El Colo Breitenbruch, cazador de talentos
domingo 16 de diciembre de 2012 | 2:00hs.
A “ojímetro”, como él mismo señala, Gustavo Breitenbruch fue siempre un captador de talento innato. Conocido por su amplia trayectoria en el medio deportivo, el Colo rescata el valor agregado de los Juegos Evita para detectar diamantes en bruto pero también siente desesperación por la falta de programas para el Centro de Alto Rendimiento Deportivo y los inminentes, y cercanos, Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
“Los Evita son importantísimos porque se sumaron nuevos deportes, es masivo, comunitario y gratuito. Además, está llegando a la sociedad en todos sus rincones, no importa la condición social”. Con esta frase inicia la charla Breitenbruch, reconocido entrenador de natación, que recientemente formó parte de la delegación misionera que viajó a Mar del Plata y que en su especialidad cosechó seis medallas.
El 2012 fue el segundo año en que los nacionales Evita sumaron nuevas disciplinas a las ya instaladas como el atletismo, el básquetbol, el ajedrez, el vóleibol y el fútbol. Y fue un boom para las aspiraciones deportivas de cada una de las provincias que año tras año mejoran su rendimiento.
¿Qué rol cumplen actualmente los Juegos Evita?
Por un lado, no hay un programa de detección de talento que es lo que debería haber, pero sí es muy importante el rol que están cumpliendo los Juegos Evita en encontrar a una promesa a través del deporte comunitario. Esta competencia es tan masiva que justamente está siendo una suerte de lugar para sacar nuevos diamantes a pulir.
Además, los Evita son importantísimos porque se sumaron nuevos deportes, es masivo, comunitario y gratuito. Además, está llegando a la sociedad a todos los rincones, no importa la condición social. A estos juegos llega la gente que no tiene el acceso al club.
¿Cómo notaste el nivel este año?
Mejoró muchísimo en general. Puntualmente en natación nosotros cuando salimos de acá habíamos hecho tablas comparativas y trabajamos sobre las marcas del año pasado e hicimos un pre Evita, para captar gente, que fueron una especie de torneos locales abiertos y eso ayudó mucho.
Formamos una base bastante importante y cuando fuimos a la etapa provincial, los chicos ya estaban haciendo los tiempos con los que se había ganado en los nacionales. Entonces decíamos que si este año se repiten las marcas del 2011, teníamos la mayoría en podios y en finales. No pasó así porque nosotros mejoramos y todos mejoraron. Aunque en comparación a medallas, el año pasado hubo una de plata y ahora obtuvimos 6 preseas de distintos colores. Y en general Misiones sorprendió en los Evita y se vio que los profes trabajaron bien.
¿Los Evita actúan como motor de motivación para el crecimiento deportivo?
Sí, les genera una motivación que se transmite durante un tiempo. Pero hay una realidad, la motivación les dura dos o tres meses. Lo que nosotros los profesores tenemos que pensar es en darle continuidad a eso.
En el caso más resonante de los últimos tiempos, surgido en los Evita, el lanzador de jabalina Braian Toledo tuvo la gran posibilidad de ganar la competencia nacional e ir a los sudamericanos, creció y tuvo apoyo.
En Misiones, hace unos tres unos o cuatro años atrás, Gladis Olivera fue campeona y subcampeona nacional de los 1500 metros llanos durante dos años, y justamente se la detectó en los Evita pero cuando terminó esta etapa desapareció.
Entonces lo que nosotros necesitamos es un programa de captación de talentos que nunca hubo y hoy es una necesidad.
Se está construyendo el Centro de Alto Rendimiento y tiene que nutrirse de atletas de determinadas condiciones, en los distintos deportes. Y ¿cómo se hace eso? haciendo hacer un diagnóstico y un programa de captación de talentos para empezar a trabajar ya.
Una chance inmejorable
Con los talentos ya captados, muchos con anterioridad, para Breintenbruch, Misiones debería jugar “su gran carta” de tener al menos un misionero en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
“Nosotros tenemos por otro lado, la gran motivación y el desafío y la suerte de que Brasil organiza los Juegos Olímpicos y somos los vecinos, los hermanos que estamos al lado. Entonces si me pongo a pensar que tengo un Centro de Alto Rendimiento Deportivo Provincial (Cepard) que se está construyendo, tengo inmediatamente que pensar en un ciclo olímpico que es de cuatro años y ya perdimos cinco meses porque empezó en agosto”, reflexiona el entrenador.
Para lo cual la provincia debería estar en este momento incorporando un proyecto de captación de talentos con vistas a incorporar a esos chicos al Cepard y para ver si dentro de un programa misionero de deporte incorporamos algún atleta en Río.
Nos favorece la cercanía, la similitud del clima y pasamos a ser un centro geográfico deportivo clave dentro de la región y si yo estuviese en Córdoba o en Buenos Aires tendría que estar pensando que tengo que venir a Misiones, seis meses antes al Cepard de acá para que los chicos se adapten y estamos desaprovechamos todo eso”.
El arte de ver más allá
Para el Colo, captar talentos sin programas adecuados hoy se hace a “ojímetro” y de casualidad.
“Hoy en día los talentos se captan a ojímetro y de casualidad, vamos a ser sinceros; sin embargo, en natación sí estamos haciendo evaluaciones y en base a eso, a cualidades físicas, de talla, de condiciones técnicas y genéticas, vamos observando el nivel de algunos nadadores en general y hacemos un seguimiento”, detalló.
Tal es el caso de su última “joyita” encontrada, Priscila Wietz (13), que en los recientes Evita alcanzó cuatro medallas.
“La vi nadando hace un par de años atrás en la escuelita del Capri y noté que tenía un deslizamiento diferente, una técnica buena y con condiciones naturales; hablé con los padres y nos pusimos de acuerdo a que se sume al equipo y tuvo una evolución esperada. Este año clasificó a los Evita y ya obtuvo cuatro medallas”, distinguió Breitenbruch.
¿Qué se necesita para detectar talentos?
Se necesita pasión. Y veo que eso está desapareciendo. Antes eran más los profesores apasionados, y hoy por hoy somos pocos los que amamos con locura el deporte, que buscamos a deportistas para llevarlos al alto rendimiento y soñamos, por ejemplo, en tener un representante misionero en Río de Janeiro 2016.
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El 2012 fue el segundo año en que los nacionales Evita sumaron nuevas disciplinas a las ya instaladas como el atletismo, el básquetbol, el ajedrez, el vóleibol y el fútbol. Y fue un boom para las aspiraciones deportivas de cada una de las provincias que año tras año mejoran su rendimiento.
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Por un lado, no hay un programa de detección de talento que es lo que debería haber, pero sí es muy importante el rol que están cumpliendo los Juegos Evita en encontrar a una promesa a través del deporte comunitario. Esta competencia es tan masiva que justamente está siendo una suerte de lugar para sacar nuevos diamantes a pulir.
Además, los Evita son importantísimos porque se sumaron nuevos deportes, es masivo, comunitario y gratuito. Además, está llegando a la sociedad a todos los rincones, no importa la condición social. A estos juegos llega la gente que no tiene el acceso al club.
¿Cómo notaste el nivel este año?
Mejoró muchísimo en general. Puntualmente en natación nosotros cuando salimos de acá habíamos hecho tablas comparativas y trabajamos sobre las marcas del año pasado e hicimos un pre Evita, para captar gente, que fueron una especie de torneos locales abiertos y eso ayudó mucho.
Formamos una base bastante importante y cuando fuimos a la etapa provincial, los chicos ya estaban haciendo los tiempos con los que se había ganado en los nacionales. Entonces decíamos que si este año se repiten las marcas del 2011, teníamos la mayoría en podios y en finales. No pasó así porque nosotros mejoramos y todos mejoraron. Aunque en comparación a medallas, el año pasado hubo una de plata y ahora obtuvimos 6 preseas de distintos colores. Y en general Misiones sorprendió en los Evita y se vio que los profes trabajaron bien.
¿Los Evita actúan como motor de motivación para el crecimiento deportivo?
Sí, les genera una motivación que se transmite durante un tiempo. Pero hay una realidad, la motivación les dura dos o tres meses. Lo que nosotros los profesores tenemos que pensar es en darle continuidad a eso.
En el caso más resonante de los últimos tiempos, surgido en los Evita, el lanzador de jabalina Braian Toledo tuvo la gran posibilidad de ganar la competencia nacional e ir a los sudamericanos, creció y tuvo apoyo.
En Misiones, hace unos tres unos o cuatro años atrás, Gladis Olivera fue campeona y subcampeona nacional de los 1500 metros llanos durante dos años, y justamente se la detectó en los Evita pero cuando terminó esta etapa desapareció.
Entonces lo que nosotros necesitamos es un programa de captación de talentos que nunca hubo y hoy es una necesidad.
Se está construyendo el Centro de Alto Rendimiento y tiene que nutrirse de atletas de determinadas condiciones, en los distintos deportes. Y ¿cómo se hace eso? haciendo hacer un diagnóstico y un programa de captación de talentos para empezar a trabajar ya.
Una chance inmejorable
Con los talentos ya captados, muchos con anterioridad, para Breintenbruch, Misiones debería jugar “su gran carta” de tener al menos un misionero en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
“Nosotros tenemos por otro lado, la gran motivación y el desafío y la suerte de que Brasil organiza los Juegos Olímpicos y somos los vecinos, los hermanos que estamos al lado. Entonces si me pongo a pensar que tengo un Centro de Alto Rendimiento Deportivo Provincial (Cepard) que se está construyendo, tengo inmediatamente que pensar en un ciclo olímpico que es de cuatro años y ya perdimos cinco meses porque empezó en agosto”, reflexiona el entrenador.
Para lo cual la provincia debería estar en este momento incorporando un proyecto de captación de talentos con vistas a incorporar a esos chicos al Cepard y para ver si dentro de un programa misionero de deporte incorporamos algún atleta en Río.
Nos favorece la cercanía, la similitud del clima y pasamos a ser un centro geográfico deportivo clave dentro de la región y si yo estuviese en Córdoba o en Buenos Aires tendría que estar pensando que tengo que venir a Misiones, seis meses antes al Cepard de acá para que los chicos se adapten y estamos desaprovechamos todo eso”.
El arte de ver más allá
Para el Colo, captar talentos sin programas adecuados hoy se hace a “ojímetro” y de casualidad.
“Hoy en día los talentos se captan a ojímetro y de casualidad, vamos a ser sinceros; sin embargo, en natación sí estamos haciendo evaluaciones y en base a eso, a cualidades físicas, de talla, de condiciones técnicas y genéticas, vamos observando el nivel de algunos nadadores en general y hacemos un seguimiento”, detalló.
Tal es el caso de su última “joyita” encontrada, Priscila Wietz (13), que en los recientes Evita alcanzó cuatro medallas.
“La vi nadando hace un par de años atrás en la escuelita del Capri y noté que tenía un deslizamiento diferente, una técnica buena y con condiciones naturales; hablé con los padres y nos pusimos de acuerdo a que se sume al equipo y tuvo una evolución esperada. Este año clasificó a los Evita y ya obtuvo cuatro medallas”, distinguió Breitenbruch.
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