2026-09-27

Los rincones de Europa que adoptaron como propios a los próceres argentinos

En Foxford hay una bandera argentina que flamea los 365 días del año, en Boulogne-sur-Mer se conserva intacta la casa donde murió San Martín y en un pueblo de apenas 300 habitantes en Castilla la plaza principal se llama "República Argentina": postales de un vínculo que atraviesa el océano desde hace siglos

Hay banderas argentinas que flamean muy lejos de Argentina, y no por casualidad. En al menos tres pueblos de Europa, la celeste y blanca tiene un lugar fijo en la plaza principal, en la puerta de un museo o en la fachada de una casa convertida en santuario cívico. Todos comparten el mismo origen: la huella de los próceres que forjaron la independencia sudamericana. Y los tres, además, son destinos con paisaje y patrimonio propios, más allá de la anécdota argentina.

Foxford, Irlanda

En el condado de Mayo, en el oeste irlandés, el pequeño pueblo de Foxford —apenas 1.500 habitantes— fue la cuna de Guillermo Brown, el marino que terminaría organizando la Armada argentina y peleando por la independencia. Cada año, en junio, el pueblo se llena de música folclórica, tango, empanadas y alfajores, con una misa, una ofrenda floral frente al busto de Brown y un acto con representantes diplomáticos de ambos países. La bandera argentina, ahí, no se guarda: permanece flameando durante todo el año junto al monumento.

En Foxford, ubicado en el condado de Mayo, Irlanda, nació el Almirante Guillermo Brown. 

 

Más allá de la fiesta, Foxford tiene su propio atractivo: paisajes verdes típicos del oeste irlandés, el río Moy —célebre entre los pescadores de salmón— y la histórica fábrica de tejidos Foxford Woollen Mills, fundada en 1892, que hoy funciona como centro de visitantes con recorrido guiado incluido.

Boulogne-sur-Mer, Francia

Sobre el Canal de la Mancha, en el norte de Francia, esta ciudad portuaria conserva algo que ningún otro lugar del mundo tiene: la casa exacta donde José de San Martín pasó sus últimos años y murió, en 1850. El Estado argentino compró la propiedad hace décadas y hoy funciona como museo, cuidado permanentemente por personal argentino, con las banderas de Argentina, Chile y Perú en una de sus habitaciones. Sobre la costa, frente al puerto, un monumento ecuestre a San Martín —inaugurado en 1909 y sobreviviente de dos guerras mundiales— corona la relación entre ambos países. Cada 17 de agosto, aniversario de su muerte, hay una ceremonia con presencia de granaderos.

Boulogne-sur-Mer no vive solo de esa historia: es una de las ciudades pesqueras más importantes de Francia, tiene un casco antiguo amurallado del siglo XIII y alberga Nausicaá, uno de los acuarios más grandes de Europa, con más de 58.000 animales marinos.

Cervatos de la Cueza, España

En plena Tierra de Campos, la llanura cerealera de la provincia de Palencia, Cervatos de la Cueza tiene poco más de 300 habitantes —que en invierno bajan a la mitad— y una particularidad que sorprende a cualquiera que pase por ahí: su plaza mayor se llama "República Argentina" y tiene un busto de San Martín. Es que en esa aldea nació, en 1728, Juan de San Martín, padre del Libertador. La casa de adobe donde vivió la familia se conserva intacta y funciona desde 1978 como Casa Museo General San Martín, declarada Bien de Interés Cultural por Castilla y León, con documentos, banderas, cuadros y objetos que cuentan la historia familiar. Incluso la iglesia del pueblo se construyó con fondos aportados desde Argentina.

El paisaje que rodea al pueblo es el de la Castilla más auténtica: campos de trigo a perder de vista, arquitectura de adobe y pueblos vecinos con patrimonio artístico de peso, como Paredes de Nava —cuna de la madre de San Martín y de dos de los grandes nombres del Renacimiento español, el pintor Pedro Berruguete y el escultor Alonso Berruguete.

Caernarfon, Gales

En el norte de Gales, sobre el estrecho de Menai, Caernarfon es antes que nada una de las postales más fotografiadas del Reino Unido: su castillo medieval, construido por orden de Eduardo I en 1283, es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y todavía hoy es el escenario elegido para investir formalmente a los Príncipes de Gales. Es también, junto con Gaiman, uno de los bastiones donde más se habla galés en todo el país.

Desde 2015, Caernarfon está oficialmente hermanada con Trelew, en Chubut: fue ahí donde nació Lewis Jones, el galés que fundó esa ciudad patagónica durante la colonización de 1865. El acuerdo se firmó con una ceremonia en la que viajó especialmente un histórico legislador galés, y desde entonces ambas ciudades sostienen intercambios institucionales y culturales.

Más allá del vínculo argentino, Caernarfon es puerta de entrada al Parque Nacional de Snowdonia, con montañas y senderos que atraen caminantes de toda Europa, y conserva intacta la muralla medieval que rodea su casco histórico, con pubs tradicionales y vistas al puerto donde hoy amarran veleros en lugar de barcos de guerra.

Vínculo se sostiene con hechos

Lo llamativo de estos tres lugares no es solo que existan, sino que la relación sigue viva: hay actos todos los años, funcionarios que viajan, banderas que se renuevan y comunidades enteras que, generación tras generación, siguen contando la misma historia a quien se acerque a preguntar. Para el viajero argentino, son destinos con un plus difícil de igualar: llegar a un pueblo perdido en el mapa de Europa y encontrarse, sin buscarlo, como en casa.

El país del cricket que se rindió a Messi

A más de 17.000 kilómetros de Buenos Aires, Bangladesh es hoy uno de los bastiones de hinchas de la Selección Argentina más grandes del mundo, pese a ser una nación donde el deporte rey es el cricket. El vínculo tiene una fecha de arranque bastante concreta: 1984, cuando el seleccionado dirigido por Carlos Bilardo viajó al sur de Asia para disputar la Copa Nehru. Desde entonces, generaciones enteras de bangladesíes adoptaron a Argentina como propia, primero de la mano de Diego Maradona y después con Lionel Messi como nuevo ídolo.
La devoción tiene estructura y organización: la comunidad de Facebook "Argentina Football Fans Bangladesh" nació en 2012 y hoy reúne a casi 350 mil miembros que siguen minuto a minuto cada partido. Durante los mundiales, la pasión se traslada a las calles y azoteas de Daca: banderas y camisetas gigantes pintadas sobre edificios enteros, pantallas colmadas en la Universidad de Daca y en la Daffodil International University, bocinazos, fuegos artificiales y multitudes llorando de emoción con cada gol de Messi.
El folclore ya tiene sus propias anécdotas: hinchas que abandonaron a Brasil para hinchar por Argentina solo por Messi, conductores que se emocionan hasta las lágrimas y hasta una comunidad que reza junta antes de cada torneo para pedir un título para la Albiceleste.

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