Economista aseguró que "es una buena noticia que la inflación haya perforado el dos por ciento"
El último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmó que la inflación de junio fue del 1,9%, registro mensual más bajo de los últimos 10 meses. Con este resultado, el índice de precios al consumidor acumuló un 16,8% en el primer semestre y un 33,5% en los últimos 12 meses, consolidando así una desaceleración de los precios.
Para el economista Gerardo Alonso Schwarz, entrevistado por el programa Acá Te Lo Contamos, de Radioactiva 100.7, el dato representa una señal positiva luego de algunos meses en los que existían dudas sobre la evolución del proceso inflacionario. "Es una muy buena noticia en el sentido de que continúa, o retomamos, ese sendero de reducción de la inflación que en los meses anteriores estaba un poco en duda por circunstancias propias de la Argentina, pero también por el contexto internacional y la guerra en Medio Oriente", sostuvo.
Schwarz destacó que el descenso no solo se observa en el indicador nacional, sino también en las mediciones regionales. A su entender, el aspecto más importante no es el número puntual, sino la tendencia, porque "más allá del número o de los decimales, lo importante es que la inflación no está subiendo y, en segundo lugar, que en este contexto, sobre todo internacional, se retomó esa tendencia descendente", afirmó.
El economista remarcó además que una inflación más baja tiene efectos directos sobre los indicadores sociales. Explicó que la reducción del ritmo de aumento de los precios ayuda a sostener la mejora registrada en los niveles de pobreza durante los últimos años, en conecuencia, "que la inflación continúe bajando le da un respiro a ese dato de pobreza, que había descendido aproximadamente veinte puntos en los últimos tres años, aunque existían dudas sobre cómo evolucionaría durante este año".
Consultado sobre las perspectivas para el resto de 2026, Schwarz consideró que el escenario sigue siendo favorable, y que "todo indica que los próximos registros estarán cerca del nivel actual o incluso por debajo. Esperamos cerrar el año con una inflación inferior al 30%. Más allá de un punto más o un punto menos, lo importante es la tendencia".
Respecto de las críticas que vinculan la desaceleración inflacionaria con una caída del consumo, el economista sostuvo que el fenómeno es más complejo. Si bien reconoció que hubo una pérdida del poder adquisitivo, aseguró que también cambiaron los hábitos de compra de las familias, porque "cuando baja la inflación, la gente deja de tener la necesidad de salir a comprar apenas cobra el sueldo. Las compras mensuales pierden importancia y aumentan las compras diarias en comercios de cercanía, que muchas veces no están contemplados en las estadísticas tradicionales".
En ese sentido, también señaló que el consumo se está desplazando hacia nuevos canales de comercialización, como los comercios barriales y el comercio electrónico, además de registrarse cambios en la composición del gasto de los hogares. "Hay algo más que está sucediendo y eso tiene que ver con nuevos canales de comercialización, tanto físicos como virtuales, además del reemplazo de algunas categorías por otras y el crecimiento de bienes durables como autos y motos", concluyó el economista.