Comercios se reinventan para mantener la actividad

miércoles 29 de abril de 2020 | 5:00hs.
Comercios se reinventan para mantener la actividad
Comercios se reinventan para mantener la actividad

Por Esteban Bueseck interior@elterritorio.com.ar

El centro de Posadas vive por estos días una realidad distinta. Desde el lunes último varios rubros que permanecían cerrados comenzaron a reabrir sus puertas. Pero ya nada es como antes. Todo está programado, pautado y los movimientos de las personas no son fluidos como semanas atrás. Las cosas cambiaron. Las reglas de juego mutaron y nadie sabe por cuánto tiempo.
En este contexto, El Territorio recorrió diversos comercios de la ciudad para poder observar de primera mano cómo se viven estas jornadas laborales entre estrictos protocolos y la necesidad de generar ingresos para no cerrar las puertas definitivamente.
Con casi cuatro décadas en el rubro de las ópticas, Patricia Spinelli confiesa: “Nunca imaginé estar trabajando así”.
A puertas cerradas, sólo se entra al local con turno previo. “Para ingresar debe usar barbijo, frotarse los pies en el trapo con lavandina y aplicarse alcohol en gel en las manos”, dice un cartel en la puerta de entrada, que sólo se abre cuando uno de los empleados verifica que la persona tenga pautada la cita.
“Es todo raro, distinto, pero nos estamos adaptando”, admite y agrega que “miedo de contagiarme no tengo, pero me cuido, no me toco la cara, uso medidas de protección y así seguimos”.
Los días que debieron permanecer cerrados fueron intensos en todas las ópticas de la ciudad por la cantidad de pedidos que recibían de clientes para retirar trabajos previos o realizar algún arreglo.
“La demanda es alta. Hay muchos pedidos de lentes nuevos y otros que vienen por compostura”, dice Spinelli y añade: “No tocamos plata sin antes tirarle alcohol en gel y a todos los lentes los lavamos previamente. Son cosas que siempre las hacíamos y ahora las intensificamos”.

Ya no es lo que era
Las peluquerías, espacios para embellecerse y pasar un momento de relax, también volvieron a abrir sus puertas este lunes, pero bajo estrictos protocolos de atención.
Ingresar a un local de Los Ferrer, por ejemplo, requiere cita previa y al llegar al comercio se deben cumplimentar otros requisitos como aplicarse alcohol en las manos, cubrirse el calzado con polietileno y usar barbijo. Y los trabajadores tienen desde barbijo hasta máscaras cobertoras del rostro.
“Estamos adaptándonos a este cambio”, comenta Matías Ferrer, emprendedor del rubro que cuenta con dos sucursales en la ciudad. Asegura que no poder trabajar durante casi un mes “fue muy duro”.
Al mismo tiempo reflexiona: “Nosotros somos espacios donde la gente viene a pasarla bien, a ponerse linda, a relajarse. Ahora trabajamos cubiertos, con protección. Cambió todo”.
Económicamente el emprendedor sintió el cimbronazo de no poder abrir. Recientemente apostaron a abrir un nuevo local en Villa Sarita -además del que ya poseen en el centro- y estar parados se sintió en la caja del comercio. “Esta situación nos impacta doblemente porque lo de Villa Sarita fue un proyecto que arrancamos el año pasado con puestos de trabajos nuevos, con una apuesta más grande y fue duro por la gente que también tenemos a cargo. Ahora que volvimos, estamos reactivando de a poco”, confiesa.
Insiste en que no es lo mismo, ya que hasta los horarios de trabajo se modificaron y ahora están autorizados a abrir de 8 a 16.
“También tenemos que respetar una distancia entre clientes”, por eso los turnos que se dan son espaciados.
“Las clientas están muy contentas de que volvimos. En este tiempo les pedíamos que esperen un tiempo y que no se hagan nada en su casa porque el pelo es muy delicado”, resumió Ferrer.

Adaptarse y seguir
Bar Español, Café Vitrage, el Hotel Posadas y Mentecato son clásicos de la ciudad a la hora de salir a distenderse mientras se toma y come algo. Sin embargo, el parate en la actividad los impactó de lleno y debieron reinventarse para seguir trabajando.
La modalidad delivery fue el camino que encontraron todos para continuar también conectados con sus históricos clientes y así volver a activar sus cocinas.
“Con delivery trabajamos siempre, pero nunca tuvimos tanta intensidad como ahora”, comentaron al respecto desde Vitrage.
“Nos tuvimos que reforzar para llegar a todos lados con aplicaciones, folletos y publicaciones en los diarios. Cosas que antes no hacíamos, pero que debido a esta pandemia todos los rubros se ven afectados y para mantener la distancia social nos abocamos al 100% al delivery. La repercusión fue muy positiva. La gente ya nos conocía, pero el delivery no era el fuerte de Café Vitrage así que nos enfocamos en publicidad y se está moviendo”, agregaron mientras recibían pedidos desde toda la ciudad.
“Un 80% de las solicitudes llegan desde el microcentro y el número restante de otras partes de la ciudad. Estamos llegando hasta Villa Cabello con la app Degustando”, precisaron desde el bar.

Cambió de rubro
En San Pedro, la actividad comercial para el sector de regalería cesó al 100%, preocupando considerablemente a los pequeños emprendedores. Mientras que algunos aguardan una nueva excepción de rubros, otros encuentran en reinventarse la esperanza para salir adelante y lograr subsistir en medio de la pandemia. Tal es el caso de Elena Álvez Serran, propietaria de la regalaría y tienda de ropa Sol, quien en medio de la crisis cambió de rubro y abrió una verdulería.
El emprendimiento se encuentra en pleno centro de la Capital de la Araucaria y es uno de los puntos más visitados por los clientes al momento de adquirir algún regalo. Con el pasar del tiempo su propietaria amplió y modificó el local, lo que significó un enorme esfuerzo. Entusiasmada con el nuevo año, las ventas por el inicio de clases, los regalos de pascua y demás, la expectativa se vino abajo cuando se decretó la primera etapa de cuarentena que la obligó a cerrar las puertas.
Así como el anhelo de un año productivo con su regalaría y tienda, Elena tenía entre sus proyecciones la inversión en una verdulería y carnicería. La crisis la obligó a poner en marcha una parte de la iniciativa y fue así que adaptó una parte de su local y habilitó la venta de frutas y verduras. 
“La idea estaba de hacer una verdulería con carnicería más adelante, pero como pasó todo esto adelanté el proceso, fue muy difícil tomar la decisión pero al no tener ingresos no tuve opción”, indicó y agregó que hasta el momento la aceptación fue muy buena.
Para quien hace nueve años se gana la vida mediante la venta de artículos de regalaría, tener las puertas cerradas fue muy frustrante porque es de la venta diaria de dónde obtiene los recursos para salir adelante, pagar los gastos mensuales, impuestos y darle a sus hijos lo mejor, realidad similar para los demás propietarios de locales del mismo ámbito que se encuentran en una muy difícil situación.
Pero el hecho de no poder salir a comprar a un mercado central hace que la ganancia sea mínima, por lo que la comerciante reconoce que el nuevo emprendimiento le permite solamente subsistir.
“Los precios con los que llegan los productos a San Pedro son bastante altos, no podemos buscar precios en otros lugares, tenemos que pelearla desde acá logrando una ganancia mínima, pero gracias a Dios podemos trabajar en algo”, reconoció la mujer. 
Teniendo en cuenta que se trata de artículos alimenticios, los recaudos son estrictos, tanto al manipular las frutas y verduras como al momento de atender a los clientes. En el local se realizan desinfecciones y se implementaron medidas de seguridad como el uso alcohol en gel, máscaras y barbijos.

“Son días difíciles”
Con el inicio de la cuarentena, los kinesiólogos dejaron de prestar servicios y se plegaron a las distintas normativas. Ahora están autorizados a trabajar con una serie de protocolos estrictos para la atención de cada paciente.
Gladys González es una de las afectadas, más aún porque es medianamente nueva en el rubro y comenzaba a formar su lista de pacientes.
“No trabajé hasta esta semana, que nos dieron el visto bueno. Para poder abrir nos mandaron un protocolo desde el gobierno y el Colegio de Kinesiólogos”, contó la profesional de Montecarlo.
Y detalló como será el día a día de atención de ahora en más. “Pacientes mayores de 60 están suspendidos, salvo casos que fueran urgentes, si no les di ejercicios para hacer en la casa. Algunas obras sociales avisaron que pagarán únicamente aquellas sesiones donde el diagnóstico sea de atención urgente. La gente despacito está retomando y todo lo que es atención respiratoria está suspendido”, sostuvo.
Y se dificultan los turnos con las personas que vienen de las colonias y tienen horarios reducidos de transporte urbano.
“Económicamente es un caos -acotó- porque únicamente tuvimos amparo con algunas cuotas, pero el monotributo sigue corriendo. Así que son días difíciles. Veremos cómo sigue y las cuentas iré pagando a medida que pueda”.

Por el parate económico cerró hotel 4 estrellas de Iguazú

El Grand Crucero Iguazú Hotel anunció que cerrará sus puertas por la “falta de liquidez” que le generó la inactividad por la pandemia del coronavirus y desvinculará a sus 50 empleados a través de un procedimiento preventivo de crisis.
El establecimiento se convierte de esta forma en el primero del rubro en cerrar sus puertas en la Ciudad de las Cataratas, que no reciben turistas desde el pasado 15 de marzo.
La medida de cerrar el hotel de 4 estrellas fue tomada debido a que “los salarios no se pueden sostener por la falta de liquidez en el sector, sin probabilidades de apertura durante este 2020”, dijo la empresa.
Agregó que “a todos los trabajadores se les va a pagar todo lo que corresponde según la ley mediante un proceso preventivo de crisis que será solicitado ante el Ministerio de Economía de la Nación”.
Unas 50 personas formaban parte de la plantilla de trabajadores del hotel ubicado al ingreso de la ciudad de Iguazú, propiedad del empresario Julio Koropeski, que también se dedica al transporte de pasajeros.
El secretario general de Utghra, Rodrigo Lugo, indicó que este procedimiento prevé que la indemnización final del empleado se reduzca en un 50%.  Y anticipó que si no se aplican medidas para el sector, este cierre será el primero de varios.