En contexto de crisis climática, la Ley de Glaciares es de vital importancia

“En lugar de entender que tenemos una ley pionera queremos modificarla”

Ambientalistas sostienen que todas estas formaciones de hielo son reservas de agua efectivas y que elegir cuáles proteger y cuáles no tendrá graves consecuencias.
sábado 04 de abril de 2026 | 6:00hs.
Agostina Rossi Serra es especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina.
Agostina Rossi Serra es especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina.

Con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, a finales de febrero, el Senado dio media sanción a la modificación de la ley 26.639, más conocida como Ley de Glaciares. Esta reforma que impulsa el gobierno nacional busca la redefinición del objeto de protección y que ese alcance se dé únicamente a los cuerpos de hielo que cumplan “una función hídrica efectiva y relevante en la recarga de las cuencas hídricas”.

La ley actual abarca un resguardo amplio de todos los glaciares y el ambiente periglacial y los considera reservas estratégicas de agua dulce. La modificación implicaría que cada provincia determine qué glaciares protege y cuáles no, habilitando así que se puedan realizar actividades que se prohíben en el artículo 6 como “la exploración y explotación minera e hidrocarburífera y la instalación de industrias o desarrollo de obras o actividades industriales”, entre otras.

Organizaciones ambientalistas y sectores de la sociedad se posicionaron en contra de la reforma alegando que representa un gran daño ambiental y un riesgo para el futuro de este bien, que terminaría afectando a los argentinos. Todavía resta el debate en Diputados, que sería el miércoles. Esto después de la audiencia pública de la semana pasada en la que se anotaron más de 100.000 oradores y no pudieron exponer ni siquiera la mitad.

Glaciar y ambiente periglacial

“Tenemos por un lado los glaciares, como por ejemplo, el Perito Moreno, que son 100% agua, es todo hielo, y después tenemos el ambiente periglaciar, que es agua retenida en el suelo. Dentro del ambiente periglacial están los glaciares de escombros, que tienen entre un 50 y un 70% de agua en su interior y también hielo en profundidad y en superficie. Esta agua también sirve cuando ocurren los eventos de deshielo, tanto de glaciares y ambiente periglacial, para aportar agua a las cuencas hídricas, aportan y regulan el caudal de esas cuencas”, explicó a El Territorio Agostina Rossi Serra, integrante del área de campañas de Greenpeace Argentina y especialista en biodiversidad por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Esta función es importantísima en épocas de sequía y falta de lluvias y cobra mayor relevancia en el contexto de crisis climática, que ya era evidente hace quince años cuando se sancionaba la ley, pero “las cosas que estamos viendo hoy en día se calculaban para mucho más adelante, tal vez en 20, 30 años y se adelantó; los efectos son más intensos y más frecuentes”.

El cambio climático, tan cuestionado por el gobierno de Javier Milei -remarcó Rossi Serra-, es innegable, no es una opinión o un posicionamiento de ambientalistas, sino una realidad respaldada por evidencia científica.

“Los efectos que estamos viendo hoy en la naturaleza y en el clima no pueden explicarse sólo por cambios cíclicos naturales, se explican por la actividad del hombre, principalmente por la quema de combustibles fósiles y todas las cosas que colaboran a eso”, expuso.

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró la bancarrota hídrica global por la pérdida irreversible de sus reservas de agua. “En un contexto donde toda la comunidad científica internacional confirma la crisis climática nosotros como país en lugar de entender que tenemos una ley que fue pionera y que ya desde hace 15 años estamos protegiendo nuestras reservas estratégicas de agua dulce, queremos ir a contramano y modificar esa ley. La verdad es que es inadmisible”, consideró.

Presupuestos mínimos

“Ley es un régimen de presupuestos mínimos, que están establecidos en nuestra Constitución Nacional, en el artículo 41, básicamente se pone una línea de protección uniforme para todo el territorio nacional y los tiene que definir el Estado nacional. Es decir, para toda la Argentina la protección tiene que ser la misma”, indicó la ambientalista. Con estos cambios el piso lo fijarán las provincias en función de si consideran importante el aporte de agua dulce que hace ese glaciar a su territorio.

Insistió en que ir por debajo de esa línea de base implica una regresión ambiental que va en contra de otras legislaciones ambientales como la Ley General del Ambiente y el Acuerdo de Escazú al que Argentina está adherida.

“Se rompe el concepto de presupuesto mínimo porque ya no hay uniformidad de criterios y cada provincia va a poder tener su propio criterio para decidir qué se protege y qué no. ¿En qué se basan para decir eso? Dicen que van a proteger sólo lo que tenga una relevancia hídrica significativa. Y ahí hay un error conceptual, porque todos los glaciares y todo el ambiente periglacial son reservas estratégicas de agua dulce y todos tienen esta función de regulación de los cauces”, sostuvo.

Inventario nacional

Publicado en 2018 y elaborado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), el primer Inventario Nacional de Glaciares, cuyos resultados fueron “obtenidos a partir de relevamientos detallados a lo largo de una extensa porción de la Cordillera de los Andes desde Jujuy hasta Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur”, da cuenta de que hay 16.968 cuerpos de hielo, de los cuales 16.078 se encuentran en la Cordillera de los Andes y 890 en las Islas del Atlántico Sur. “Los cuerpos de hielo relevados ocupan una superficie total de 8.484 kilómetros cuadrados , de los cuales 5.769 se encuentran en la Cordillera de los Andes y 2.715 en las Islas del Atlántico Sur”, se explica en el documento.

“Otro problema es que si bien los glaciares y el ambiente periglacial se encuentran sólo en la Cordillera de los Andes, es decir, que afecta de manera directa a doce provincias, porque son las que tienen glaciares en sus territorios, esos glaciares y ambiente periglacial con su deshielo alimentan 35 cuencas hídricas y varias de ellas atraviesan el territorio nacional. Entonces, vas a tener decidiendo a las provincias cordilleranas por el agua de otras provincias. Por ejemplo, a Mendoza decidiendo por el agua de La Pampa y de Buenos Aires”, remarcó.

Expectativas por el debate en Diputados

Rossi Serra admitió que el panorama no es el mejor de cara el debate que dará en Diputados.

“Entendemos que los diputados están ahí y fueron elegidos por el pueblo y están representandolo. Y el pueblo se quiso expresar y la gran mayoría de los pocos que hablaron (en la audiencia) se expresó en contra. Esperamos que recapaciten y sean conscientes de que están ahí para defender los derechos de los argentinos y no hay nada más básico que el derecho al agua”, comentó. Confesó que se encuentran conmovidos por la participación de la gente en las calles y pidiendo ser escuchada en la audiencia.

“Provincias como Mendoza, como San Juan, en muchos momentos en que el agua escasea porque llueve menos, el agua de deshielo puede llegar a representar hasta el 70% de los cauces de los ríos. En nuestro mismo país la función no es sólo que esté el agua contenida y que esté guardada en los glaciares y el ambiente periglacial, tienen funciones activas hoy y por eso tenemos que protegerlos. Las consecuencias van a ser muy graves para todos los argentinos si se avanza con esta reforma”, cerró la ambientalista.

 

Opinión

Por Jorge Daneri
Abogado, especializado en derecho ambiental, integrante de la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (*).

La democracia del agua

La sesión convocada para el próximo miércoles para tratar en Diputados de la Nación el proyecto de ley de destrucción de los glaciares y sus áreas periglaciares es ni más ni menos que una vergüenza, un escándalo. Proscribir a los ciudadanos y ciudadanas comprometidos con el valor de la palabra, hacer uso de sus sentipensares y dignidad, más de cien mil seres humanos convocados, inscriptos y luego inhabilitados a expresarse es realmente un escándalo político y violatorio de todas las normas éticas como jurídicas que atraviesan la legislación de la Nación. (...) Exponen abiertamente y así despliegan los tiempos del feudalismo de los sótanos de la corrupción ideológica como de la que transforman los glaciares en excavaciones hacia sótanos de oro, plata, cobre y litio, para muy pocos. (...) Quizás nunca existieron documentos aportados por tantas multiplicidades de mundos de la cultura, la educación, la ciencia y las organizaciones sociales, fiscales ambientales, glaciólogos, representantes religiosos, relatores de las Naciones Unidas, etcétera, para dar contenido a las razones de no avanzar en este delirio y vergüenza, que nos termina de consolidar en una región de exclusión y sacrificio.

Varios gobernadores y legisladores serán repudiados en las calles de las provincias que conducen, de sus pueblos, por semejante traición. Mirar a los ojos con la frente en alto, seguira siendo la dignidad de los que tienen claro, que sólo estamos de paso y que luego vendrán las suaves caminatas de los hijos de nuestra tierra y el amor bendecidos por la Pachamama. (...) Viva la Democracia del agua. Interrumpir la proscripción, se hace sustantivo, vital para millones de seres humanos y no humanos. Las calles inundadas por los pueblos, serán una celebración de la Democracia y la resistencia social pacífica e indignada, frente a semejante proscripción.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?