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Al ritmo de Milei

Las Paso pusieron a la política a bailar al ritmo de Javier Milei, el más votado en todo el país. El libertario impone los temas en la agenda y obliga a Unión por la Patria y a Juntos por el Cambio a resetear sus campañas. Hoy el escenario es de balotaje, de Massa o Bullrich contra Milei. En Misiones la Renovación se perfila para mantener lo que pone en juego en el Senado e intenta conseguir tres escaños en diputados.

domingo 20 de agosto de 2023 | 6:05hs.
Al ritmo de Milei

El domingo pasado se realizaron a lo largo y ancho del país las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso). El resultado tomó por sorpresa a muchos. Por un lado, a los que desde hace meses se negaban a ver el escenario de tres tercios, que en las líneas de esta editorial tantas veces se reflejó en base a estudios de opinión de las empresas menos contaminadas por los espacios políticos. Por otro, a los que aceptando ese escenario no contaban con que Javier Milei sería el más votado, sino que la contienda arrojaría como el más votado de forma individual a Sergio Massa y a Juntos por el Cambio como el espacio con más votos.

Pero los resultados no mostraron eso. Las Paso pusieron a Javier Milei como el candidato que individualmente sacó más votos, y a La Libertad Avanza como el espacio político con más apoyo en la primaria ganando en 16 de los 24 distritos del país. Atrás quedó la sumatoria de Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, que protagonizaron la más encarnizada de las internas que arrojó como ganadora a la exministra de Seguridad del gobierno de Mauricio Macri. Y en tercer lugar quedó la sumatoria de Sergio Massa y Juan Grabois para Unión por la Patria. Todos separados por menos de tres puntos. Cabe destacar que Massa saco más votos individuales que Bullrich, que quedó tercera por cantidad de votos por candidato.

Esto obligó a un reseteo. Desde el lunes comenzó un proceso de reconfiguración de las campañas de los dos frentes que provienen de la política tradicional en busca de ver de dónde van a sacar los votos que necesitan para llegar a un balotaje, que todo indica que tendrá, si no comete errores, a Milei como uno de los dos protagonistas. Los equipos de campaña afinan el lápiz, les cambian las pilas a las calculadoras y empiezan a hacer números. Quedó claro que la gente viene sufriendo a las dos últimas gestiones de gobierno, la de Cambiemos y del Frente de todos. El enojo lo pudo capitalizar Milei, transformándose en el verdadero cambio.

Un reseteo que comenzó en medio de un vendaval económico provocado por el resultado de las Paso y por una devaluación del 22% del peso el lunes, que se supo luego que fue parte de lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para poder sellar el acuerdo que se haría la semana entrante, y que haría ingresar dinero a las arcas nacionales. La devaluación, que no se había anunciado en la previa, generó incertidumbre y nerviosismo en el sector económico.

Precios disparados, productos escondidos y comercios que decidieron no vender por no tener precios, fue el resultado. Sobre el final de la semana llegó el anuncio de acuerdo de precios para retrotraer aumentos y congelar valores. Y el aviso de que la semana que viene se lanza un “plan platita” para alivianar el golpe a los bolsillos. Medidas con las que el gobierno buscará calmar el clima de incertidumbre antes de empezar su estrategia para la elección.

Las primeras anotaciones en borradores dicen que hay panorama de balotaje abierto. Milei puede crecer entre los ausentes, que fue un 31% del padrón nacional. Pero es un error de todos creer que los 11 millones de personas que no votaron el domingo pasado, vayan ahora todos. No pasó nunca que vote el 100% del padrón, se podría aspirar como mucho crecer 10 puntos de participación.

En esos puntos irán a pescar. La Libertad Avanza puede arrebatar algún punto que puede filtrarse desde Bullrich hacia el más votado al que lo ven como ganador para “terminar con el kirchnerismo”, dicen algunos consultores. Por su parte, Massa puede sumar votos del sector peronista que quedó afuera, caso Moreno que ya dio apoyo, y tal vez algo de la izquierda que no se alinea con Miryam Bregman, la única representante de ese sector que quedó en pie. Además, podría sacarle algún puntito a Juntos por el Cambio de “los pichados de Larreta” que no quieren votar a Bullrich. También se ilusionan con seducir a los simpatizantes peronistas que no fueron a votar por estar enojados con el gobierno de Alberto Fernández, pero que en las generales, y con todo lo que está en juego, se podrían acercar a las mesas electorales. Pero con respecto a los independientes que no fueron, con la situación económica como está, les va costar muchísimo la suma de adhesiones desde esos sectores.

Por su parte, Bullrich podría sumar un porcentaje importante del voto de Larreta, que es fiel a la marca de Juntos por el Cambio, más un porcentaje importante de los ausentes. Tiene un escollo, y es Juan Schiaretti. El gobernador de Córdoba logró superar con creces las Paso y se mantiene firme, sobre todo en Córdoba, tierra que supo ser bastión de Juntos por el Cambio, y sobre todo del macrismo. La persistencia del Gringo en su tierra, con su esposa como candidata a diputada, es un problema para Bullrich que allí podría perder terreno, o al menos verse imposibilitada de crecer.

La orquesta de Milei
Milei se ubicó en el centro de la escena y comenzó, desde el domingo por la noche, a manejar la orquesta electoral de la Argentina, y llevó a los candidatos de los otros espacios, que todavía tratan de entender qué es lo que pasó, a tocar las partituras e instrumentos que él elige. El Libertario manejó esta semana la agenda de temas, con la eliminación de ministerios y del Conicet, con la dolarización y la seguridad. El proponía el tema, y todos salían a responder, mientras él les cambiaba el eje.

Se paseó por todos los canales de noticias, en los principales programas de análisis políticos, para hablar de los temas que a él mejor le calzan, libertades y economía. Lo hizo de una forma muy pausada y tranquila. Salvo con quienes trataron de llevarlo para otros temas o intentaron criticar sus propuestas. Allí emergía el Milei de los meses previos. Pero atentos a la estrategia, y a sabiendas que ese Milei rinde bien en redes pero no en tele, no lo dejaron solo en los lugares más hostiles, y allí lo acompañó Victoria Villarruel, su candidata a vicepresidenta.

Villarruel lo acompañó a la entrevista en el programa ‘A dos Voces’, donde más cuestionaron sus propuestas. Allí, la actual diputada nacional, compañera de bancada de Milei, tomó la palabra cada vez que el Libertario estaba al borde de mostrar su ira por las críticas o cuestionamientos, y haciendo uso de su conocimiento de oratoria por el ejercicio de la abogacía ponía paños fríos y respondía con tranquilidad lo que hiciera falta. Ella lo interrumpió en varias ocasiones, él nunca impuso su voz sobre los argumentos de ella. Hay ahí un trabajo en equipo pensado y roles bien marcados y aceptados.

En esa recorridas por los canales, además, se dejó ver una estrategia de campaña muy bien segmentada. En cada uno de los canales Milei habló de los temas que al público de esos canales le puede interesar. Les prometió lo que esos públicos esperan de un gobierno, y se enfrentó a los espacios políticos a los que cada uno de esos públicos tiene como referencia opuesta.

Este derrotero, más los resultados, llevaron a que en las calles y en las redes se instalara la sensación de que Milei ya es casi presidente, que la elección la tiene ganada. Lo piensan los que lo votaron, pero también los que no lo votaron. Se instaló esa sensación. Él también la sintió, y cometió el primero de sus errores públicos, sugirió un adelantamiento de elecciones y la posibilidad de asumir al otro día de ser elegido. La arrogancia le ganó, la irresponsabilidad reapareció. Si bien esta actitud no hizo mella en la opinión pública, muestra que sigue siendo propenso a cometer errores de comunicación cuando se sobregira. Los demás espacios deberán estar atentos a esta debilidad; quizás la puedan aprovechar.

Los otros músicos
Mientras tanto, en los otros dos campamentos electorales se busca la manera de reconfigurar las campañas y empezar el camino hacia el 22 de octubre, cuando el pueblo vuelva a expresarse en las urnas, pero ya de manera definitiva. El que no esté entre los dos primeros ese domingo por la noche, perderá su chance de ser presidente.

Por ello en el campamento de Unión por la Patria empiezan a trabajar para ver cómo recuperar votos, pero sobre todo para ver cómo hacer para que la crisis económica deje de perjudicar su intención de voto. Difícil empresa cuando el candidato a presidente es el ministro de Economía, que esta semana terminó con los rumores de una posible renuncia aclarando que se queda en el cargo hasta el 10 de diciembre.

En el campamento de Sergio Massa analizan por estas horas cómo hacer malabares entre la economía y la campaña. El primer movimiento tras el lunes más tenso del año, el de después de las Paso, fue guardarse durante dos días a la espera de que la espuma deje de crecer. Cuando el crecimiento paró, entonces comenzó el operativo “calmar”. Se anunció que el FMI analizará el acuerdo de envío de fondos a la Argentina el miércoles que viene. Además, se dijo que el ministro en persona iría a los Estados Unidos a firmarlo.

Luego llegó el anuncio de un acuerdo de precios en productos de consumo básico, más adelante el de los combustibles, los dos sectores que más dispararon los precios en la semana que pasó. Además, en la primera entrevista televisiva que brindó tras la elección, Massa anunció que la semana que viene habrá medidas de alivio para el bolsillo, orientadas a trabajadores formales, informales y desocupados. Suma fija, asignaciones y otros beneficios sociales serían parte del menú de alternativas de ayuda al bolsillo.

Por el otro lado, en Juntos por el Cambio tienen el camino más cuesta arriba, si bien fueron el segundo espacio más votado, la interna encarnizada que protagonizaron Bullrich y Larreta dejó profundas heridas, que se pueden traducir en caída de votos. Todo el espacio no llego a los 29 puntos, fue una pésima elección, máxime teniendo en cuenta que hace pocos meses se estaban probando los trajes para asumir en diciembre. Además, entre los ausentes antiperonistas van a dividir votos con Milei, que con su aire de ganador saca una pequeña ventaja.

Por ello la tarea de Juntos por el Cambio es bastante más compleja. Esta semana que termina comenzó con los candidatos provinciales mostrándose juntos, tratando de convencer de que las peleas de la interna eran sólo circunstanciales. Sobre la mitad de la semana llegó la foto de Bullrich y Larreta juntos. Pero hasta el día de hoy no hubo expresiones públicas del jefe de gobierno porteño. Se nota que al día de hoy no se puede recuperar de los escasos votos conseguidos, que con la tremenda maquinaria electoral que tenía, sólo saco un poco más de un millón de votos que Juan Grabois.

Por su parte, Bullrich se presentó públicamente, trató de hablar del tema que mejor maneja, seguridad, pero además mostró su debilidad, la economía. Tema que por estos días es el que acapara la mayor atención del electorado, y que es la principal fortaleza de su rival directo en la búsqueda de votos sueltos, Javier Milei. Empresa difícil la de la exministra de Seguridad de cara a la elección de octubre.

Misiones, con orquesta propia
En Misiones la ola violeta de Milei alcanzó a casi toda la provincia, sólo en un puñado de localidades se impuso Unión por la Patria en la puja por la presidencia, mientras que Juntos por el Cambio quedó en tercer lugar. El triunfo de Milei es aún más rutilante, puesto que no pisó la provincia en toda la campaña. Eso en cuanto a la categoría presidencial, pero en la elección de los cargos que se eligen para la provincia -diputados nacionales, senadores y parlamentarios del Mercosur distrito Misiones- la lista del Frente Renovador (Innovación Federal) sacó la ventaja suficiente como para pensar que alcanzar el objetivo de quedarse con los dos senadores de la mayoría y con al menos dos de los cuatro diputados nacionales que se eligen está cerca. Competirá por esos cargos contra Juntos por el Cambio y el Partido Agrario y Social, que son los que quedaron en pie tras las Paso. Afuera se quedaron Fuerza Liberal, Unión Popular y el Partido Obrero.

El voto en blanco empujado principalmente por el hecho de que Milei no tenía candidatos en las categorías de legisladores llegó al 51%. Este voto, en octubre, no tiene injerencia en el reparto de bancas, por lo que en el conteo la Renovación celebra estos números. Quedó, así, claramente demostrado que la gente en este tipo de elecciones quiere votar a un presidente y que las demás categorías se llevan los votos por arrastre. Pero de acá a octubre hay tiempo para trabajar y la Renovación tiene chances de meter un tercer diputado, pero tendrá que crecer en votos, desde los espacios que quedaron fuera o, como señalan desde la cocina renovadora, muchas agrupaciones y dirigentes que trabajaron para la candidatura de Milei ahora pondrán todo el esfuerzo en el misionerismo para conseguir la mayoría de bancas propias. Ahora sí se pondrá en marcha el dispositivo electoral a pleno, afirman. Por su parte, Oscar Herrera Ahuad hizo un fuerte llamado para apuntalar al Frente Renovador y acompañar a Sergio Massa. Considera que el escenario nacional esta abierto y que hay posibilidades de seducir a más votantes. Con respecto a la buena elección de los legisladores misioneros, señala que sirve para que Hugo Passalacqua, que asume el 10 de diciembre, pueda tener una representación mayoritaria y genuina de los intereses de los misioneros en el congreso nacional.

La estrategia renovadora para conseguir más votos para sus candidatos, también deberá esperar un descenso de Juntos por el Cambio, posible a partir de que de las dos listas que se presentaban quedaron en pie candidatos casi en su totalidad del PRO, en senadores y diputados, mientras que el único radical presente estará como candidato a parlamentario del Mercosur, en una candidatura que en la previa no había caído bien en el partido centenario. Lo cierto es que, de repetirse estos números sin variaciones en octubre, el PRO Misiones mete un senador y dos diputados nacionales, y el radicalismo deberá conformarse con el representante del Mercosur que perdió contra la Renovación.

El tercer espacio que podrá competir en octubre es el Pays, que volvió a sus raíces y que la boleta corta le alcanzó con holgura para volver a ponerse en carrera localmente. Está lejos de la pelea, pero recupera identidad pensando en el futuro y vuelve a ser referencia en la zona del Alto Uruguay, donde nació.

Desde hoy y hasta la elección hay 63 días. En ese tiempo los tres espacios políticos más votados en carrera por la presidencia deberán afinar las estrategias, pasar el peine por los distritos nacionales y encontrar de dónde pescar los votos necesarios para consolidarse. Luego deberán ver cómo segmentar o microsegmentar sus campañas para alcanzarlos y así llegar a lo que a priori indica será una definición en segunda vuelta. Que comience el juego…

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