Intercambió cartas con Bartomeu Melià en su pesquisa

“Misiones bien podría ser la cuna del fútbol”

El historiador Julio Cantero resaltó las fuentes jesuíticas que describen a los guaraníes jugando con una pelota impulsada con los pies. Los primeros testimonios escritos fueron registrados en las reducciones ubicadas en el actual territorio misionero
miércoles 01 de julio de 2026 | 6:08hs.

Con el Mundial desarrollándose en el norte del continente, el historiador Julio Cantero tira un centro: “Misiones bien podría ser la cuna del fútbol”. 

El investigador firmó hace unos años el artículo ‘El juego de la pelota con solo los pies o fútbol’, en el sitio web Misiones Historia, espacio autogestivo de divulgación de historia regional que lleva adelante junto a Norma Wionczak.

En ese texto, Cantero profundizó en la teoría que rodó a partir del estreno del documental ‘Los guaraníes inventaron el fútbol’ (2014), del realizador Marcos Ybañez con impulso de la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay y el municipio San Ignacio Guazú. El audiovisual ganó relevancia  internacional posicionando a la cultura guaraní ancestral como titular en la historia grande del deporte y ponderando la localía de San Ignacio Guazú como el pueblo de origen del juego al que Galeano calificó como “la única religión que no tiene ateos”.

Con esta reivindicación de un antecedente del fútbol más cercano de lo que todos pudimos pensar, Cantero pide VAR y acerca el balón a esta orilla, para ello fue a las fuentes escritas. 

“A partir del documental producido por la Secretaría Nacional de Cultura del Paraguay, estrenado en 2014, fue creciendo en popularidad una tesis que sostiene que serían los guaraníes quienes habrían inventado el fútbol o más bien el balompié; al parecer, los pueblos originarios del Paraná superior practicaban originalmente el juego que habría inspirado el fútbol moderno como hoy lo conocemos”, dijo el historiador en una entrevista para el ciclo de Charlas de El Territorio.

“Esta noticia relatada con tono anecdótico circuló por la prensa internacional con inusitada rapidez y alcanzó a los medios más importantes, podemos encontrarla en la prensa europea, norteamericana y hasta incluso en el Vaticano. donde el famoso Osservatore Romano, que pocas veces se dedica a temas relacionados con el fútbol, le dedicó un meticuloso artículo”, sostuvo.

¿Es posible que el fútbol tenga origen guaraní y misionero?

La propuesta que exponemos y argumentamos para que sea tenida en cuenta y analizada es que las primeras noticias que se tienen de una actividad meramente lúdica que consiste en jugar con una pelota exclusivamente con los pies, en nuestro continente, son testimonios documentados de personas que trabajaron y vivieron en las misiones jesuíticas de lo que hoy es el territorio de nuestra provincia, o sea, fue en Misiones donde se observó que los guaraníes jugaban a la pelota con los pies ya antes de 1639.

¿De dónde surge la idea de que los guaraníes habrían inventado el fútbol?

La hipótesis se popularizó a partir de un documental paraguayo. La noticia circuló a una velocidad enorme por medios de todo el mundo, pero casi siempre repitiendo las mismas frases, sin profundizar en las fuentes históricas reales. Lo que hicimos nosotros fue ir a las fuentes y darnos cuenta (ya en el Mundial anterior lo dijimos) que esos testimonios fueron escritos por autores que vivieron y trabajaron en lo que hoy es territorio misionero, no paraguayo.

¿Quién aportó esas fuentes en que se basó el documental?

El investigador Bartomeu Melià es quien, de manera más coloquial, menciona en el documental los testimonios históricos que sustentan la hipótesis. A partir de ahí fuimos directamente a buscar esos testimonios originales, porque la cobertura mediática nunca los desarrolló en profundidad.

¿Cuáles son esas fuentes?

Tres autores jesuitas: Antonio Ruiz de Montoya, José Cardiel y José Manuel Peramás. Los tres dejaron testimonios escritos, en distintas épocas y lugares, sobre una práctica guaraní de “jugar a la pelota”.

¿Qué dicen los padres jesuitas en esos documentos?

Montoya, en su obra Tesoro de la Lengua Guaraní, de 1639, define el árbol que da la goma con la que se fabricaban las pelotas, y el verbo guaraní para “jugar”. Lo interesante es que no se explaya en explicar para qué servían esas pelotas ni cómo se usaban; lo da por entendido como algo tan común que no necesitaba aclaración.

Montoya llegó al Guairá en 1612 y con el tiempo se convirtió en superior de las misiones de esa región. Vivió 25 años entre los guaraníes y fundó trece pueblos. Es recordado especialmente por organizar, en 1630, el traslado de más de 12.000 guaraníes para protegerlos de los bandeirantes que los capturaban como esclavos; en ese éxodo refundó San Ignacio Miní y Loreto, ya en lo que hoy es la provincia de Misiones. Su diccionario se publicó en Madrid en 1639, mientras gestionaba ante la corte de Felipe IV el permiso para que los guaraníes pudieran usar armas de fuego para defenderse.

¿Y qué nos puede contar del padre Cardiel?

José Cardiel escribió desde el exilio en Faenza, en 1780, una frase breve pero contundente sobre los guaraníes; él dice que “solían ir a comer y a jugar a la pelota” como parte de sus actividades cotidianas. Otra vez aparece esa misma naturalidad: el autor no siente necesidad de explicar en qué consistía el juego, lo trata como algo conocido y cotidiano.

Cardiel pasó por varias reducciones, San Ignacio Guazú, Itapúa, San Borja, San Miguel, San Nicolás, pero sus años más estables los vivió como párroco de Concepción, hoy Concepción de la Sierra, en Misiones, donde estuvo cinco años hasta que fue apresado por las tropas de Bucarelli para ser expulsado de América junto al resto de los jesuitas.

El testimonio de Peramás aporta pistas del juego…

Peramás describe el juego con mucho más detalle que los otros dos: habla de una pelota de goma maciza que, pese a su densidad, era liviana y rebotaba con fuerza propia durante un buen trecho. Y agrega el dato clave: los guaraníes no la lanzaban con la mano, como hacían los europeos en otros juegos de pelota, sino golpeándola con el empeine del pie descalzo, con gran precisión. Él estuvo viviendo en San Ignacio entre 1760 y 1763 después de hacer su tercer voto. Además, también había cumplido la tarea de redactar las anuas, ese famoso documento descriptivo e informativo donde cada reducción envía al superior de la orden jesuita las novedades “anuales” que se sucedieron en el período al que se refiere la anua, durante un tiempo fue quien leía la de todos los pueblos y las unificaba y resumía en una Carta Anua general de toda “la provincia” por lo que estaba muy al tanto de lo que acontecía en los pueblos de guaraníes.

¿Esa la primera vez que aparece explícitamente lo de jugar “con los pies”?

Exactamente, y por eso esta cita se considera la fuente principal de toda la hipótesis. Además, estuvo en San Ignacio Miní -la misma reducción en la que vivió Montoya- y luego fue rector del Colegio de Córdoba, pero claramente en su testimonio se refiere a “los guaraníes”, no a los cordobeses. Escribió este texto ya en el exilio, en Faenza, en 1791, dirigiéndose a un público europeo que desconocía por completo la vida cotidiana en las reducciones.

Hay una pintura muy reproducida que ilustra siempre las noticias de este tema, de Léonie Mathis. ¿Qué relación tiene con el fútbol guaraní?

Esa obra, creo que se llama ‘Juego de pelota’, de fines de los años 30, muestra a guaraníes jugando a la pelota en San Ignacio, Misiones. Mathis se basó en las investigaciones de Guillermo Furlong (el primer editor local de la obra de Peramás) y en dibujos de Nadal Mora, quien trabajó en San Ignacio Miní a principios de esa misma década. Furlong era amigo de la familia Mathis y asesoró a la artista que hizo además muchas otras obras donde recrea las reducciones jesuíticas con una especial calidez y la luminosidad que le caracteriza.

Con todo lo expuesto, ¿diría que los guaraníes inventaron el fútbol?

Si entendemos “fútbol” en sentido amplio, como un juego de pelota practicado con los pies, la respuesta es que sí, hay testimonios sólidos de que esa práctica existía entre los guaraníes a principios del siglo XVII, y que se extendía por un territorio muy amplio, desde el Guairá hasta Yapeyú.

¿Cómo era ese fútbol que jugaban los guaraníes en las misiones?

El testimonio más descriptivo, el de Peramás, dice que ellos “solían jugar también a la pelota, la cual, aunque de goma maciza, era tan liviana y ligera que, una vez recibido el impulso, seguía dando botes por un buen espacio, sin pararse y repitiendo los saltos al rebotar por su propio peso”. Cuenta: “Los guaraníes no lanzan la pelota con la mano, como nosotros [en Europa], sino con la parte superior del pie descalzo, enviándola y devolviéndola con gran ligereza y precisión”. Y en el testimonio de Cardiel vemos que lo jugaban “los domingos después de la misa” en la plaza del pueblo.

¿Podemos ubicar el origen del fútbol en algún pueblo en particular?

Ninguno de los tres autores la circunscribe a un pueblo en particular en sus testimonios documentados, pero todos ellos ejercieron por mucho tiempo “su apostolado” en pueblos ubicados en lo que hoy es territorio de nuestra provincia y es posible inferir que con mucha probabilidad, las vivencias experimentadas y las observaciones que tuvieron del juego de la pelota guaraní las habían vivido y observado en San Ignacio, Loreto o Concepción, es decir en pueblos misioneros, donde ellos mismos vivieron por mucho tiempo. Recordemos que fue en Misiones donde existió la mayor concentración de pueblos guaraní-jesuíticos por más de 150 años. Y es por eso que Misiones bien podría ser la cuna del fútbol.

¿Pudieron los jesuitas haber tenido algún rol en la difusión del juego hacia Europa?

Es una hipótesis posible, aunque no comprobada. Tras la expulsión de la orden en 1768, los jesuitas que habían vivido en las reducciones se dispersaron, muchos de ellos hacia Italia, y siguieron enseñando en colegios europeos. Es razonable imaginar a alguno de esos antiguos misioneros mostrando a sus alumnos un juego que, para los europeos, era una novedad, pero que los guaraníes ya practicaban desde hacía siglos. Es una línea de investigación que aún está abierta.

¿Qué le motivó a investigar este tema?

Creo que fue poco antes del Mundial pasado o el anterior, que  un documentalista paraguayo deslizó la idea de que el fútbol había sido inventado en Paraguay por los guaraníes de las reducciones... Esa idea pasó a la prensa nacional y luego a la internacional y en el contexto previo a un mundial se viralizó... Me llamó mucho la atención, logré hallar el documental y verlo y noté que la argumentación más sólida a esa tesis, la brindaba Bartolomé Melià en una entrevista en la que citaba a antiguos autores jesuitas (Montoya, Cardiel, y Peramás). Entonces voy en busca de esos textos, los hallo e investigo un poco. Y para mi sorpresa resultó que estos autores no habían ejercido su “misión” en territorio hoy paraguayo, sino en San Ignacio, Loreto y Misiones, es decir en territorio de nuestra provincia... Entonces nos preguntamos ¿dónde surgió el fútbol? Según estas fuentes, en Misiones, Argentina.

Pero para no basarnos sólo en lo que decía el documental, buscamos contactarnos con Melià y él respondió nuestro mail, nos envió su artículo original, por el que lo contactó el documentalista, y leyéndolo (está en nuestra web si lo quieren leer) puede verse que su tesis es que los guaraníes inventaron el fútbol, y no señala ningún sitio como el de origen de este deporte hoy tan popular.

Perfil

Julio Cantero (48)
Historiador

Posadeño, profesional del área de sistemas en el sector privado. Realizó estudios de historia en la Facultad de Humanidades (Unam); es investigador independiente dedicado a la divulgación de la historia regional. En 2012 fundó y desde entonces dirige la revista en línea exclusivamente dedicada a la divulgación histórica, misioneshistoria.com.ar junto con el canal youtube.com/@HistoriadeMisiones

Es autor de varios libros como ‘La Estancia grande de Itapúa (historia de Posadas entre 1620 y 1800)’, 2024 (seleccionado para representar a Misiones en la Feria Internacional del Libro de Caba); ‘Correspondencia entre Gaspar Rodríguez de Francia y el delegado de Itapúa’, 2025; ‘Historia de la Casa de Gobierno de la provincia de Misiones’, CFI, 2013. El Fondo Nacional de las Artes seleccionó para financiamiento su proyecto de investigación ‘Libertador Yancamil’ (en prensa).

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