Biblioteca infantil en un Caps

Aprovechar la espera como tiempo de calidad

En una propuesta que incluye varios lugares intervenidos para sumar entretenimiento cultural. El Caps 12 de Villa Flor propicia un espacio de lectura, juego y encuentro entre las familias que esperan ser atendidas
sábado 27 de abril de 2024 | 6:06hs.
Libros y juegos se despliegan en el Caps 12 para hacer de la larga espera al médico, una acción más amena. Foto: Marcelo Rodríguez
Libros y juegos se despliegan en el Caps 12 para hacer de la larga espera al médico, una acción más amena. Foto: Marcelo Rodríguez

La sala de espera es un lugar por lo general alejado del entretenimiento y con niños siempre ávidos de atención, puede resultar un incordio tener que aguardar ser atendido por el médico de turno. En esa línea es que dentro de una serie de espacios pensados para aportar esparcimiento cultural, el Caps 12, Villa Flor sumó una biblioteca que tiene libros y juegos disponibles para hacer más amena la espera.

“Esta bibliotequita, que hemos construido junto a la Biblioteca Popular Posadas y el grupo de arquitectas Somos A, es producto de mujeres reunidas que vimos la necesidad de promocionar libro y juegos, instrumentos de lectura en espacios comunitarios”, comenzó explicando Marina Helvovich en Radioactiva 100.7.

Integrante del colectivo La Ciranda, Marina detalló que el año pasado, a través de la Biblioteca Popular Posadas, el grupo de mujeres presentó la propuesta llamada Leer con la gurisada en una convocatoria abierta de la Conabip, dentro del programa Más Lectores.

“Teníamos el anhelo de propiciar un espacio de lectura en lugares no convencionales en los que por lo general no te encontrás productos culturales como libros”, contó Helvovich.

La propuesta fue seleccionada y comenzó con cuatro sedes: el Caps de Villa Flor, el merendero Mujeres Valientes del barrio A4, el hogar de niñas Tupá Rendá y el SUM del barrio 6 de Septiembre.

Caps 12, Villa Flor sumó una biblioteca
La idea de las mujeres es salir de la dinámica dominada por las pantallas. Foto: Marcelo Rodríguez

Según detalló la antropóloga, cada uno de estos espacios está gestionado por distintas personas que lo acompañan y cuidan. “Nosotros como Ciranda acompañamos el del Caps 12, después el merendero lo acompañan Somos A y las chicas del merendero -que lo sostienen y cocinan todos los días- , el hogar Tupá Renda es la misma fundación que acompaña a estas niñas judicializadas y el 6 de Septiembre es la Comisión Vecinal del barrio”, describió al detallar que lo que buscan es “generar esas bibliotecas para que los chicos y las chicas puedan tener acceso a la cultura en espacios comunitarios” ya que también se brindan talleres.

“Cada coordinadora de sede mantiene vivo el espacio limpiando, renovando los libros, sacando la punta de los lápices, promocionando el lugar, leyendo un cuento...”, explicó.

Además, profundizó como funciona el del Caps, donde asiduamente llega para leer y acompañar a las familias. La directora del Caps Mariana Rolón fue quien facilitó la iniciativa y también la agente sanitaria Ramona Esteche, es una gran colaboradora en el lugar.

Si bien el uso cotidiano hace que haya que renovar la bibliografía, según relató Helvovich los chicos cuidan mucho el lugar y lo que más demandan son historietas y libros sobre animales.

“Hoy leí ¿Dónde estás, Carabás?, que es un texto re antiguo, que nos leían a nosotros cuando éramos chiquitos, y los chicos re disfrutan realmente de esa literatura simple y del momento de estar ahí con un adulto. Regalarles un cuento es regalarles mundo, sueño... disfrutar de este compartir con la gurisada un ratito”, entendió Marina ahondando en que además de pasar un buen rato, hacer amena la espera, también la lectura abre al diálogo posterior, un compartir más profundo.

“Es un disparador para hablar sobre lo que lo que se leyó porque todo niño o cualquier persona tiene ideas, hipótesis sobre el funcionamiento del mundo, digamos, y leer es como un disparador para dialogar”, alegó.

Asimismo describió que se priorizan juegos y juguetes simples que permitan desarrollar la imaginación y estén menos dirigidos como bloques de madera, por ejemplo.

Dando cuenta de que el grupo busca siempre expandir el mundo de la experiencia, del compartir, más allá de lo digerido que viene en pantallas, sostuvo: “Nosotros creemos que la presencialidad plena: el adulto, adulta disponible, es un regalo para los chicos y más en un espacio de espera que siempre es aburrido, es limitado”.

Con ese norte se diseñó la biblioteca del Caps para que sea lo más amena posible, se dispusieron unos sillones puff y se ambientó el lugar acorde, todo gracias al fomento de la convocatoria pública nacional.

Así, en este contexto de incertidumbre donde estas entidades madre corren peligro, Helvovich marcó la importancia de sostener estos espacios y recordó que “la Conabip la creó Sarmiento, es tan añeja como importante para el desarrollo cultural de los pueblos porque lleva libros a los lugares donde los niños y niñas no tienen acceso”.

Gracias a este tipo de financiamientos hoy quienes van al Caps 12 de Posadas, por ejemplo pueden encontrarse sorpresivamente en un espacio con objetos culturales, que muchas veces no están accesibles en sus hogares y que pueden marcar una diferencia clave.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?