La tragedia fue el 5 de marzo de 2019
Relatos crudos y pruebas poco claras en el juicio a González
Luego de seis años de espera y con una condena de 3 años de prisión condicional para el músico Andrés González, el último viernes se cerró la causa que buscaba esclarecer las circunstancias en las que ocurrió la tragedia de Gobernador Roca, en la que fallecieron Melina Tamara Sosa Labandera (25) -novia del condenado- y la turista mendocina Melisa Caram (27), cuando el 5 de marzo de 2019 embistieron con un Ford Fiesta a una camioneta, tras cruzarse de carril en la ruta nacional 12, rumbo a las Cataratas de Iguazú.
Producto de la colisión, también sufrieron graves lesiones Samir Daou y Facundo Chemes -quienes iban de pasajeros en el rodado menor- y uno de los pasajeros de la camioneta. Hechos por el cual también fue condenado González.
Después de que la jueza Marcela Leiva comunique la sentencia dispuesta para el imputado por doble homicidio culposo y lesiones graves calificadas -tres hechos-, el trágico episodio quedó resuelto, acreditando que Andrés González fue el que manejaba el automóvil y que, con intenciones de sobrepasar otro vehículo, cruzó al carril contrario -con doble línea amarilla- y provocó la colisión con una camioneta que iba en sentido contrario.
Hipótesis que fue planteada y probada durante el debate por la fiscalía, a cargo de María Laura Álvarez.
Justamente, la cuestión importante que se discutió durante tres jornadas de juicio era saber quién estaba al mando del vehículo: algo que el propio imputado dijo no recordar, pero que uno de los sobrevivientes -Facundo Chemes- aseguró y apuntó que era González.
En tanto, en el primer día de audiencia, el ahora condenado relató que ese día su novia Melina le dijo que organizó el viaje a Iguazú con el amigo Facundo, aunque admitió que no podía recordar detalles.
Su declaración estuvo marcada por la falta de memoria sobre lo ocurrido, sosteniendo que estuvo en coma por varias semanas. Tampoco recordó de cómo iban todos en el auto y en qué lugar iba él. Por lo que no podía decir si era él que manejaba.
Además, para esclarecer el hecho, siempre es importante el primer informe policial, documento que en este caso complicó para resolver lo sucedido.
En el primer informe se declaró que era Daou el que manejaba. Por lo que desde un principio, el mendocino era el apuntado como responsable de la tragedia.
Sin embargo, con el correr de la investigación se pudo determinar que esto no era así y que el verdadero conductor era González.
Por su parte, fue presentada como testigo la policía que redactó el informe, quien mencionó no recordar sobre ese siniestro vial en particular y no pudo determinar el motivo por el cual mencionó que fue Daou el que manejaba, pericia que en sus alegatos, la fiscal catalogó de “deficientes”.
Sobrevivientes
Los testimonios más importantes del juicio fueron los relatados por los sobrevivientes Samir Daou y Facundo Chemes, quienes pudieron contextualizar lo ocurrido en la tragedia y contaron sus secuelas que llevarán por el resto de sus vidas.
En ese marco, el primero en describir lo sucedido fue Daou, quien mostró con crudeza las consecuencias de esa trágica mañana y lo que tuvo que padecer.
“No tengo muchos recuerdos de ese día, pero vinieron flashes que me dolieron y siguen doliendo hasta ahora”, alegó.
Sobre dónde estaba cada uno sentado ese día, manifestó que “Pipi -Caram- iba del lado de la ventana y yo en el medio, y Facundo a la izquierda. La única memoria que me vino es que adelante iba conduciendo el actual imputado con la otra chica de acompañante”.
En ese contexto, indicó que “las secuelas son y van a ser un montón. Físicas, mentales y sociales que me van a acompañar por el resto de mi vida”, lamentando que desde ese momento “no puedo caminar, trotar, no puedo dar clases y ser profe de Educación Física de vuelta. Poder compartir momentos de calidad con mi novia, familiares”, ya que actualmente tiene 38 cirugías y no puede caminar con normalidad.
Por su parte, Chemes -quien se presentó en el segundo día- coincidió con las ubicaciones de cada uno que iba en el vehículo, sosteniendo que el auto era de la familia de Melina y que “nunca prestaron el auto a nadie que no sea su pareja. Ni yo podía manejar”.
“Andrés iba manejando y Meli iba en la parte del acompañante. Yo me senté en el lado izquierdo del auto. Pipita y Samir discutieron como amigos para ver quién iba del lado de la ventana y ganó Pipita”, detalló.
Perito
En tanto, en el debate oral fue importante el testimonio del perito Juan Carlos Vázquez, quien se encargó de explicar los pormenores del fatal siniestro y los análisis técnicos sobre las consecuencias de la colisión. “Hubo mayor deformación del Ford Fiesta en la parte derecha, zona del acompañante y el del asiento de atrás derecho”, explicó, describiendo que “es probable, por las lesiones sufridas en los brazos y piernas, que el conductor del vehículo era González”.
“El que iba en la zona del medio y atrás, sufrió más lesiones”, puntualizó. Esto acreditó que Daou -quien padeció múltiples fracturas- sería el que iba atrás del vehículo. También remarcó que “la mayor energía del impacto la recibió la pasajera que iba en la parte derecha y trasera del vehículo”, ubicaciones en las que iban las dos víctimas fatales.
Por todas estas pruebas, si bien no se pudo tener precisión técnica de la velocidad en la que iban ni asegurar con certeza que González manejaba, el tribunal unipersonal a cargo de la magistrada Marcela Leiva dictaminó condenar al músico a tres años de prisión condicional, haciendo lugar a lo solicitado por la fiscal que argumentó que era el responsable pero también considerando el pedido subsidiario del defensor Federico Tilli, quien pidió absolución o que su defendido no sea condenado con prisión efectiva.