicios de televisión, impulsada por el inicio del Mundial de fútbol. No obstante, los analistas del banco advirtieron que ese impacto resultó menos contundente que en ediciones anteriores del torneo, como la disputada en 2022.

Al analizar el panorama general, desde el Banco Provincia remarcaron que el consumo muestra una evolución carente de un empuje endógeno para volver a los niveles previos a 2023. El diagnóstico describe a un comprador que prioriza la canasta básica y las obligaciones fijas por sobre cualquier otro gasto que no resulte esencial.

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