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El mundo esta loco, loco, loco… (IX)

domingo 03 de diciembre de 2023 | 6:00hs.
El mundo esta loco, loco, loco… (IX)

Por Roberto Carlos Abínzano Profesor Emérito Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales Universidad Nacional de Misiones

Hoy retomo el recorrido iniciado en los primeros artículos, que tenía como objetivo, recordar la historia geopolítica imperial de los principales actores de la situación mundial actual. Por lo tanto, voy a dejar por el momento los análisis que realizamos en los dos artículos anteriores destinados al presente. Habíamos quedado en analizar el Imperio Británico, pero voy a repasar primero algunas cuestiones sobre el contexto en el cual surgió esa formación social imperial, para luego entrar de lleno en el que fuera el imperio mas grande de la historia y el que tuvo mayor influencia e injerencia en la sociedad argentina desde antes de la independencia. España, luego de 800 años de ocupación árabe logró expulsar a sus invasores y simultáneamente arribar a las orillas de América e islas del Atlántico. Fue, entonces cuando comenzó, según Wallerstein, el “sistema mundo”, categoría teórica que nos será muy útil para comprender como se va estructurando la formación económica, sociocultural y territorial de dimensiones planetarias que hoy solemos llamar “globalización”. España como tal, se construyó en los siglos de resistencia y reconquista interior, conformando el primer estado en sentido moderno con la articulación de sus regiones y una pluralidad de grupos étnicos. Era una sociedad en armas capaz de enfrentar en tierras tan lejanas como América a poderosos imperios, como el Azteca o el Inca. En este proceso libró una dura competencia geopolítica con Portugal que, después de muchos siglos aflora todavía cada tanto en rivalidades entre Brasil y los países de raíz española. Las disputas entre esos reinos se vieron mediadas por las relaciones que ambas tuvieron con Inglaterra, Francia y Holanda y que se complicaron progresivamente en la medida en que todas esas potencias tenían sus aspiraciones de conquista y colonización en diversas partes del mundo y que, además, todas ellas, fueron enemigas y socias entre si de manera alternativa según un absoluto pragmatismo. El siglo XVI fue un siglo español que sería durante el siglo siguiente bloqueado y desplazado por el poder oceánico de Inglaterra. España diseñó un inmenso sistema burocrático, ofensivo de conquista y defensivo frente a los rivales europeos. En su momento de máximo esplendor, hacia 1750, llegó a reinar sobre 20.000.000 de kilómetros cuadrados. No sólo creó colonias y enclaves en el nuevo continente. Siempre hemos hablado de colonias españolas y en realidad España las consideraba provincias o unidades menores político-administrativas. Pero, de hecho, funcionaban como colonias, en la medida en que los habitantes americanos eran gobernados en todas partes por representantes de la corona con exclusión de criollos, mestizos, indios, etcétera. El termino criollo se usaba para designar a los descendientes de españoles nacidos en América y luego a los mestizos. La sociedad fue dividida en castas. Muchas formas de organización social eran nítidamente medievales y había un sistema esclavista. La sociedad criolla no era ni española ni indígena. Se trataba de un nuevo tipo humano y un nuevo sistema cultural determinante en las guerras de la independencia. Debo insistir en que no conocemos bien la historia de 300 años de vida colonial. Muchos procesos posteriores serían más comprensibles si contáramos con esa información. Dejemos por el momento a Portugal, porque será interesante referirnos a él en relación a su continuidad histórica en Brasil y en relación a las colonias españolas. Como el sistema español era totalmente cerrado y monopólico, como correspondía a esa etapa de la revolución mercantil que generó la acumulación capitalista originaria, todos los rivales, principalmente Inglaterra, trataban de perforar sus sistemas defensivos y practicar el contrabando para introducir sus mercancías. Muchas veces lo hacían atacando directamente los puntos costeros mas vulnerables mediante la piratería, que el gobierno inglés no reconocía como propia. Sólo unos años después de la independencia de EEUU, se produjeron las invasiones inglesas en el Río de La Plata que fueron repelidas. Pero no por eso abandonaron sus acciones de contrabando, injerencia y búsqueda de aliados locales. Propusieron varias estrategias de hegemonía. La hegemonía no es una simple dominación, sino una alianza entre los dominantes y algunos dominados. Inglaterra se preparó pacientemente para heredar el comercio y la economía en general ante la posible caída del Imperio Español que, por otra parte, contribuyó a provocar. Y nos acercamos a un tema muy polémico. ¿Dejamos alguna vez de ser colonias de manera absoluta o somos desde aquellos remotos tiempos neocolonias con escaso poder? Salvo cuando se enfrentan entre sí. Por esa razón no pudieron permanecer unidas y construir un polo de poder mundial. Inglaterra, ya en plena revolución industrial, adquirió un poder sin obstáculos que llegaría hasta el siglo XX. Muchos territorios fueron quedando en manos de Inglaterra, de Francia, de Holanda, Portugal, y mas tarde de EEUU, etcétera. Fue a principios de ese periodo cuando comenzó a reconfigurarse la situación política y jurídica del continente en el cual ya existía un país independiente de creciente e inmenso poder comparativo como EEUU; el inicio de todas las revoluciones hispanas y las guerras consecuentes; y la insistencia de Inglaterra, Francia y Holanda de apoderarse de diversos territorios, muchos de los cuales han llegado hasta nosotros como es el caso de la Guayana Francesa, Malvinas, Groenlandia en manos de Dinamarca, y muchas islas del Caribe, etcétera. Y ya entramos en el estudio específico de la historia imperial del Reino Unido (Inglaterra, Gran Bretaña y finalmente Reino Unido) y su indudable influencia en América Latina, antes y después de la independencia. En su máxima expansión territorial alcanzo los 35 millones de kilómetros cuadrados, sobre 480 millones de personas, siendo el mayor imperio de la historia. Llegó a dominar mas de 90 colonias en todos los continentes e islas. Y este proceso que surgió a mediados del siglo XVIII comenzó a extinguirse en 1921. Y poco a poco, el “tsunami” de la descolonización la redujo a uno pocos territorios que aun conserva, entre ellos Malvinas. Tuvo colonias de explotación y de colonización con asentamiento de población y, también, mandatos y otras formas de ocupación con disímiles funciones, como bases, zonas de aprovisionamiento y acumulación, etcétera. Todo este despliegue se realizó por la posesión de una flota muy poderosa que dio la razón al geopolítico Alfred Mahan, quien formuló el primer modelo geopolítico basado en la superioridad de la navegación y el dominio de los mares. Hasta la próxima.

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