Fabián Bautista tiene más de 230 mil seguidores en Instagram

Docente de Andresito transformó su red social en un puente para ayudar y dar un mensaje de solidaridad

El profesor dejó la dirección escolar y empezó a crear contenido. Se hizo viral con un video, desde allí su rumbo es brindar asistencia a los que más necesitan. Destacó el acompañamiento de su familia "es un trabajo en equipo"
miércoles 25 de febrero de 2026 | 6:30hs.

Fabian Oscar Bautista es oriundo de Comandante Andresito, es profesor de Lengua y Literatura. Es docente e influencer, con más de 230 mil seguidores en redes sociales busca dejar una huella a través de la plataforma Instagram colaborando con aquellos que más necesitan.

El año pasado -a mediados de agosto- sus redes explotaron de visitas cuando compartió un video de un niño que andaba en una bicicleta muy antigua que no tenía siquiera cubiertas. Desde allí, comenzó con campañas solidarias y colectas para llegar “a las personas que se sienten solas porque no es solo un acompañamiento material sino también emocional”.

Llegó a entregar dinero, zapatillas, bicicletas y hasta un auto, para colaborar en distintas causas.
“Es importante hacer algo por el otro, ese otro que muchas veces si siente solo o rechazado, o que no ha tenido las oportunidades de tener una ayuda”, marcó como parte del mensaje que quiere dar a sus seguidores y destacó la herramienta que utiliza (las redes) para dejar este tipo de legados. Está casado con Senilda de Lima, quien también es docente y tienen dos hijos de nueve y trece años. Actualmente tiene 41 años. Hijo de una familia de siete hermanos, es el anteúltimo. “Soy cristiano e intento a seguir a Jesús en sus prácticas. No busco hacer religión ni proselitismo de ningún tipo”, se describió en diálogo con Charlas con El Territorio. 

¿Cómo empezó todo esto de querer ayudar y difundirlo?
Después de ir a estudiar a Posadas el profesorado en lengua y literatura, y luego regresar a mi pueblito natal, estuve 8 años en la dirección de un colegio secundario de acá. Trabajé allí hasta 2022 salí. Actualmente continúo trabajando en escuelas rurales, esencialmente en secundaria, y también trabajo en prensa del municipio acá de Andresito. Eso es mi ocupación actual. La vida me fue llevando a distintas áreas e incluso trabajé como corresponsal de Canal 12 desde 2022 hasta el año pasado. En este sentido, yo siempre estuve involucrado en la ayuda social, en la ayuda de las personas, más que ayuda social, en ayudar a la gente, siempre estuve involucrado.

En 2022, cuando dejé la secundaria, la dirección que era muy absorbente, empecé a crear bastante contenido para redes sociales, de todo: desde reflexiones bíblicas, costumbres, cultura, tradiciones, empecé a incluir charlas con la gente en la calle, en alguna fiesta. Por ejemplo, le agarraba a cualquiera y le hablaba de lo que sea, de lo que estaba haciendo, lo que sea, y subía ese contenido. Hasta que, en eso de subir contenidos variados en mis redes, le encontré a Mateo en agosto del año pasado. 

Mateo el nene de la bici, ¿desde ahí sentís que algo cambió en tus redes?
Así es. Cuando le encontré, mis redes sociales explotaron, obviamente fue muy viral el video y yo me di cuenta que era una oportunidad para ver qué hacer con eso que estaba pasando. Es decir, como yo quería direccionar mis redes sociales. Entonces dije ¿Por qué no destinar las redes sociales a ayudar a la gente para hacer el bien? Ahí fue que hice la primera colecta después del caso de Mateo, fue para conseguir 100 pares de zapatillas nuevos para alumnos de escuelas rurales que tenían que caminar para ir a la escuela y no tenían condiciones de comprarse un buen par de zapatillas.  

Esa colecta fue súper exitosa. No sé, en total el año pasado se entregaron más de 500 pares de zapatillas al final, así que eso fue un impulso para seguir nuevas y más colectas, nuevas campañas.

¿Cuál fue exactamente el caso de Mateo? 
Mateo era el nene de la bici sin ruedas. Ese fue el primer vídeo viral que yo tuve, que lo vio gente de todo el mundo, me entrevistaron medios de otros países sobre el caso y bueno hasta ahora me siguen preguntando. Días atrás por ejemplo me llegó un mensaje de una persona de cualquier otro lugar que me preguntó si Mateo ya tiene su bici y si aún no la consiguió se la quiere regalar. Le quieren seguir regalando bici a Mateo. 

Y esto a vos ese tipo de mensajes ¿qué te hace sentir?
Yo creo que cuando yo dejé la dirección de la Escuela, repito un trabajo muy absorbente porque vos te enfocas en gestionar la escuela. Cuando yo dejé eso me di cuenta que la vida pasa muy rápido y que tenía que dejar una huella, un legado de mi paso sobre esta tierra en el tiempo que esté. Entonces dije bueno vamos a empezar a dejar huellas en los corazones de la gente. Pensando en la gente que necesita de uno. No es solo ayuda material, porque en todos los casos de la familia que nosotros asistimos hay un acompañamiento emocional.

A veces digo se le cambió la cara a la persona, porque yo veo que la persona no solo cambió el rostro por la ayuda material que recibió, sino porque alguien le fue a escuchar, alguien le fue a abrazar, alguien fue a tomar mate con esa persona, ese acompañamiento, eso en mí genera una satisfacción. Una alegría de saber que dejé una pequeña huella en el corazón de alguien que no la estaba pasando bien. Alguien que tal vez se sentía abandonado, que nadie lo estaba acompañando.

Entonces, más allá de lo material y poder contribuir con eso, ¿la ayuda también es emocional y espiritual?
El otro día yo fui a hacerle un video a un hombre y se largó a llorar desconsoladamente, un hombre grande, porque le pregunté ¿Y tus amigos? Después entendí que el señor antes llevaba una vida social muy activa y de pronto estaba ciego, ahora está sin ayuda y los amigos “supuestamente” no están.

Cuando le pregunté le puse la mano en el hombre y ahí se quebró.  No paraba más de llorar un hombre grande y eso, si vos me preguntas qué siento, siento la sensación de que estoy cumpliendo mi deber como ser humano de acompañar al otro que está al lado y que no la está pasando bien. De no mirar hacia un costado. 

Sabiendo que hoy por hoy se tiene el celular, el cual es una herramienta muy importante y las redes sociales es algo que todo ocupamos, ¿Ocupas tu teléfono para contar casos que traspasan la pantalla? 
Totalmente. De hecho, casi no veo publicaciones de otras personas, no porque no quiera, sino porque cuando entro tengo que revisar mensajes, tengo que ver los comentarios, tengo que ver la interacción, o sea casi el uso que yo hago de las redes sociales ahora es para el seguimiento de los casos de ayuda que vamos haciendo.

Antes me acuerdo que miraba las publicaciones de otras personas y ahora si yo hiciera eso tendría que vivir con el teléfono delante de la cara. Ya me lleva mucho tiempo entre subir videos, leer comentarios, responder mensajes privados. Hay una demanda, pero se puede usar las redes sociales para el bien y eso es lo que estamos tratando de hacer. 

Acerca de la manera en la que trabajas en las redes, ¿cómo es tu equipo?
Mi esposa y mis hijos me acompañan siempre. Mi hijo más grande suele grabarme los videos, el más chico suele interactuar conmigo, solemos llevar cosas juntos, buscar cosas juntos.

Es es un trabajo en familia y después hay otras personas que colaboran. Actualmente estoy tratando de armar un grupo, pero estoy tratando de hacerlo paso a paso. Ya tengo dos personas que son de mucha confianza mía, que son Edgardo Cordero y Andrea Bayer, que están desde hace tiempo me vienen acompañando en estas movidas. Después seguramente vamos a ir sumando a personas para armar un grupo más grande de trabajo.

La idea justamente de armar un equipo es para distribuir el trabajo para poder responder mejor a las demandas también y para que sea más transparente con toda esa finalidad. Nosotros este año vamos a armar en principio una fundación. Nos está asesorando el estudio de abogados de Thomas y Solé Maces que son de Posadas. Ellos nos están acompañando desde hace un tiempo. Todo esto que estamos haciendo no es improvisado. Por ejemplo, cuando subí el vídeo de Manuel, yo lo había grabado el día anterior y le había pasado al abogado antes para que lo mire.

Hay todo un trabajo y acompañamiento legal detrás para no meter la pata con estas cosas de uso de imagen. También con todo lo que sea la idea de la fundación va a ser transparentar el trabajo. No solo distribuir las responsabilidades, pero también de alguna forma generar una posibilidad de manejar fondos que ahora por ejemplo yo no tengo. 


Toda la labor que vos realizas en las redes, ¿recibís algún beneficio?
Todos los fondos son destinados a las cuentas de los beneficiarios. La idea es tener una cuenta de la fundación donde la gente pueda donar y no tengamos que salir a pedir recursos. En este caso, ya se pueda contar con los recursos para dar una solución. Yo todavía no recibo ningún beneficio, ningún ingreso. Hay gente que ha colaborado personalmente conmigo en forma privada y anónima me dice mira, te quiero ayudar con el combustible, pero no es mucho tampoco. Es decir, no es que perciba un beneficio con eso.

Por ejemplo, el estudio de abogados no me cobra nada. Ellos se ofrecieron, ellos se contactaron conmigo y se ofrecieron a asesorarme legalmente y me van a acompañar en la creación de la fundación y todo lo demás y obviamente yo los promociono en las redes sociales todo el tiempo mencionándolos.  Incluso, aclaro que yo hasta ahora no tengo monetizada mis cuentas, pero tengo que empezar a hacerlo. Ya estuve charlando con algunos influencers de más trayectoria, Agustín Millán conocido como “El misio” me estaba asesorando de cómo generar la monetización de contenido.

Más que nada porque es un ingreso que permite pagar el combustible. La realidad es que tampoco andamos nadando en dulce de leche, ni desbordando plata, somos docentes. Lo que hago no es por política, porque hay gente que me está tirando por ese lado y no tengo ningún interés. Lo que hago es pensando en ayudarle a la persona y eso es todo. 


¿En qué lugar ponen a Dios todas estas buenas acciones que vos tenes? 
Bueno, yo entiendo que Dios me llamó a mí en este tiempo para usar las redes sociales, para dar un mensaje de amor, de esperanza y de cuidado a la gente. Y ese mensaje es más práctico que hablado. Trato de mostrar más en acciones lo que es Dios, que dar tantos discursos. Yo soy cristiano y nosotros nos congregamos en una iglesia, pero la gente ni sabe qué iglesia es, porque yo no lo menciono.

Yo soy de los cristianos que intentan imitar a Jesús. Entonces más allá de religión, lo que trato de mostrarle a la gente es la relación con Dios. Jesús busca al ser humano en su condición como está, y eso le digo a la gente: las etiquetas religiosas separan siempre. Jesús une, Jesús busca, Jesús ayuda, Jesús abraza, Jesús perdona, Jesús cuida, que es lo que hizo cuando estaba en la tierra y ahora nosotros los que tratamos de seguirle tenemos que hacer eso. Las etiquetas religiosas son puestas por la gente y separan, dividen, rechazan, discriminan, pero el amor de Dios acerca y cuida, así que vamos por eso.

Fui muy religioso siempre, por eso creo que Dios me está enseñando a que él no mira nada de las formas. Esos son estigmas humanos que le metimos nosotros para generar daño en realidad, porque la gente después se termina alejando de Dios y cree que Dios son las religiones y Dios no es nada de ellos. Cuando Jesús estuvo sobre la tierra, la gente quería acercarse a Él, y hoy en día la gente a veces quiere alejarse de las iglesias. Los cristianos estamos haciendo mal. Creo que, si nos identificamos como cristianos, la gente se tiene que querer acercar a nosotros. Tiene que confiar en que uno le puede abrazar, ayudar, acompañar. De eso se trata. Cuando por ahí te toca acercarte a estas personas que están necesitados, ya sea económicamente, de afecto, lo que sea, suelo dejarle alguna frase inspiradora, motivadora, bíblica o de apoyo para que se sientan un poco mejor, más allá de que puedan tener cierta contribución económica o alguna donación material.

Uno da lo que uno es, uno da lo que uno tiene. Entonces yo creo que cuando uno se acerca a alguien, uno le termina dando lo que uno es y lo que uno tiene para dar. Ahora por ejemplo, estoy hablando con vos y tengo la Biblia sobre mi pierna, porque estuve leyendo la Biblia recién. Entonces uno comparte lo que uno tiene para dar. Yo no tengo dinero para darle a la gente, yo llevo una ayuda que proviene de otras personas, pero si le puedo dar lo que yo sí tengo: acompañamiento, les aconsejamos que Dios tiene un propósito superador, que todo va a estar bien.


En casos difíciles, ¿cómo dar este tipo de mensajes esperanzadores? 
Por ejemplo, a Rodolfo le dije “Dios está en el asunto”. Rodolfo es un hombre ciego que se trató en Puerto Rico porque tiene una catarata que le impide ver. El doctor me dijo que probablemente operándole va a volver a ver. Y si Dios está en el asunto, todo va a salir bien. Y él sonríe. Es ahí donde está la esperanza. También le dije ya vamos a mirar un partido de fútbol juntos, vamos a mirar el mundial juntos cuando llegue.

Para un tipo que está tres años ciego, que se siente abandonado y solo. Que alguien venga, le abrace y que le diga todo va a estar bien. Ese es el mensaje que yo le llevo, acá estamos para ayudarte, no estás solo y contá conmigo y todo va a mejorar, todo va a estar bien. Ese es el mensaje básicamente que uno le lleva a la gente cuando la acompaña.

¿Cómo surge esto de ver distintos casos? ¿Cómo vas eligiendo personas como para mostrar los casos a través de las redes sociales? 
Es un poco de todo: por un lado, yo conozco, por un lado, me dicen, por otro lado, me escriben, por otro lado, alguien me comenta o lo que sea, entonces yo trato de hacer una evaluación. Analizo para saber si la persona realmente necesita ayuda.

Por principio bíblico soy partidario de que la persona que puede trabajar tiene que ganarse solo su sustento y que uno hace mal cuando le ayuda a alguien que no necesita que se le ayude. En esos casos, creo que uno le hace daño a la persona.  Veo si realmente no puede valerse por sí misma, si realmente tiene una condición o circunstancia que le impide valerse por sí misma. Primero pregunto a la gente, hablo con organismos de acá para ver si la persona está cobrando una pensión, analizo el contexto.

Pienso si tengo que meterme o no, por una cuestión de paz que siento. Es todo ese proceso que hago, si me genera cierta inquietud, no. Hago como un estudio de mercado para ver si va a valer la pena también o no, porque hay gente que me ha pedido ayuda y yo consulto con organismos o instituciones de asistencia social, llámese dirección de infancia, de discapacidad o lo que sea, y resulta que la persona es una persona que siempre está pidiendo, que se le ha dado muchísimo y nunca valora, desperdicia, derrocha lo que tiene.

¿Pensaste en llevar ayuda a otras localidades más allá de Andresito? 
Hemos ayudado a gente de otros lugares en cosas o gestiones, pero por una cuestión lógica de recursos y tiempo yo me estoy limitando. Incluso, en Andresito nunca llego a atender todos los pedidos de ayuda de Andresito, entonces para salir de mi zona yo necesitaría una movilidad, necesitaría el tiempo para ir hasta allá, entonces obviamente que estamos por ahora hasta contar con una fundación, un grupo más grande de trabajo, limitándonos a esta zona.

Además, tampoco puedo publicar el caso sin conocerlo, no puedo guiarme por lo que me dice la persona de otro lugar y me manda, porque yo estoy comprometiendo mis redes sociales para eso. 

¿Cómo combinas la docencia con esto de ser? 
Yo creo que el docente siempre tiene una responsabilidad de formación de personas, siempre me vi con los alumnos como un referente, siempre me vi como un influencer de mis alumnos como docente. Es decir, para sus alumnos un docente debe marcarle un modelo, mostrarle un ejemplo, en acompañarle integralmente.

No sólo darle la clase, también en mirarle, en escucharle, en charlar. Todo eso uno va aprendiendo también en la docencia, el acercarse a la persona en el recreo a los alumnos y charlar sobre su vida, cómo le va, acercarse realmente. Es el compromiso del docente. 

¿Te estás dando cuenta de todo el recorrido que estás haciendo y las huellas que estás dejando como ejemplo para tus hijos? 
Yo como papá entiendo que tengo una responsabilidad grandísima y creo que el ejemplo que uno deja es el que ellos ven, no tanto el que uno les dice. Yo por un lado entiendo que les quito tiempo de ellos cuando me dedico al otro. Cuando me dedico a involucrarme en la necesidad del otro.

Capaz que ahora ellos no lo entiendan, pero yo creo que cuando sean más grandes se van a dar cuenta de que yo no le quité tiempo de ellos para mí, sino que le quité tiempo de ellos para ayudar a alguien más. Y creo que eso va a dejar una huella en su corazón, que papá se ocupaba de otro nene, del otro señor, perdón, me emociono. Que papá se ocupaba de la necesidad del que la estaba pasando mal. Creo que eso no hace falta que yo les hable demasiado, creo que ellos pueden verlo y ellos acompañan ese proceso. Sería distinto si yo les sacara tiempo a ellos para ir a pescar o para ir a hacer mis cosas.

Ese es el ejemplo que yo les quiero dejar, que la vida no se trata de centrarse en uno, sino se trata en ayudar al que está al lado, mirar al que está enfrente e involucrarse en eso. Si yo les dejo esa huella, yo creo que ellos van a ser hombres de bien el día de mañana. A imitar ese ejemplo. 

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