2026-07-26

Las actuaciones están a cargo de la Seccional Cuarta de Oberá

Abogada denunció amenazas de muerte de su ex y teme por su vida

La víctima vivió una madrugada de terror y decidió hacer pública su denuncia por miedo a un prefecturiano. “Si me pasa algo, al menos que quede mi testimonio”, alertó

Una abogada de Oberá denunció que fue víctima de un grave episodio de violencia de género durante la madrugada del último lunes, luego del festejo local por la participación de la Selección Argentina en el Mundial de fútbol.

El acusado es su ex pareja, un oficial de la Prefectura Naval Argentina (PNA), quien no sólo la habría amenazado de muerte, sino que además ocasionó serios daños en su vivienda, le sustrajo varias pertenencias y hasta dinero.

La víctima precisó que el implicado presta servicio en Buenos Aires, pero es obereño y estaba de vacaciones en la ciudad. 

Asimismo, si bien la relación duró apenas seis meses, la agresividad del hombre -identificado como Marcos S. (26)- fue escalando y estalló de la peor forma.

“Soy un demonio: te voy a arruinar la vida”: la cruda amenaza de la noche.  

 

Más allá de la violencia física y psicológica que describió, la denunciante aseguró que el mayor temor radica en que el agresor integra una fuerza federal, porta un arma reglamentaria y, según sus dichos, repetía constantemente que es “intocable” por su condición de funcionario público.

La mujer relató que el episodio denunciado comenzó alrededor de las 2.30 de la madrugada del lunes, cuando ambos regresaban a su domicilio. El prefectuariano conducía el automóvil de la víctima y una acción común desencadenó una violenta reacción.

“Agarré mi celular y eso bastó para desatar su furia. Me gritó preguntándome qué hacía con el teléfono. Me dijo barbaridades. Estaba muy alterado y le pedí manejar yo porque estaba fuera de sí”, recordó M V.

Al llegar a la vivienda, la situación empeoró. La profesional explicó que se refugió en el baño para llorar, pero el hombre se le abalanzó tras romper la puerta de una patada mientras gritaba que se quitaría la vida y que había dejado una carta donde la hacía responsable por su decisión.

“Soy un demonio”

En diálogo con este medio, contó que la escena se volvió cada vez más violenta. Furioso y descontrolado, el acusado arrancó el inodoro del baño, lo arrojó al suelo y comenzó a destruir distintos sectores de la vivienda.

“Me gritaba: ‘Soy un demonio, te voy a arruinar la vida. Te voy a matar’. Después rompió de una trompada el espejo de mi habitación, se golpeó la cabeza contra la pared y se tiró sobre los vidrios mientras decía que se iba a matar. En un momento agarró un vidrio y se cortó. Yo le pedía que se vaya, pero me gritaba y me empujaba”, relató.

En medio del episodio intentó pedir ayuda llamando a la madre del prefecto, pero afirmó que le arrebató el teléfono celular y lo arrojó.

Finalmente, logró escapar de la vivienda y fue a buscar a la mamá del funcionario con la expectativa de que ella pudiera calmarlo. Pero al volver al domicilio constataron que el violento había destrozado el lugar: la heladera estaba volcada, había sillas rotas y numerosos daños materiales.

Destrozos y fuga

El hombre ya no se encontraba allí. Asimismo, según denunció la víctima, se había llevado su cartera con documentación personal, tarjetas bancarias, dinero en efectivo y las llaves de la vivienda, por lo que tuvieron que ingresar por una ventana.

Inmediatamente la abogada se dirigió a la Seccional Cuarta para formalizar la denuncia. Allí recibió una noticia que la sorprendió: el prefecto se había presentado previamente con lesiones cortantes y radicó una exposición en su contra.

“El policía me dijo que él llegó sangrando y manifestó que yo lo había atacado. Hizo eso para cubrirse”, sostuvo.

El miedo continuó incluso después de abandonar la dependencia policial. Esa misma noche decidió dormir en la casa de una amiga por temor a una nueva agresión. Al día siguiente descubrió que Marcos S. había regresado durante la madrugada a su domicilio para retirar sus pertenencias.

Según indicó, hasta el momento la Justicia únicamente dispuso una prohibición de acercamiento entre ambas partes, mientras que el teléfono celular que el acusado le quitó durante el episodio aún no le fue restituido.

“Intocable”

“Siempre decía que era intocable por pertenecer a la Prefectura”, aseguró.

Actualmente desconoce si el funcionario regresó a Buenos Aires o permanece en Oberá, una incertidumbre que incrementa su sensación de vulnerabilidad.

“Me amenazó de muerte y porta un arma. Me demostró que puede perder completamente el control y que es capaz de cualquier cosa. Hago público mi caso porque tengo miedo. Si algún día me pasa algo, al menos quiero que quede mi testimonio”, alertó la profesional.

Temor latente

La víctima explicó que la relación duró medio año y que durante ese tiempo ya había advertido conductas de control, manipulación y violencia psicológica.

Recordó que el hombre le enviaba mensajes insultándola y le decía que debía abandonar su carrera profesional para convertirse en ama de casa cuando se mudaran juntos.

“Me llegó a decir: ‘Despedite de tus amigas porque vas a ser mía’. Quería que venda todo y me vaya con él. Hoy entiendo que eran señales claras de una personalidad posesiva y violenta que terminó explotando esa madrugada”, expresó.

También reveló que, durante la relación, el prefecto le comentó haber atravesado un conflicto con una expareja en Buenos Aires, situación que —según le dijo— derivó en el retiro temporal de su arma reglamentaria por parte de las autoridades de la fuerza, aunque posteriormente le fue restituida. Con el paso de los días, la mujer comenzó a dudar de esa versión.

“Ahora, pienso que quizá esa otra chica también fue una víctima y no como él me lo contó. Espero que otra mujer no vuelva a pasar por lo mismo”, reflexionó.

En tanto, el aspecto que más inquieta a la denunciante es el poder que, según afirma, el acusado cree tener por integrar una fuerza de seguridad.

Las claves del caso

De camino a casa. La letrada recordó que por el acto de haber tomado su propio celular en el auto, el agente Marcos S. se enfureció y la habría insultado: la violencia se agravó al llegar a casa.

EL AGRESOR LA DENUNCIÓ. El acusado violentó a la abogada en la casa y amenazó con quitarse la vida. Cuando logró salir y quiso radicar una denuncia, M. V. supo que el hombre la había denunciado.

Restricción. La abogada indicó que, hasta la publicación de esta nota, la Justicia dictó una prohibición de acercamiento para ambas partes, y espera recuperar el celular que el acusado le robó.

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