El domingo 23 dará una charla sobre su experiencia en San José
Perros de pastoreo: la herramienta que un productor bonaerense convirtió en pasión
Antes de convertirse en criador y entrenador de perros de pastoreo, Jorge Healy ya tenía una relación estrecha con la actividad rural. En su establecimiento de Las Heras en Buenos Aires trabaja con ovejas, vacas y caballos, recibe visitantes y además se dedica a la cría y venta de caballos de polo.
Fue precisamente la necesidad de trabajar con los animales la que despertó su interés por los perros de pastoreo. Durante años había viajado a Inglaterra para trabajar con caballos y allí conoció una actividad que lo fascinó.
“Inglaterra es el país del mundo que más perros de pastoreo tiene. Yo iba a los campeonatos que hacían y estaba fascinado”, contó.
En su campo, el manejo de las ovejas planteaba situaciones cotidianas que podían resultar complicadas. Cuando necesitaban apartar un animal determinado, por ejemplo, debían recurrir a otros métodos para poder encerrarlo o separarlo del resto.
“Siempre quise hacerlo, pero acá en Argentina no había. Después, cuando empezaron las redes sociales, empecé a buscar y encontré alguna asociación”, recordó.
Para contar su historia Healy vendrá a Misiones para participar de la Exposición Día de Campo en La Armonia, en San José el próximo domingo 23 desde las 10 (Ver Producción ovina....)
Del trabajo a la pasión
Hace unos tres años, Healy incorporó una Border Collie proveniente de Australia y comenzó a capacitarse con una entrenadora argentina. A partir de entonces, lo que había comenzado como una necesidad concreta del campo se convirtió también en una actividad que le permitió competir y conocer a entrenadores de distintos países.
Según explicó, los perros tienen un fuerte instinto para trabajar con animales desde pequeños. Su función consiste en rodear al rebaño, mantenerlo agrupado y conducirlo hacia el lugar indicado por el guía.
“Ellos, de chiquitos, ya tienen el instinto. Vos los largás a correr con ovejas, con caballos, con vacas, con lo que sea. Justamente la semana pasada le vendí un cachorro a un señor y me llamó desesperado porque no sabía cómo hacer para que no le corriera la cabrita de la nena. Todo el día la corría por todos lados”, relató.
Sin embargo, aclaró que el entrenamiento propiamente dicho debe esperar y que los primeros meses están destinados a construir un vínculo entre el animal y su dueño. “Hasta los seis, siete meses no lo podés empezar a entrenar. Tenés que hacer mucho vínculo y que ese vínculo sea llamarla y que ella venga ante cualquier circunstancia, de peligro o de lo que sea”, explicó.
El productor y sus perros
Para Healy, la principal utilidad de estos animales sigue estando en el campo. Los perros no son solamente ejemplares destinados a una competencia, sino compañeros de trabajo que le permitan resolver distintas tareas con el ganado.
“Yo lo necesito en mi campo, para encerrar una oveja, para encerrar todas las ovejas, para apartar una oveja de entre todas, para apartar una vaca”, explicó.
Actualmente tiene cinco perros entrenados y compite con ellos. Su trabajo cotidiano consiste en dedicar tiempo individual a cada animal y desarrollar sus capacidades de manera progresiva.
“Mi vida fundamental son los perros. Me ayudan todo el tiempo. Entonces los voy criando y voy sacando de a uno y voy enseñándole un día entero a uno, otro día a otro. Tenés que tener todo el día con todos los perros y te lleva muchísimo tiempo”, señaló.
El vínculo entre el perro y el productor es, para Healy, uno de los aspectos fundamentales del entrenamiento. La obediencia debe mantenerse incluso cuando el animal se encuentra a cientos de metros de distancia.
También cría caballos
La experiencia con los perros no puede separarse de su actividad con los caballos. Healy juega al polo, trabaja con caballos de polo y los cría para luego venderlos, una experiencia que también trasladó a su forma de entender la selección de los perros.
“Yo tengo un trabajo acá en Argentina en un lugar que es como este lugar donde voy a dar la clínica. Tenemos turismo y eso. Tengo un trabajo que me gusta hacerlo. Juego al polo también, vendo caballos de polo. Entonces es todo un mix de cosas que hago que me gusta”, explicó.
Esa experiencia lo llevó a establecer un paralelismo entre los caballos y los perros de trabajo, especialmente en relación con la genética. “Es muy parecido a lo que hago con los caballos de polo. Yo hago caballos de polo y los vendo. Y es todo genética. Mientras más genética de trabajo tenés, también tenés que pensar qué es lo que necesitás: si querés un perro de trabajo, rústico, o un perro de competencia”, sostuvo.
Una actividad en crecimiento
El interés por los perros de pastoreo también creció en Argentina. Healy recuerda que cuando comenzó a competir en el país eran apenas tres participantes, mientras que actualmente en una competencia pueden reunirse entre 15 y 20. Las redes sociales tuvieron un papel importante en esa expansión. A través de TikTok pública videos de sus perros y recibe consultas de personas interesadas en conocer o adquirir animales entrenados.
También se observa un creciente interés de personas vinculadas con otras actividades relacionadas con el entrenamiento canino. En su establecimiento recibió incluso a entrenadores de perros utilizados por fuerzas de seguridad, sorprendidos por la capacidad de los animales para responder a órdenes a grandes distancias.
Precisión y competencia
La experiencia de trabajo en el campo también lo llevó a participar en competencias de pastoreo, donde las exigencias son mucho mayores. En las categorías superiores, el perro debe conducir un pequeño grupo de ovejas a cientos de metros, mantenerlo sobre una línea determinada, atravesar distintos sectores, ingresar a un corral y finalmente apartar animales específicos.
“En las competencias es mucho más fino. Vos tenés que tener una distancia de trabajo. No es que vaya a buscar 60, 70 o 100 ovejas. Son cinco ovejas que tenés que traer por una línea casi perfecta. No se pueden ir para un costado ni para el otro”, describió.
Actualmente cuatro de sus perros compiten en la categoría Open, la de mayor nivel.
Genética y entrenamiento

Para Healy, un buen perro de pastoreo no se obtiene únicamente a través del entrenamiento. La genética tiene un peso fundamental y debe estar relacionada con el destino que tendrá el animal.
“Yo empecé por esto porque lo necesitaba para trabajar. Entonces vi que necesitaba un perro con genética de trabajo y después me enganché con este otro y fui mejorando mis perros”, explicó.
A partir de su experiencia, considera que existe una diferencia entre seleccionar un animal para las tareas cotidianas de un establecimiento y hacerlo para competir. En ambos casos, sin embargo, la genética y el entrenamiento deben complementarse.
Producción ovina y gastronomía en San José el próximo domingo 23

El próximo domingo 23 de agosto, la Cabaña La Armonía, en San José, Misiones, abrirá sus puertas para una nueva jornada de “Día de Campo en La Armonía”, una propuesta que combinará producción agropecuaria, gastronomía, naturaleza y actividades para toda la familia.
La actividad se desarrollará de 10 a 17 horas, con entrada gratuita, y tendrá como eje una exposición de ganadería menor, destinada a mostrar de cerca la calidad y el potencial de la producción ovina regional. Durante la jornada, quienes se acerquen podrán conocer ejemplares de ganado ovino y acercarse al trabajo que se realiza en torno a la producción.
La propuesta busca propiciar un espacio de encuentro entre productores, familias y público en general, permitiendo conocer más sobre las características y posibilidades de la actividad ganadera en la región
Uno de los atractivos será la demostración con perros pastores, que incluirá una charla sobre genética y el inicio del entrenamiento de estos animales, a cargo de Jorge Healy. Se trata de una actividad especialmente interesante para quienes quieran conocer cómo los perros pueden colaborar en el manejo y conducción del ganado. También habrá una charla sobre cruzamiento con raza Dorper, a cargo del médico veterinario Miguel Godina, donde se abordarán estrategias orientadas a mejorar la producción y la eficiencia en el ganado ovino carnicero.