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Gastón Nakazato y la cálida vigencia de la canción

El cantautor se dio el lujo de festejar los 20 años de Innube cerca de su público, con la calidad y la fuerza que lo caracteriza.
sábado 06 de enero de 2024 | 19:32hs.
Gastón Nakazato y la cálida vigencia de la canción
Gastón Nakazato y la cálida vigencia de la canción

Una atmósfera de calidez neta que elevó hasta una especie de estado alfa compenetró a todos los presentes de la peña Misionero y Guaraní el viernes por la noche con la celebración de los 20 años de Innube, el primer disco de Gastón Nakazato.

Un mix de estímulos que hace a su típica sonoridad de canción, entre folk, jazz, sones latinos y poprock pero por demás poética, recordó la impronta de este artista misionero de gran calibre.

El repaso por los aclamados temas de ese primer trabajo registrado se sucedió con una cadencia tan natural como calma y permitió evadir toda realidad por un momento. Aunque hubo tiempo para recordar a los amigos que recientemente partieron como Ramón Ayala, protagonista de anécdotas y frases que inspiraron a Nakazato y a Fer Rosa, que decidió dejar este plano hace solamente un par de días.

Al humorista, le fue dedicada especialmente la zamba Ausente, y el estupor colmó hasta las lágrimas al público. "Y así poder ver las cosas... ausente, desde otro lugar" se escuchó en voz de Nakazato con la contundencia percutiva de Cacho Bernal, invitado especial de la celebración. En el bajo, para algunas canciones se sumó también Marcos Duarte que aportó su sensibilidad exclusiva.

En una noche plagada de recuerdos vibrantes, Gastón recordó que Innube es un reflejo de los amores, de la familia, los amigos e incluso del desamor como parte del amor.

En la previa además, manifestó que este disco "fue el inicio de toda una trayectoria musical de contenidos, de músicos, de territorios que descubrí...". Destacó que le abrió caminos a otras provincias, nuevos lugares, colegas y más. "Fue un hecho impresionante para mí, una revelación del sistema de grabación de un material, de un álbum, de todo el proceso creativo y técnico que se sumaba a la instancia de producción junto con Osvaldo de la Fuente", rememoró.

A partir de allí, llegaron Melopea, Lito Nebbia, premios, incentivos, concursos que fueron haciendo a la experiencia. En el camino se registraron igualmente canciones en Nakazato (2006) y Naciente (2016). "Estamos craneando un disco nuevo, canciones hay de sobra con mucho tiempo y años de no poder grabar", anunció el cantautor en la velada.

Siempre con una actitud de crecimiento, buscando mejorar, de igual modo afloró su mejor versión en el revival de su amor por los Beatles y la experimentación sonora con su  interpretación de Oh! Darling, a puro beatbox y juegos vocales, por ejemplo. 

Pasaron asimismo Manosunamos como "símbolo de los que nos aúna hoy",  Floración, Me culpa de tanto amor, Abriles a la mar, Endoluz y la coreada Mundo Lejos como parte del repaso de toda esta rica opera prima que no vence.

Tras las dos horas de show, el ánimo de la peña lejos estaba de ser de cierre y el público hizo sus pedidos especiales. Sonaron así Hanna y Verde miel. Un cariz único que más allá de las reminiscencias de los cantautores argentinos de la gran urbe que siempre le endilgan tiene no solo fuerza sino color propio y va por mucho más que décadas ganadas.

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