miércoles 10 de agosto de 2022
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Están más abocadas a las niñas y adolescentes, pero también las hacen para adultas

Las pelucas solidarias que reconfortan

Julia Ifrán y Ramona Dos Santos son peluqueras y las únicas en la provincia en confeccionarlas. Se hacen a pedido a partir de cabello donado y se entregan gratis

sábado 30 de julio de 2022 | 6:05hs.
Las pelucas solidarias que reconfortan
El trabajo de Julia y Ramona es artesanal, minucioso; cada cortina de cabello es cosida al gorro a mano.
El trabajo de Julia y Ramona es artesanal, minucioso; cada cortina de cabello es cosida al gorro a mano.

Daiana tiene 13 años y perdió su cabello, largo hasta la cintura, por el tratamiento que está haciendo para vencer al cáncer. El jueves recibió una peluca hecha exclusivamente para ella y la sonrisa volvió a dibujarse en su rostro porque el espejo le devolvió una imagen que extrañaba, se reconoció en el retrato que observaba.

Daiana es sólo una de las tantas niñas y mujeres que gracias a la tarea desinteresada y solidaria de las peluqueras Julia Ifrán (54) y Ramona Dos Santos (49) pueden volver a peinar un cabello y a sentirse bien con ellas mismas.

Julia es de Posadas, Ramona de Garupá y son las únicas en la provincia que llevan adelante esta tarea que no tiene ningún rédito económico y se da a través de la Asociación Civil Creación, cuyos voluntarios asisten a diario a los niños y adolescentes con cáncer que se atienden en el Hospital Pediátrico Fernando Barreyro. Sin embargo, también reciben pedidos de pacientes adultas, que llegan a ellas mediante los médicos que las recomiendan.

Todo el proceso hasta la peluca terminada se da a través de una cadena de donaciones. Ellas no compran cabello, se valen de lo que las personas les dan, aunque sí tienen que invertir en otros materiales como hilo, cintas y demás (ver cuadro Dónde donar...)

“De alguna forma una se pone en el lugar de la otra persona. Somos peluqueras y nuestro trabajo es cambiar looks, embellecer, pero también nos ha tocado rapar a chicas con cáncer. Muchas personas a las que les hice pelucas o madres de las nenas siguen teniendo contacto conmigo, nos mandamos mensajes en fechas especiales”, contó Julia en diálogo con El Territorio.

A lo que Ramona agregó: “Trabajamos con la persona porque antes de empezar la peluca la conocemos, se crea un sentimiento. Tener que pelarle la cabeza a alguien que sabés que se cuidaba mucho el pelo es muy fuerte y en la pandemia no podías abrazarles, contener a las personas que venían solas, en el caso de las adultas. Hay sentimientos muy grandes detrás de todo esto”.

La fiesta que empezó todo

La necesidad de contar en la provincia con profesionales que puedan dedicarse a la confección de pelucas oncológicas se hizo más fuerte cuando una niña que asistía a Creación iba a festejar sus 15 años y quiso una. Quienes las hacían estaban lejos y se hacía difícil desde la tierra colorada acceder a ellas, por lo que se hicieron algunas, pero no quedaron muy bien.

Fue así que gracias a una chica de Puerto Rico que trajo a una referente de las pelucas solidarias de Buenos Aires y el país, María Rita Fournier, se la convocó a Posadas para que haga una capacitación de cómo hacerlas. De la jornada, que se hizo en 2019, participó una gran cantidad de peluqueras y peluqueros, pero no todos estuvieron dispuestos a hacer el trabajo y quedaron solamente ellas dos.

“Había una señora en Oberá que también hacía pelucas oncológicas, pero falleció. Queremos hacer una nueva capacitación para sumar voluntarios y fortalecer más que nada lo de adultos, porque acá trabajamos más con niñas y adolescentes”, contó, por su parte, Nadia Chávez, voluntaria y ex presidenta de Creación.

El trabajo de elaboración de las pelucas es minucioso y artesanal. En primer lugar se colocan las mechas en una cinta de papel para formar lo que ellas denominan cortinas, cada cortina se cose a máquina para que sean resistentes y después se cosen a mano en un gorro de microtul doble rebote, que se ajusta a la cabeza. Cada peluca lleva unas 25 cortinas de cabello y tarda aproximadamente tres días de trabajo full time.

“Siempre pedimos la foto del antes del tratamiento para que la peluca se asemeje lo más posible a como tenían el cabello. El pelo teñido sirve igual porque se usa para adultos, pero para los chicos tiene que ser cabello natural. Una mecha de 15 centímetros ya sirve, si es más largo, mucho mejor, porque por lo general todas las nenas tienen el pelo larguito”, explicó Julia.

El cabello donado debe tener al menos unos 15 centímetros. Fotos: Sebastián Velozo

Julia y Ramona hacen pelucas para niñas desde los 2 años y mujeres de toda la provincia, por lo que ya perdieron la cuenta de cuántas hicieron a lo largo de estos años. Comentaron que el objetivo es que quienes ya no las usen más las devuelvan, así otras pacientes las pueden seguir usando, con las mejoras que sea necesario hacerles.

“Hice una peluca para una nena de 2 años, Alma, y la mamá me contaba que ella se reconocía en el espejo con peluca y cuando se veía sin ella, decía que era su hermano. La terminamos perdiendo a Alma y a unos cuantas chicas. Es doloroso porque una se involucra. Es difícil hacerlo”, compartió Ramona sobre la parte más dura del trabajo solidario.

En esa misma línea, Nadia acotó: “La tarea a distancia también sirve porque es una manera de protegerse, cada uno busca la estrategia de cómo ayudar y cuidarse a uno mismo porque hay que seguir. En Creación siempre decimos que se trabaja para el día de hoy y para mejorar y hacer feliz a los chicos en ese momento”.

El momento de colocación de la peluca es íntimo, entre las peluqueras y las pacientes -en ocasiones la familia-, por la “incomodidad que puede producir, se sienten muy vulnerables en ese momento”, contaron.

La tarea de Julia y Ramona en este aspecto es un granito de arena dentro de lo dura que puede llegar a ser la enfermedad para las niñas y adolescentes y sus familias. Una nueva sonrisa, un guiño a la adversidad, la fuerza renovada para hacerle frente al cáncer.


Dónde donar cabello

Quienes quieran donar su cabello para las pelucas oncológicas puede ir a la peluquería de Julia, que queda en Uruguay 2769 (Centro Estético Julia) o a la de Ramona, que queda en Garupá: barrio Lomas del Sol, manzana 391, casa 17 (Beauty Salón. Garupá).

O bien, por la mañana a la Casita Creación, ubicada en Félix Bogado casi avenida Marconi.

También se puede colaborar con cinta de papel, hilos, microtul doble rebote color natural o negro, elástico negro o natural. Asimismo, desde la asociación necesitan secadores y cepillos de pelo para poner a punto las pelucas.

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