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Dolor en Panambí por la muerte del querido médico rural Santiago Tevelez

Durante 50 años Tevelez ejerció su profesión en beneficio de la salud pública, jamás en la faz privada. Era uno de los pocos médicos rurales con dedicación exclusiva. Buscan que el hospital de Panambí lleve su nombre, a modo de homenaje por su determinante aporte en la comunidad.
viernes 02 de febrero de 2024 | 15:32hs.
Dolor en Panambí por la muerte del querido médico rural Santiago Tevelez
Dolor en Panambí por la muerte del querido médico rural Santiago Tevelez

La comunidad de Panambí vive una jornada de luto tras el fallecimiento del Dr. Santiago Bernardo Tevelez, a los 78 años, ocurrido en la tarde de ayer. Fue el único médico rural de la localidad durante casi 50 años, en los que generó un vínculo inquebrantable con sus pacientes a quienes atendía sin importar la hora o las circunstancias. Fue docente y funcionario público de calidad determinante en la salud de su pueblo, por lo que el intendente, Rosendo Fuchs, decretó este viernes "jornada de duelo" en el ámbito municipal, paralizando las actividades y atención en oficinas públicas desde la media mañana.

Sus restos fueron sepultados en el cementerio del Kilómetro 10 de Panambí, esta tarde, con acompañamiento de cientos de personas, entre familiares, vecinos y generaciones de pacientes a los que supo atender y cuidar desde 1974, cuando después de recibirse se radicó en el pequeño pueblo costero al río Uruguay (frontera con Brasil) para ejercer su pasión: la medicina.

Las redes sociales se llenaron de mensajes, anécdotas y recuerdos, que colocan a Tevelez sobre un pedestal, cumpliendo un rol social clave para su gente. Destacan su respeto, calidez humana, empatía, humildad y sobre todo la atención médica de la comunidad, en la que dejó una profunda huella a lo largo de medio siglo.

"El 1 de abril de 1974 ingresó a trabajar en el sistema público provincial en el puesto de salud de Panambí, donde el 29 de abril del mismo año fue designado director. Médico con casi 50 años de profesió, nunca en ese tiempo se tomó licencia porque su vocación siempre fue más fuerte", expusieron en el Facebook del Ministerio de Salud Pública.

Su labor fue tan importante que en la Legislatura provincial está pendiente de aprobación un proyecto de Ley para que el recientemente inaugurado hospital de Panambí lleve su nombre.

Tevelez, doctor vocación

En 2012 fue entrevistado por El Territorio, en el marco del día del médico. Bajo el título "Doctor vocación", hizo un repaso por su vida de médico y expuso el amor por el pueblo en el que toda su vida ejerció, siendo uno de los pocos médicos rurales en Misiones.

Sin siquiera conocer la provincia, Santiago Tevelez se radicó en la zona del puerto de Panambí; solamente un año después de haber obtenido el título de médico generalista en la Universidad Nacional de Córdoba, en 1973. Oriundo de Villaguay (Entre Ríos), confesó en aquel momento que los primeros años padeció las limitaciones de una zona rural alejada de las comodidades y servicios que ofrecen los grandes centros urbanos, pero se fue adaptando y queriendo tanto a esa comunidad que, muchos años después, no dudó ni un instante al afirmar: "Fue la mejor decisión que pude haber tomado".

Sin dejar de lado su función de médico con dedicación exclusiva; que no reconoce días, horarios, ni tiempos feos; Tevelez fue mucho más que la persona encargada del puesto de salud, ya que también lo consideraban un padre, hermano, amigo y consejero.

Muchos de los hombres o madres que llevaban a sus propios hijos a realizar controles, vieron la luz de este mundo ayudados por él mismo, hechos que generaron en este médico un apego especial con la comunidad.

De andar lento y hablar pausado, Tevelez recordó sus primeros pasos en la medicina y contó que "como todo joven inquieto y con sueños, tras recibirme quería trabajar; me llegó la propuesta de venir a este lugar y acepté. No imaginé que iba a ser tan fuerte mi arraigo; jamás se me pasó por la cabeza irme y acá terminé conformando una familia".

"Me costó unos meses adaptarme, porque venía de Córdoba, donde tenía todas las comodidades y servicios, a un pueblito donde ni asfalto había, sin tecnología, sin medios de transporte y donde la comunicación era prácticamente imposible", había agregado.



Pese a las peripecias del comienzo, se mostraba orgulloso de haber contribuido al fortalecimiento de la atención primaria de la salud en la comuna, con ayuda de autoridades sanitarias de la provincia, como también municipal y de la comunidad. En ese contexto, el médico resaltó la atención que se brinda a la población, en su mayoría productores primarios y trabajadores rurales. "Con el tiempo me di cuenta de que somos el primer eslabón de la medicina; de nosotros depende que el paciente se pueda atender acá mismo o deba ser derivado a un centro de mayor complejidad".

"El trabajo que realizamos es muy importante, más aún teniendo en cuenta que se está equiparando la realidad de la atención médica en la zona rural, con la urbana. Antes, por la falta de comunicación y de caminos se dificultaba mucho, cosa que ahora no ocurre", dijo en aquella entrevista.

Tevelez ponderó en todo momento el trato con el paciente como clave en el proceso de atención. "Esto es vocación y perseverancia ya que el factor económico pasa a un segundo plano en las zonas donde se convive diariamente con la gente y en su gran mayoría son pobres, sin cobertura médica".

"Se prioriza más el factor humano, el contacto personal con la gente, el buen trato, porque no hay horarios y la atención se da en cualquier momento del día; incluso, si el paciente lo necesita voy a verlo a su casa. La humildad es el valor fundamental de un buen médico", había argumentado, mostrándose orgulloso de ejercer en Panambí.

Como médico rural, Tevelez ejerció su profesión en beneficio de la salud pública, jamás en la faz privada. Ha sido parte de los cambios que se han generado en el ámbito de la salud, no solamente en cuanto a los elementos tecnológicos, sinó en cuanto a lo procedimental. "El cambio más profundo que observo, es el trabajo de prevención que se hace, que es muy bueno", había admitido, aunque se supo adaptar a todos los procesos.

"Más que curar, se tiende a prevenir y eso es muy bueno, porque hay enfermedades que una vez que están en el organismo es más difícil curarla. Los promotores de salud cumplen un rol fundamental en esa tarea, que se busca siempre que sea más integral",  puntualizó.

Además de su trabajo médico, hasta hace algunos años Tevelez alternaba sus horas dando clases en el Bachillerato Orientado Provincial (BOP) N° 6 de Panambí y se dedicaba además a su pequeño "zoológico" (como le gustaba decir). Se trata de una granja interactiva ubicada en su propiedad, donde alberga a distintos animales. "El objetivo es que los jóvenes de la comunidad puedan tener un contacto directo con diferentes ejemplares y que la enseñanza no se termine en la teoría", había resaltado orgulloso.

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