De las chacras misioneras a las culturas de América, así fue la Expo Agrícola de Pozo Azul
La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) San Roque de Pozo Azul llevó adelante la segunda edición de su Expo Agrícola, una propuesta educativa que permitió a los estudiantes del ámbito rural ampliar sus conocimientos, compartir experiencias y demostrar cómo los aprendizajes adquiridos en el aula pueden trasladarse a la práctica. Este año, la iniciativa tuvo como eje las realidades productivas y culturales de distintos países de América, en un recorrido por sus costumbres, tradiciones y principales actividades económicas.
Los colores, la creatividad y los sabores típicos de Brasil, Paraguay, Colombia, Argentina y México fueron protagonistas de una exposición que reunió a estudiantes, docentes, familias y vecinos. Cada stand representó a un país mediante decoraciones, comidas tradicionales, referencias a sus atractivos turísticos y materiales relacionados con su geografía, economía y producción agrícola. La actividad, abierta a toda la comunidad y con entrada gratuita, también incluyó capacitaciones vinculadas al sector agropecuario.
Aprender a partir de la investigación
La propuesta surgió del trabajo desarrollado en la materia Plan de Búsqueda, una herramienta fundamental dentro del sistema de alternancia que caracteriza a la institución. A través de este espacio, los estudiantes investigan diferentes realidades y articulan esos conocimientos con los contenidos de las demás disciplinas académicas.
En esta oportunidad, el trabajo interdisciplinario permitió conocer las principales producciones agrícolas de cada país, los tipos de suelo, el relieve, las costumbres y las condiciones de vida de sus habitantes. La investigación se complementó con la elaboración de materiales y presentaciones que los propios alumnos compartieron con el público durante la exposición.
Uno de los aspectos más importantes de la Expo Agrícola es que los jóvenes puedan demostrar lo aprendido y, al mismo tiempo, involucrar a sus familias en el proceso educativo. Esto adquiere especial relevancia en una escuela de alternancia, donde la formación está estrechamente vinculada con la realidad de las chacras y las actividades productivas que desarrollan los alumnos.
“La importancia en la formación de los alumnos es la producción de conocimientos a través de la articulación de la teoría con la práctica”, destacó la docente Paola Miranda.
La escuela rural como espacio de intercambio
En ese sentido, la Expo no se limitó a la presentación de trabajos escolares, sino que permitió ampliar la mirada de los estudiantes hacia otras formas de producción, diferentes condiciones geográficas y experiencias culturales que pueden enriquecer su formación y aportar nuevas ideas para los proyectos productivos familiares.
Otro de los aspectos que resaltó Miranda fue la posibilidad de conocer lugares y culturas sin necesidad de viajar. En un contexto económico en el que trasladarse a otros destinos resulta difícil para muchas familias, la investigación, la lectura y los recursos educativos permiten acercar esas realidades a los alumnos y ampliar sus conocimientos sobre el continente.
A través de los distintos stands, los jóvenes compartieron ese recorrido de aprendizaje con sus compañeros, docentes y visitantes, en una jornada que combinó el conocimiento académico con la identidad cultural de cada país.
La segunda edición de la Expo Agrícola reafirmó así el valor del Plan de Búsqueda dentro de la formación rural. Esta metodología permite trabajar con los estudiantes sobre distintas realidades desde una perspectiva interdisciplinaria e integral, con conocimientos que trascienden el aula y encuentran aplicación en el entorno familiar y productivo.