MOJARRITA

lunes 16 de octubre de 2023 | 6:00hs.

Luis “Mojarrita” Agüero nació en el barrio Camba Cuá de la capital de Corrientes, un personaje de aquellos que adquirió gran popularidad en los medios gráficos y radiales, cuando éstos eran los más importantes informando al público en general de los acontecimientos que a diario ocurrían.

Mojarrita se hizo conocido como eximio nadador, con un particular estilo que lo hizo sobresalir y batir récords mundiales de permanencia en el agua.

La característica especial era que el nadador permanecía en el agua del río atado de pies y manos, flotando durante un prolongado espacio de tiempo. Tenía destreza para flotar sin mover los brazos, lo que adquirió con una gran preparación para ese estilo no convencional del deporte.

Poco se conoce de su vida privada, pero los que los trataron resaltan su don de buena gente y espíritu solidario; ya que la mayoría de las competencias las hacía en favor de organizaciones con fines benéficos.

Su carrera deportiva fue muy intensa y se prolongó en el tiempo en que dejó de ser un joven deportista; su última marca mundial la logró a los 53 años en el Hindú Club de Resistencia, logrando 107 horas y 7 minutos; o sea 4 días, 11 horas y 7 minutos. A los 71 años partió desde Santo Tomé, provincia de Corrientes hasta Puerto Madero en la ciudad de Buenos Aires, trasladando una imagen de la Virgen de Itatí hacia la sede de Prefectura Naval Argentina. Agüero no permaneció en forma permanente en el agua durante la travesía de los 1.200 kilómetros, pero nadaba entre 4 a 8 horas diarias lo que constituía un gran esfuerzo físico. A Buenos Aires llegó exhausto pero contento en cumplir la promesa que había realizado a la Virgen de la cual era devoto. Este fue quizás su último desafío, porque a los 75 años falleció en su Corrientes natal.

A fines de los sesenta y comienzo de los setenta, en reiteradas ocasiones batió su propio récord en el Puerto de Posadas, siempre atado de pies y manos. El público alentaba permanentemente al nadador que solo salía del agua para ir al baño y en ocasiones para alimentarse.

Mojarrita no tenía inconvenientes en soportar el rigor de las noches frías en el agua. Esos eventos eran transmitidos por LT4 y Radio Provincia Misiones. Siendo el principal locutor Silvio Orlando Romero y otros periodistas.

La gente se acercaba para alentar al deportista, tratando de animarlo para poder permanecer despierto en las noches, siendo este uno de los mayores esfuerzos que debía realizar siempre “atado de pies y manos”.

“Los chamameceros” se turnaban para llevar su música al lugar donde el correntino buscaba batir su marca. Un médico fiscalizaba el estado físico de Agüero, y decidía si el hombre podía continuar con el desafío o debía abandonarlo.

Las radios realizaban una cobertura especial con muchas horas de transmisión, en ocasiones interrumpidas en el horario nocturno. Informando cuantas horas llevaba en el agua y cuantas faltaban para completar el récord.

Señalaban las dificultades en que se encontraba, cuál era su semblante y el nivel de cansancio que demostraba. Otorgaban una dosis de suspenso sobre el final, algo que no era inventado, sino que formaba parte del esfuerzo intenso a que era sometido el cuerpo del nadador.

Siendo la radio el principal medio de comunicación existente por entonces, para informar en directo sobre los noticias y acontecimientos; los oyentes seguían con atención la performance del deportista, imaginando situaciones complicadas para cualquier organismo, especialmente en horario nocturno.

Al día siguiente temprano de nuevo conectados a la radio para saber si “Mojarrita” seguía en búsqueda del récord o había abandonado por alguna razón.

En el imaginario popular la radio creaba una idealización de situaciones que los periodistas transmitían. Así como el locutor en el relato de los partidos de fútbol lo llevaba a tratar de entender lo que estaba pasando en la cancha; del mismo modo ocurría en la comunicación de lo que estaba sucediendo en el lugar, especialmente en el desempeño del deportista.

El diario El Territorio como medio gráfico realizaba una importante cobertura del desafío, una foto de tapa del nadador y el desarrollo de lo que ocurrió durante el día en el puerto local.

Al cumplirse el tiempo del récord a superar, permanecía algunos minutos más en el agua, para ser retirado cansadísimo y ovacionado por la concurrencia del lugar.

Otros desafíos tuvo en el río, en Corrientes donde competía con un egipcio, a quién llamaba “El cocodrilo del Nilo” batiéndose sus propios registros, o en la Laguna Mansa de Paso de los Libres.

Desconocemos si aparecieron otros deportistas que realizaran estas prácticas. La gente que escuchaba la radio recuerda con cariño a Luis Agüero o simplemente “Mojarrita”.

Por Ramón Claudio Chávez
Exjuez federal

¿Que opinión tenés sobre esta nota?