"Un 20% puede tener un infarto sin aviso": advierten tras el caso del hombre que murió mientras jugaba al padel

El fallecimiento de un hombre en una cancha de pádel en Posadas vuelve a poner en foco la importancia de los controles previos y los síntomas que muchas veces pasan desapercibidos
lunes 06 de abril de 2026 | 19:45hs.

La muerte de Federico Gerardo Alegre, el hombre de 47 años que se descompensó mientras jugaba al pádel en Posadas, no solo generó conmoción sino que también reavivó una advertencia médica clave: no siempre hay señales previas antes de un evento cardíaco grave. El episodio, ocurrido durante una actividad recreativa, expone un riesgo muchas veces subestimado en personas aparentemente sanas.

“El síntoma principal de una afección coronaria es el dolor de pecho, pero no siempre se presenta de manera clara”, explicó el cardiólogo Mariano Olmedo. Según detalló, puede manifestarse como una molestia inespecífica en el pecho, sensación de ardor o presión, e incluso irradiarse hacia el brazo, aunque en muchos casos no aparece de forma típica.

El dato más preocupante es que una parte significativa de los pacientes no presenta señales previas. “Casi un 20% de las personas mayores de 45 años puede tener un infarto sin haber tenido ningún síntoma antes”, advirtió el especialista. En estos casos, la enfermedad coronaria debuta directamente con un evento grave, como una muerte súbita.

Factores de riesgo y controles necesarios

El riesgo aumenta considerablemente en personas con antecedentes como hipertensión, diabetes, tabaquismo o colesterol elevado. “Ese es el grupo que sí o sí debe hacerse controles antes de iniciar actividad física intensa”, sostuvo Olmedo.

En términos médicos, la principal causa de muerte súbita en adultos está vinculada a enfermedades de las arterias del corazón. “En mayores de 45 años, cerca del 60% de los casos se debe a enfermedad coronaria”, explicó.

Para detectar estos cuadros a tiempo, los especialistas recomiendan estudios previos que van más allá de un simple electrocardiograma. “El estudio clave es la ergometría, que permite evaluar cómo responde el corazón durante el esfuerzo”, indicó. A esto se suman análisis de laboratorio y controles clínicos generales.

El deporte recreativo también implica riesgos

Uno de los puntos que remarcó el especialista es que no solo las actividades competitivas implican peligro. “El paciente en riesgo puede sufrir un evento con cualquier esfuerzo físico, incluso en situaciones cotidianas como empujar un auto o cargar peso”, señaló.

En ese sentido, prácticas recreativas como el pádel, el fútbol amateur o el gimnasio no están exentas de riesgo, especialmente en personas que no realizan actividad física de manera habitual o que desconocen su estado de salud.

Un contexto que agrava el escenario

Otro factor que incide en el aumento de enfermedades cardiovasculares es el cambio en los hábitos de vida, especialmente tras la pandemia. “No fue el COVID en sí, sino el sedentarismo y el aumento de la obesidad lo que incrementó los problemas cardíacos”, explicó Olmedo.

El crecimiento de trastornos asociados, como el colesterol elevado y el sobrepeso, ha generado un escenario más propenso a este tipo de episodios, muchas veces sin diagnóstico previo.

Entre la prevención y lo inevitable

El caso ocurrido en Posadas pone en evidencia una realidad compleja: incluso con controles, no todos los eventos pueden preverse, pero una gran parte sí puede detectarse a tiempo.

La clave, coinciden los especialistas, está en la prevención. Escuchar al cuerpo ante cualquier molestia, identificar factores de riesgo y realizar estudios antes de iniciar actividad física intensa puede marcar la diferencia.

En un contexto donde cada vez más personas se vuelcan al deporte como forma de bienestar, el mensaje es claro: moverse es salud, pero hacerlo sin control también puede implicar un riesgo silencioso.

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