2026-10-30

Cáncer de mama: “En una detección precoz tenemos un 90% de chances de curación”

La ginecóloga y mastóloga Juliana Chávez remarcó la importancia de los controles periódicos para detectar la enfermedad en sus etapas iniciales. Además, aclaró mitos sobre la mamografía, la herencia genética y los avances en los tratamientos.

En el cierre del mes de concientización sobre el cáncer de mama, la médica ginecóloga y especialista en mastología Juliana Chávez destacó la importancia de los controles de rutina y la detección temprana para mejorar las posibilidades de curación. En una entrevista con Radioactiva, señaló que cuando la enfermedad se identifica en etapas iniciales, las chances de curación pueden alcanzar el 90%.

“Hoy en día, en una detección precoz, nosotros tenemos un 90% de chances de curación”, afirmó la especialista, quien remarcó que uno de los principales desafíos es lograr que las mujeres accedan a los estudios preventivos.

Chávez explicó que, en la mayoría de los casos, el cáncer de mama en sus estadios iniciales no presenta síntomas evidentes. Por ese motivo, muchas veces no se detecta a partir de la aparición de un nódulo o una alteración que la paciente pueda advertir, sino mediante los estudios de rutina.

En ese sentido, recordó que las recomendaciones nacionales establecen la realización de mamografías anuales a partir de los 40 años para las mujeres que no tienen antecedentes familiares de cáncer de mama.

La especialista también hizo hincapié en que los controles no impiden que aparezca la enfermedad, sino que permiten identificarla a tiempo. “Lo que va a hacer es que vos lo detectes precozmente. La enfermedad va a estar, vos te hagas el estudio, no te lo hagas”, explicó.

Los mitos y la desinformación sobre la mamografía

Durante la entrevista, Chávez señaló que la falta de información y la circulación de contenidos falsos son algunos de los factores que pueden llevar a las mujeres a postergar sus controles. También mencionó las dificultades para organizar los tiempos y el temor al diagnóstico o a las molestias que puede generar el estudio.

Uno de los mitos más frecuentes, según indicó, está relacionado con la radiación de la mamografía y la posibilidad de que provoque lesiones o aumente el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Al respecto, aclaró que las dosis de radiación utilizadas son bajas y que la realización de una mamografía anual, o de estudios adicionales cuando están indicados, no incrementa el riesgo de cáncer de mama.

Otro de los motivos por los que algunas pacientes evitan el estudio es la molestia que puede ocasionar la compresión de la mama. Chávez reconoció que puede resultar incómodo, dependiendo de la sensibilidad de cada persona, pero remarcó que no debería ser una razón para abandonar los controles.

También recomendó que las mujeres conozcan sus propias mamas y estén atentas a cualquier cambio entre un control y otro. La aparición de un bulto, una modificación o un dolor nuevo son motivos para consultar con un profesional.

Sin embargo, aclaró que no todos los nódulos son malignos. “La gran mayoría de los nódulos que aparecen en mama son benignos”, explicó. Entre las alteraciones frecuentes mencionó los quistes y los fibroadenomas, considerados los tumores benignos más comunes.

La mayoría de los casos no son hereditarios

Otro de los puntos abordados fue la relación entre el cáncer de mama y los antecedentes familiares. La mastóloga explicó que más del 90% de los casos son esporádicos, es decir, no están vinculados directamente con una predisposición hereditaria.

Por eso, advirtió que no tener familiares que hayan atravesado la enfermedad no significa estar exenta de desarrollarla. Los antecedentes genéticos representan una parte de los factores de riesgo, pero no explican la mayoría de los diagnósticos.

Chávez también señaló que el cáncer de mama es una enfermedad multifactorial, en cuyo desarrollo intervienen aspectos relacionados con la edad, los antecedentes reproductivos y la lactancia, además de factores modificables vinculados con los hábitos cotidianos.

En ese marco, recomendó mantener una alimentación saludable, realizar actividad física y evitar hábitos perjudiciales como el consumo de tabaco y alcohol. También planteó la importancia de reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y sostener rutinas que permitan descansar adecuadamente.

La especialista reconoció que en los últimos años observa diagnósticos en pacientes cada vez más jóvenes. Si bien la enfermedad continúa siendo menos frecuente en esas edades, mencionó casos en mujeres de 40, 38 y 35 años, e incluso algunos por debajo de los 30.

Además, recordó que el cáncer de mama también puede presentarse en hombres, aunque representa menos del 1% de los casos.

Tratamientos menos invasivos y avances médicos

Chávez destacó que los tratamientos contra el cáncer de mama cambiaron considerablemente en las últimas décadas. Explicó que anteriormente las intervenciones quirúrgicas podían ser mucho más agresivas, con la extirpación de la mama, músculos y ganglios de la axila, lo que generaba consecuencias físicas y funcionales importantes.

Actualmente, gracias a los avances científicos y a las distintas alternativas terapéuticas, en muchos casos es posible realizar cirugías más conservadoras.

La elección del tratamiento depende del tipo de tumor, su tamaño, su extensión y de si la enfermedad está localizada en la mama o comprometió otras partes del cuerpo. Entre las herramientas disponibles se encuentran la quimioterapia, la hormonoterapia, la radioterapia y la cirugía.

En determinadas situaciones, el equipo médico puede indicar quimioterapia antes de la intervención quirúrgica, un procedimiento conocido como neoadyuvancia. El objetivo es reducir el tamaño del tumor para luego realizar una cirugía menos invasiva y conservar la mayor cantidad posible de tejido mamario.

La especialista también se refirió a la inmunoterapia y aclaró que, aunque representa un avance importante, no está indicada para todas las pacientes ni para todos los tipos de tumores. Su utilización depende de características específicas de cada caso.

Finalmente, Chávez insistió en que la detección temprana y el acceso a los controles siguen siendo herramientas centrales para enfrentar la enfermedad. En ese sentido, remarcó que la información confiable y la consulta médica permiten despejar temores y evitar que los estudios preventivos queden postergados.

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