domingo 24 de octubre de 2021
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Los adolescentes ingresan a un Centro de Asistencia y Seguimiento de Posadas

Seis de cada 10 menores que cometen delitos admiten problemas con drogas

El 90% no tiene contención familiar y el 40% no está escolarizado. La mayoría es aprehendido por robo, hurto, violencia y en menor medida por robo calificado y abuso

sábado 09 de octubre de 2021 | 6:06hs.
Seis de cada 10 menores que cometen delitos admiten problemas con drogas
El centro se creó para que los adolescentes no ingresen a la comisaría hasta que se resuelva su situación.
El centro se creó para que los adolescentes no ingresen a la comisaría hasta que se resuelva su situación.

Robo, hurto y desorden en la vía pública son las principales causas por las que los menores de edad son aprehendidos por la Policía de Misiones y entran en la gran maraña de conflictos con la ley en Posadas; en menor medida se registran casos de abuso sexual y robo calificado.

Estas situaciones tienen como disparador a un complejo contexto en el que están sumidos estos chicos, puesto que el 90% de los 35 casos que se abordaron en el Centro Modelo de Asistencia y Seguimiento de Niños, Niñas y Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (Cemoas) desde julio a agosto, no cuenta con contención familiar y el 40% no está escolarizado, según su informe.

Otro gran flagelo son el consumo problemático y las adicciones. De los 35 adolescentes que ingresaron desde julio de este año, cuando el centro abrió sus puertas, el 60% mencionó estar atravesando una situación de consumo de alcohol, marihuana, cocaína, psicofármacos y otros; mientras que un 37% no refiere datos al respecto, “posiblemente por sentir temor ante la presencia de personal de seguridad” y un 3% mencionó no estar en situación de consumo.

De los adolescentes que ingresaron 33 son varones y dos son mujeres que tienen entre 14 y 17 años, y permanecieron en este centro por no más de 48 horas hasta que se resolvía su situación jurídica, según el delito que habían cometido.

En el informe de estos primeros meses de funcionamiento se da cuenta que el 63% de los chicos fueron dados en tutela a los familiares, padre o madre; el 31% fueron trasladados a la Unidad Penal N° 4, así también uno de los jóvenes goza hoy de libertad y a otro se le sugirió la internación (para desintoxicación por uso de drogas), representando un 6% de ellos.

Hasta ayer la cifra de personas que pasaron por el Cemoas se había duplicado hasta 70 chicos, aunque las entradas llegan a 105 porque hay algunos que tienen hasta cinco ingresos por reincidencia en hechos delictivos.

“Lastimosamente las situaciones de consumo o adicciones tienen que ver con la disfuncionalidad familiar, están en proceso pleno de crecimiento donde devienen los cambios naturales y la deserción escolar es muy fuerte, entonces tampoco tienen esa segunda red de contención o sostén”, señaló en diálogo con El Territorio Samuel López, ministro de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de la provincia.

Y añadió: “Entonces recurren a las sustancias para taponar cosas que suceden ahí, esa información sirve como contexto y para entender cómo llegan a este tipo de situaciones. Por eso la importancia del acompañamiento y del seguimiento después de que los agarran por algún ilícito”.

Cómo funciona el Cemoas
El Cemoas abrió sus puertas en julio de este año y se lleva adelante a través de un trabajo en conjunto entre el Régimen Penal Juvenil, con el Poder Judicial, el Ministerio de Gobierno con las fuerzas de seguridad, Ministerio de Prevención de Adicciones y Control de Drogas y otras áreas.

Allí concurren los menores que son atrapados por la Policía por haber cometido un hecho delictivo para no pasar por las comisarías. Tiene habitaciones para varones y mujeres, además de toda una red de profesionales que los asiste como psicólogos, trabajadores sociales, abogados y los agentes del servicio penitenciario que visten de civil porque “el centro no es una cárcel”.

El objetivo es contenerlos y hacerles un seguimiento para que a través de las diversas actividades que se llevan adelante en el punto preventivo del barrio San Gerardo (en el mismo predio del centro), puedan reinsertarse en la sociedad.

Son reiterados los casos de reincidencia en los delitos por lo que el abordaje del chico y la familia y el acompañamiento son fundamentales para ayudarlos a salir del círculo del consumo y los problemas con la ley.

“Trabajamos con los dos correccionales de Posadas, el 1 y 2. Si se hacen entregas tutelares lo que nosotros hacemos es firmar un acta de acuerdo con la familia para que se incorpore a las actividades que hacemos en los puntos preventivos: deporte, música, terminalidad de primaria y secundaria”, sostuvo, por su parte, Roberto Padilla, coordinador general del centro y Subsecretario de Prevención de Adicciones y Monitoreo Territorial.

Se brinda a los jóvenes alojados las cuatro comidas diarias y comparten los alimentos en un espacio común junto con el personal que trabaja en el centro.

“Estas prácticas buscan garantizar los derechos en primer lugar a ser reconocidos como sujetos de derechos, derecho a la buena alimentación, al aseo, al buen trato, al esparcimiento entre otros”, afirman en el informe.

“Queremos destacar la vinculación de los chicos a través de los puntos de prevención para poder seguir ayudándolos, eso es lo importante para trabajar la inclusión del menor en la sociedad así como brindar un sistema de terminación escolar adaptados a su situación”, sostuvo, en tanto, Ariel Marinoni, subsecretario de Seguridad y Justicia.

 

Qué dice la ley

La Ley N° 22.278, artículo 1º, establece que no es punible el menor que no haya cumplido dieciséis (16) años de edad. Tampoco lo es el que no haya cumplido dieciocho (18) años, respecto de delitos de acción privada o reprimidos con pena privativa de la libertad que no exceda de dos (2) años, con multa o con inhabilitación.

Si existiere imputación contra alguno de ellos la autoridad judicial lo dispondrá provisionalmente, procederá a la comprobación del delito, tomará conocimiento directo del menor, de sus padres, tutor o guardador y ordenará los informes y peritaciones conducentes al estudio de su personalidad y de las condiciones familiares y ambientales en que se encuentre.

En la Argentina, según el Régimen Penal de Minoridad, se estableció la edad de imputabilidad a partir de los 16 años, es decir que los menores de esa edad no pueden ser juzgados ni se les puede imponer una pena por haber cometido un delito.

En relación a la inimputabilidad de un menor de 16 años, la doctrina entiende que su fundamento radica en la idea de que el niño, niña o adolescente es un sujeto en formación, y por lo tanto adolece de madurez mental para comprender ciertos actos complejos de la vida.

 

En cifras

31% Es el porcentaje de los varones que son trasladados a una Unidad Penal de Menores N° 4. La mayoría regresa, sin embargo, con sus tutores.

105 Al menos 105 entradas se realizaron en el centro, pero en algunos casos se trató de reincidencias. Hay chicos que tienen hasta cinco entradas.

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