Evalúan dar nuevos roles a las Fuerzas Armadas

lunes 28 de mayo de 2018 | 11:07hs.
Ejército Argentino
Ejército Argentino
El Poder Ejecutivo Nacional analiza promulgar esta semana el decreto a través del cual se le dará un nuevo rol a las Fuerzas Armadas nacionales. Según publicó ayer el sitio de noticias InfoBae.com la norma la norma reemplazará el decreto 727/06, mediante el cual Néstor Kirchner reglamentó la ley de defensa nacional, restringiendo al máximo la eventual participación de los militares en cuestiones de seguridad interior, circunscribiendo su tarea a la protección contra posibles ataques de fuerzas externas. Ahora, la administración de Mauricio Macri modificaría esta restricción y autorizaría el instrumento militar en tareas que, a diferencia del criterio doctrinario anterior, constituyen la prevención y el control de amenazas directas a la soberanía nacional, sean o no protagonizadas por fuerzas militares extranjeras.

Según publica el sitio mencionado, una alta fuente del Ministerio de Defensa resumió los aspectos principales de la medida que sería puesta en vigencia en los primeros días de junio. "El decreto está listo. Fue estudiado y modificado varias veces por un equipo integrado por miembros de jefatura de gabinete y de los ministerios de Defensa y Seguridad. Básicamente implica drásticas modificaciones al decreto 727/2006 que limita seriamente la posibilidad de utilizar el instrumento militar para conjurar lo que hoy el mundo considera amenazas extremas como lo son el narcotráfico, a veces bajo la forma de narco-Estados, y el terrorismo internacional, también muchas veces sostenido por gobiernos extranjeros", afirman en la publicación.

Brasil, México, Colombia y muchos otros Estados soberanos están utilizando a sus Fuerzas Armadas para controlar en menor o mayor medida el accionar de cárteles de narcotraficantes, narcoguerrillas o guerrilla islámica, o de otros orígenes. "No hacerlo (en Argentina) implica quedarnos atrás del mundo y desaprovechar además recursos humanos y materiales que cuestan mucho dinero al Estado nacional", afirman.

Los principales lineamientos del decreto presidencial establecerán, a partir del reconocimiento del estatus de "objeto materia de defensa", para las amenazas relacionadas con narcotráfico y terrorismo, la pertinencia del empleo militar para combatirlas. La idea central también apunta al total control de los cielos por parte de la Fuerza Aérea y al despliegue del Ejército Argentino a las fronteras norte, oeste y sur. Para el caso del litoral marítimo y fluvial, por ahora seguirá siendo responsabilidad primaria de la Prefectura Naval, para la cual se están proveyendo en el presente nuevos buques guardacostas rápidos, fundamentalmente para control de la sensible hidrovía Paraná-Paraguay.

Especialmente en Defensa destacan: "Poniendo al Ejército en las fronteras, podremos volcar una gran cantidad de gendarmes a las calles y a las rutas, reforzando la presencia policial para reforzar la seguridad ciudadana frente al delito común. No estamos pensando en poner coroneles a pedir documentos a civiles como en otras épocas de la historia del país".

El decreto Garré

Dieciocho años después de la promulgación de la ley de defensa nacional, Néstor Kirchner la reglamentó. Nilda Garré estaba al frente del Ministerio de Defensa, y la prédica de la hora indicaba que era necesario limitar al máximo el rol operacional de las Fuerzas Armadas. "El control político y democrático de los asuntos de las Fuerzas Armadas es fundamental para la paz y para la integración de nuestros países sobre bases sólidas y duraderas" sostuvo Garré durante el acto de firma del decreto reglamentario.

Asimismo, la ex ministra dejó en claro el pensamiento de la administración kirchnerista: "Las llamadas nuevas amenazas como el terrorismo o el narcotráfico no son materia de responsabilidad de las Fuerzas Armadas, las que deben orientarse exclusivamente hacia la conjuración de situaciones de agresión externa perpetradas por las Fuerzas Armadas de otro Estado".

Cerrando de esta manera cualquier tipo de empleo de los militares y determinando prácticamente la carencia de razón de ser de una estructura que en la actualidad cuenta con más de ochenta mil efectivos (contando las tres fuerzas armadas) y un vasto despliegue territorial en un país que se autoproclamó libre de hipótesis de conflicto.