Trabajemos para no perder nuestro sector antártico

domingo 17 de septiembre de 2023 | 6:00hs.

Muchos creen que la Argentina posee derechos soberanos sobre su sector antártico, pero no es así. Nuestro país ha hecho los reclamos para la posesión de estos derechos, pero ni nosotros ni los otros países que luego hicieron igual reclamos sobre otras porciones de la Antártida han conseguido ese status.

  Para que tengamos conciencia de cómo es nuestra situación y de qué forma se fueron dando con el paso del tiempo, voy a realizar una apretada síntesis de lo ocurrido hasta el presente.

  En el año 1903 los escoceses se habían asentado en las islas Orcadas, pero por algunas carencias que padecían, viajaron a Buenos Aires y trataron de interesarlo al presidente Julio Argentino Roca para que el país compre las instalaciones que tenían en las Orcadas. El presidente Roca acepta la oferta de los escoceses y la República se hace cargo de esas instalaciones. En el año 1904 la Argentina inicia las exploraciones en el continente blanco, y luego comienza a reclamar derechos soberanos sobre una parte de la misma. Años después, los chilenos también comienzan a hacer el mismo reclamo sobre otra porción de la Antártida, y así otros países también realizan reclamos similares sobre sectores distintos de ese territorio.

  Cuando los ingleses ven que Argentina y Chile están decididos a obtener la soberanía sobre las superficies que consideran suyos, de inmediato se opone a la solicitud hecha por ambas naciones, porque considera que el total del sector que reclama Argentina y el 50% del espacio que reclama los chilenos son de ellos.

En el año 1942 la Argentina realiza nuevas exploraciones por esos territorios y decide plantar su bandera en suelo antártico. Al ver esta acción por parte de los argentinos, en 1943 Gran Bretaña envía una expedición que se encarga de retirar del lugar la bandera argentina. Entre ese año y 1945 los ingleses llevan adelante la operación Tabarín, supuestamente para verificar si los nazis no construyeron alguna base en la zona que ellos consideran como suyas. Pero, claro, este argumento era sólo una excusa, porque el verdadero fin de esa operación era detectar y destruir alguna base que Argentina, y también los chilenos, podrían haber construido sobre ese territorio. Viendo que estos desencuentros se agudizaban, en el año 1949 las tres naciones deciden reuniste y terminan acordando que ni uno de los tres países construirían bases sobre esa porción de la Antártida. Pero, claro, los británicos accedieron a ese tratado sólo para ganar tiempo. En el año 1952 la guardia costera argentina hace una incursión por la zona y sorprende a los ingleses tratando de construir una base en la zona prohibida. Los argentinos, haciendo notar su presencia y en claro gesto de rechazo por la acción de los europeos, realizan algunos disparos intimidatorios en las cercanías donde éstos se asentaban. Al ver lo ocurrido, los ingleses de inmediato aprovecharon ese incidente para romper el compromiso que había hecho con Argentina y Chile, y acusa directamente a nuestro país de violar su soberanía.

  En el año 1953 los ingleses atacan la isla Decepción, donde los argentinos tenían un enclave. Destruyen la base argentina y una chilena, y toman prisioneros a dos argentinos. Este incidente sirvió para que se agitaran los ánimos de los sudamericanos, y enseguida se habló que argentinos y chilenos irían a una guerra en contra de los británicos. Sin embargo, los ingleses como venían muy golpeados por la Segunda Guerra Mundial, no estaban dispuestos a entrar en un enfrentamiento armado con los sudamericanos. Entonces, deciden apelar a la vía diplomática para encontrar una solución a su favor.

  En el año 1955 Inglaterra demanda a la Argentina y a Chile ante la Corte Penal Internacional por la supuesta violación de su soberanía nacional. Los sudamericanos enseguida reaccionaron ante estas acusaciones, y respondieron que dicha Corte no tenía jurisdicción sobre el tema, y no colaborarían en la solución de esa demanda. Como la razón estaba del lado de los sudamericanos, esa presentación terminó archivándose en forma definitiva. Pero, claro, el problema no se detuvo allí y siempre estaba presente una posible confrontación bélica entre ambas partes.

  Para no tener que lidiar con ese posible enfrentamiento en el Cono Sur, las dos principales potencias del momento, Estados Unidos y la Unión Soviética, decidieron tomar cartas en el asunto. Así organizan una junta entre estas potencias, los países en conflicto, más las otras naciones que también tenían algún tipo de interés sobre el continente blanco, y terminan firmando el Tratado Antártico. Allí se acuerda que la Antártida será un continente de paz, abierto para que se realicen investigaciones científicas sobre la misma, sin darles derechos soberanos a ninguno de los países que lo solicitaron. En el año 1991 se realiza un foro en Madrid, donde se establece también que no se puede realizar ninguna explotación minera sobre ese continente. Estas medidas rigen hasta el año 2048, año en que vence el Tratado Antártico.

  Hay que aclarar que los ingleses nunca renunciaron a sus supuestos derechos que tienen sobre la totalidad de la parte que reclama Argentina, y el 50% que reclaman los chilenos.

 Las construcciones que se hacen sobre el suelo antártico deben contar con actividad permanente o tienen que ser cerradas. Hace algunos años, la Argentina descuidó algunas de sus 13 bases (7 permanentes y 6 temporales) y enseguida los ingleses solicitaron su destrucción. Eso es una clara demostración de que, el día que venza el Tratado Antártico, van a venir con todo para quedarse con la Antártida Argentina y el 50% de los chilenos.

  Los países que habían reclamado soberanía sobre distintas porciones de ese continente hasta el momento de firmarse el Tratado Antártico son: Argentina, Chile, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda, Noruega y Francia.

Por Ramón Agustín Alegre
Escritor y periodista

¿Que opinión tenés sobre esta nota?