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Los demás implicados están en distintas localidades de Misiones

Los narcos de la Segunda podrían ser trasladados a Chaco o Formosa

Luis Ferreira (26) y Lucas Melo (21) están alojados en un escuadrón de Corrientes y esperan que se liberen cupos en una cárcel federal. Candelaria estaría descartada

martes 22 de noviembre de 2022 | 5:30hs.
Los narcos de la Segunda podrían ser trasladados a Chaco o Formosa
Entre los efectivos de la Comisaría Segunda hay un detenido y dos investigados. Foto: Víctor Paniagua
Entre los efectivos de la Comisaría Segunda hay un detenido y dos investigados. Foto: Víctor Paniagua

A tres semanas del megaoperativo de Gendarmería Nacional Argentina que desbarató una organización narco que operaba desde la Comisaría Segunda de Posadas, los detenidos esperan novedades de la Justicia para saber dónde serán alojados.

Como informó este medio oportunamente, los principales implicados, Luis Enrique Ferreira (26) y Lucas Fabián Melo (21), quienes operaban desde la dependencia, fueron alojados en un Escuadrón de Corrientes. Se espera que ambos sean trasladados a una cárcel federal en cuanto se liberen cupos.

Según pudo saber El Territorio, los destinos posibles están en Chaco y Formosa. Al detalle, las opciones son la Colonia Penal de Presidencia Roque Sáenz Peña, la Unidad Penitenciaria 7 de Resistencia y la cárcel Federal U-10 en la capital formoseña. Sin embargo con el correr de los días todo puede cambiar.

Lo que señalaron desde la fuerza federal es que la cárcel federal de Candelaria estaría descartada, debido a que no se liberan cupos fácilmente. También porque generalmente son alojados internos prontos a salir.

En total los implicados por esta causa, a cargo del Juzgado Federal de Posadas, son once, tres de los cuales son mujeres. La mayoría estaban en el Escuadrón 50 de Posadas, pero fueron distribuidos en distintos escuadrones de la provincia como San Ignacio, Bernardo de Irigoyen y Eldorado.

Logística
Como informó este medio, la organización se dedicaba a la venta de estupefacientes al menudeo en Posadas. Si bien tenían un histórico punto de venta como referencia, “el kiosco de Lucas” en la casa de Melo, también tenían soldados que se dedicaban al delivery y la venta en la calle, sobre todo en la zona centro y costanera de la capital provincial.

El domicilio de Melo tiene dos pisos y está en plena obra de construcción. Allí se encontraron más de 11 kilogramos de marihuana y “restos” de cogollos cortados y los plásticos de la estampa que ponían a los paquetes con el producto. El sitio, en medio de una calle angosta/pasillo, contrasta con las construcciones que la rodean.

Se estima que la pyme familiar vendía más de 300 kilogramos semanales solamente de marihuana. Sin embargo, la oferta incluía cocaína, pastillas y la especialidad de la casa, “churros” de marihuana, que no son otra cosa que cogollos de la droga que se secan boca abajo y quedan largos.

Todo incluía un packaging con una calco que rezaba “los cangris”, como el dúo formado por Nicky Jam y Daddy Yankee.

Investigación
La investigación incluyó seguimiento y escuchas telefónicas de varios meses por parte de Gendarmería Nacional. En un momento dado, los pesquisas notaron que uno de los actores que estaban siguiendo iba sistemáticamente a la Comisaría Segunda, ubicada sobre Tambor de Tacuarí, por lo que no tardaron en darse cuenta que podría haber algo más.

Ferreira bajando del patrullero para la audiencia indagatoria. Foto: Victor Paniagua

Siguieron profundizando hasta que llegaron a una línea utilizada por Ferreira, que está señalado en la investigación como el líder u organizador. “¿Cuánto tenés?”, “No, no, sacá todo que esta semana va a entrar más”, eran algunas órdenes que salían desde allí. Él controlaba ventas y cantidades constantemente.

Luego se supo que esas visitas eran para rendir y organizar los fines de semana en el negocio. Para esto es importante la figura del efectivo policial detenido, el sargento Marcelo Sotelo, quien siempre estaba de guardia y con quien los narcos negociaban los favores según señalaron los pesquisas.

El efectivo está alojado ahora en una dependencia policial, a resguardo de la Policía de Misiones.

Ferreira dominaba a su antojo todo lo que ocurría en la comisaría y lo ostentaba en las llamadas telefónicas que recibían de otros penales a su teléfonos. Justamente de Candelaria o Chaco, su posible destino, eran los sitios de donde recibía las llamadas. Decía que era el dueño del lugar, que estaba como quería e incluso invitaba a pasar si así lo deseaban.

Se reconstruyó, dijeron los investigadores, que lograba ingresar carne para asados -que se hacían en el playón-, delivery de cualquier cosa, bebidas alcohólicas y drogas , todo con el previo pago de la coima, que se negociaba con el efectivo implicado.

Particularmente había un “viernes de party”, lo que significaba que iba a ingresar un pote de helado con un doble fondo cargado mayormente con cocaína.

Sin embargo, la fiesta no solamente se llevaba a cabo tras las rejas. Los pesquisas pudieron confirmar que los cuñados salieron -solos o juntos- nueve veces, aunque se cree que fueron más. Todo está registrado mediante cámaras de seguridad luego de la colaboración de la línea 911. Obviamente no tenían autorización judicial para hacerlo.

La rutina reconstruida indica que abandonaban la comisaría donde estaban detenidos entre las 21 y 22 y volvían cerca de las 4 de la mañana. Salían “de joda” por la Costanera posadeña y recorrían la ciudad con un remisero de confianza. Una vez incluso tuvieron que buscar a Ferreira porque se pasó de copas y no volvió.

Por todo esto, algunas menciones -aunque no directas- en las escuchas y el análisis del patrimonio de los jefes policiales, es que parece imposible pensar que nunca se enteraron de lo ocurrido. Por eso, aunque no están detenidos, el jefe y segundo de la Segunda, Héctor Penzotti (42) y Claudio Rodríguez (42), respectivamente, fueron imputados y se les incautó sus teléfonos celulares.

En el predio también funciona -además de la Alcaldía de Mujeres- la Dirección de Drogas Peligrosas, es decir la unidad de la Policía que lucha contra el narcotráfico.

Con todo esto, y ante la información de una posible filtración de la investigación, las autoridades del Juzgado Federal de Posadas y la Fiscalía Federal Dos ordenaron los allanamientos, que se concretaron en la madrugada del miércoles 2 de este mes.

 

Los presos federales, un problema

Desde el Ministerio de Gobierno y Jefatura de la Policía de Misiones señalaron que estaban al tanto de las investigaciones y que se pusieron a disposición de las autoridades intervinientes.

Luego de que se develara que dos narcos manejaban la venta de droga desde Posadas, se puso en relieve nuevamente un pedido que viene desde hace mucho años y que es la dificultad de alojar a los detenidos por delitos federales, que cada vez son más.

Señalan que una sola unidad penal federal en la provincia es insuficiente teniendo en cuenta que la provincia es un punto clave en las estructuras narcos al limitar con Brasil y Paraguay.

Como informó oportunamente este medio, en lugar de los jefes presuntamente involucrados en la maniobra Asumieron el comisario Sergio Rubén Benítez y la subcomisario Rosa Beatriz Dos Santos, como jefe y segunda jefa de comisaría.

Además se determinó el traslado de todos los efectivos policiales que prestaban servicios en la dependencia.

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