Homicidio en Santa Ana: el arma con la que mataron a Víctor es de un oficial de la Policía

lunes 02 de septiembre de 2019 | 10:57hs.
Homicidio en Santa Ana: el arma con la que mataron a Víctor es de un oficial de la Policía
Homicidio en Santa Ana: el arma con la que mataron a Víctor es de un oficial de la Policía
Las pericias confirmaron que el arma de uno de los oficiales que permanece detenido en la investigación del caso, es de donde salió el disparo que ultimó a Víctor Marquez Dos Santos, de 16 años, según confió una fuente a El Territorio.

"Están buscando el arma con el que mataron a mi hermanito. Nos dicen que fue un oficial. Estoy contenta que avanza el caso", dijo esta mañana Eliana, hermana de Víctor Márquez, asesinado en Santa Ana, al programa Acá te lo Contamos de Radioactivs 100.7. 

El joven, de 16 años, fue asesinado el pasado 24 de agosto de un balazo de 9 milímetros en la cabeza. Las investigaciones giraron de tal forma que todos los detenidos fueron y son policías. En principio eran 7 pero cuatro recuperaron la libertad, tras su detención el pasado sábado.

Quedan detenidos dos oficiales y un cabo.



El relato de una detenida allanó el camino

“Es cuestión de tiempo para que alguien hable”, había dicho uno de los pesquisas la semana pasada, cuando la principal hipótesis señalaba a una trama narco. En parte podría tener razón, debido a que - según expresaron varias fuentes que seguían de cerca los avances del caso - la voz de una policía encaminó el caso hacia otra dirección.

En este sentido, como se detalló antes, quien ejecutó el disparo ya había sido señalado, aunque no se trata de una declaración que deberá ser judicializada y sustentada con pruebas fehacientes. Por ahora, no hay mayores elementos que ese testimonio.

Siempre según este relato, Víctor se encontraba con dos amigos en la vía pública esa noche y se cruzaron con la comisión policial que en principio, no los pudo interceptar. En esta instancia, la patrulla volvió a la comisaría, donde se bajó una mujer policía y se subió otra, quien a posteriori terminó por brindar detalles de lo que habría sucedido.

El móvil volvió a cruzarse con el grupo en una calle de tierra de la Escuela Comercio 10 y en esa instancia solamente dos pudieron escapar, quedando Víctor de rodillas o tirado en el piso. Entonces el oficial se bajó, caminó hasta él y lo remató a sangre fría.

Como viene informando este medio, la bala ingresó por su ojo derecho y salió por la región parietal izquierda del cráneo con la consecuente pérdida de masa encefálica y el adolescente no tenía marcas de arrastre, ni otras lesiones. Solamente tenía las rodillas con tierra, lo que es coincidente con las palabras de la policía.

Después, el uniformado volvió a subirse al patrullero y amenazó de muerte a sus colegas si contaban algo. Por otro lado, los vecinos señalaron que esa noche se escucharon entre dos y tres disparos. Se deberá establecer ahora qué pasó con el celular del adolescente, que hasta ayer no había sido hallado.

Una ciudad conmocionada

La muerte del joven conmocionó a todo Santa Ana, que salió a la calle en dos oportunidades para exigir justicia y pedir que Gendarmería Nacional se haga cargo de la investigación. La presencia de la bala 9 milímetros, arma que solamente utilizan las fuerzas policiales, era el principal motivo de este reclamo.

Pero no sólo eso, pocas horas después de despedir los restos del muchacho, se produjo el deceso de su padre, Eriberto Márquez (66), producto de una insuficiencia cardíaca. Su corazón no soportó tanta angustia y murió en el hospital donde estaba internado después de una repentina descompensación que sufrió posterior al crimen.

Durante toda la semana la principal hipótesis de los investigadores policiales fue que el asesinato del joven había ocurrido en medio de una trama narco. Los investigadores creían que el adolescente estaba incursionado en la venta al menudeo de estupefacientes y esto le generó conflictos. Sin embargo, un testimonio ahora ubican al asesino y sus cómplices mucho más cerca.