El cuerpo hallado al lado de su camioneta tenía tres disparos en el cráneo Ten

Puerto Esperanza: incertidumbre y dolor en la despedida de Ariel Peña

Los restos de quien se presume es el vendedor fueron despedidos ayer en el barrio Alegre, donde tenía domicilio, exactamente un mes después de su desaparición.
domingo 28 de enero de 2024 | 3:00hs.
Puerto Esperanza: incertidumbre y dolor en la despedida de Ariel Peña
Puerto Esperanza: incertidumbre y dolor en la despedida de Ariel Peña

"Que en paz descanses y Dios te tenga en su gloria Ariel. Hoy con mucha tristeza nos toca decirte hasta siempre". Ese fue uno de tantos mensajes de despedida para Ariel Peña (32), quien desapareció el 28 de diciembre del año pasado y fue hallado asesinado este miércoles.

Las palabras corresponden a Pamela Mercado, quien agredeció a todos los que se comprometieron en la búsqueda y deseó que "jamás una familia pase por esta situación y que nadie merece que le quiten la vida porque el único dueño es Dios. Creo en la Justicia divina y en la misericordia de Dios", añadió. 

Si bien, como informó ayer este medio, no se pudo establecer científicamente su identidad debido a que el cuerpo hallado en medio del monte al lado de su camioneta, los restos fueron entregados a su familia para el velatorio e inhumación en la localidad de Puerto Esperanza.

Quienes acompañaron a la familia se reunieron en el playón del barrio Alegre de la localidad, su barrio, ayer a las 10.30 y luego caminaron rumbo al cementerio.

Ariel tenía 32 años y dejó un hijo pequeño.

De todas formas la familia aún tenía dudas sobre la identidad y pese a que se hallaron las pertenencias del desaparecido en la escena, esperan ser citados para la toma de muestras de ADN. "Los padres tuvieron que firmar para poder hacer un velorio y entierro digno, de lo contrario lo iban a traer derecho al cementerio como NN", dijo a El Territorio la novia de la víctima. "Siento y sentimos mucha impotencia", reclamó.

El padre, Teodoro, en tanto, estaba convencido que se trata de su hijo, tal y como expresó horas después del hallazgo: "Sí, yo sé que es él. Yo ya estoy completamente resignado, no creo que sea otra persona. Yo fui a verificar el lugar, esa mañana me fui a ver el lugar y es una parte donde yo no pude rastrillar, nadie cruzó por ahí y todavía no sé muy bien cómo se lo encontró", había dicho.

Lo que sí pudo establecer la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense en Posadas es que la víctima tenía tres disparos que ingresaron por el cráneo, lo que obviamente causó una muerte segura. Se trata de un hecho con sello mafioso, por los que por el momento no se conoce que haya sospechosos.

Los resultados preliminares fueron informados el viernes a las autoridades del Juzgado de Instrucción Cinco de Puerto Iguazú, luego de una necropsia que empezó en horas de la mañana. De todas formas, aún se aguardan estudios complementarios que serán incorporados luego al expediente.

Una de las cuestiones a definir será el calibre del arma utilizada por el o los asesinos, lo que podría significar un hilo de donde tirar. Al respecto, se sabe que los responsables del hecho tuvieron mucha ventaja, debido a que se presume que el crimen ocurrió el mismo día que desapareció Peña, hace exactamente un mes.

Además, se aseguraron de borrar las pruebas con el fuego, como un celular que fue hallado en la escena.

Última comunicación

Según reconstruyó El Territorio, Ariel se comunicó con su familia por última vez a las 19.12  del 28 de diciembre y esa fue su última conexión. El hombre, que se dedica a la venta informal de artículos, solía recorrer con su camioneta (Chevrolet S10 con patente paraguaya) la zona de Puerto Esperanza, Wanda y Comandante Andresito.

Tenía domicilio en el barrio Alegre, de Esperanza, y era padre de un niño. Estaba separado de hecho de la madre del pequeño.

La búsqueda se intensificó en los primeros días del año, con comisiones policiales y gavillas de vecinos que recorrieron montes de distintas localidades y además buscaron trazar sin éxito el camino de Ariel mediante las cámaras de seguridad de la zona. También participaron perros entrenados de la fuerza provincial.

Finalmente el hallazgo se produjo el miércoles 24 por la tarde. La camioneta estaba en un monte lindante a un pinar del kilómetro 13 de la ruta provincial 19, a la altura de Wanda.

Fuentes consultadas indicaron que el vehículo quedó totalmente incinerado, con las puertas delanteras abiertas. A un costado los huesos completaron la terrible escena que terminó por destruir las esperanzas de los familiares de encontrarlo con vida.

Sobre los dueños de la camioneta que utilizaba, los familiares dijeron  que hasta ese entonces no se habían presentado ni puesto a disposición de la Justicia.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?