2026-07-09

Terremotos en Venezuela: aumenta a 3.811 el número de fallecidos tras los sismos

Muchas de los sobrevivientes viven en refugios temporales o a la intemperie después de que 190 edificios se derrumbaron y otros 856 resultaron dañados, según las autoridades venezolanas, en los terremotos consecutivos del 24 de junio dejaron 3.811 muertos. Hay 18.000 personas sin hogar.

Millas de personas afectadas por los devastadores terremotos en Venezuela del mes pasado enfrentan cada vez más dificultades para acceder a agua potable, así como a servicios de saneamiento e higiene.

Las familias en La Guaira, el estado más afectado, van a la playa para darse un baño y hacer sus necesidades, y ahora hay excremento en partes de las antes concurridas playas caribeñas. Otros están usando la poca agua que no se derramó de los tinacos de las casas para lavar los platos y asearse. Muchas viven en refugios temporales o a la intemperie después de que 190 edificios se derrumbaron y otros 856 resultaron dañados, según las autoridades venezolanas, en los terremotos consecutivos del 24 de junio que dejaron 3.811 muertos.

“Siempre tenemos agua en el tanque —agua reservada—, pero con el terremoto, la mayoría de los tanques de las casas se rompieron”, comentó Juliani Herrera, de 20 años, sobre los grandes tanques azules de plástico que muchas familias venezolanas usan para almacenar agua los días en que la empresa estatal presta servicio en las zonas. “Ahora tenemos que esperar a ver si viene una cisterna y llenar tobos (baldes)”.

Algunas de las comunidades afectadas sólo tenían servicio de agua potable una o dos veces al mes incluso antes de los terremotos. En Maiquetía, conocida por albergar el principal aeropuerto del país, la gente hizo fila el miércoles para recibir una caja con la bandera de Estados Unidos que contenía alimentos, agua y un kit de higiene que incluía un jabón, un cepillo de dientes y toallitas para limpieza corporal.

Herrera recibió una de las cajas que se repartieron en un campamento junto a la playa. La carga durante varias cuadras, con el mentón, la parte superior del brazo y las manos cubiertas de rasguños que se hizo cuando se cayó de una motocicleta mientras el suelo se sacudía violentamente al producirse los sismos.

El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha estimado que los terremotos dejaron a unas 18.000 personas sin hogar. Los desplazados ahora viven en escuelas, aceras, parques, plazas y otros espacios públicos.

Beatriz Ochoa, jefa regional de incidencia para América Latina del Consejo Noruego para Refugiados, señaló en un comunicado que se necesitan mejores condiciones para prevenir la propagación de enfermedades, ya que las personas viven en entornos densamente poblados, con altas temperaturas y lluvias estacionales, y con privacidad limitada.

“He visto a familias haciendo todo lo que pueden para mantener la dignidad en condiciones extremadamente difíciles”, dijo. "En un refugio temporal, vi a familias organizándose para mantener limpios los espacios comunes, incluso mediante retiros improvisados ​​y arreglos básicos para la gestión de desechos. Su determinación es notable, pero las familias no deben tener que llevar solas esta carga".

Rodríguez el miércoles anunció que su gobierno ya estaba trabajando con expertos para identificar áreas apropiadas para “construir nuevas viviendas y ciudades antisísmicas”. Agregó que también se había convocado a empresas locales e internacionales “para la construcción agresiva y rápida de viviendas”.

Rodríguez también dijo que había “decidido enviar una carta, entre otros, al rey de Inglaterra” para solicitar la liberación de las reservas de oro venezolanas congeladas en el Banco de Inglaterra debido a sanciones económicas.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres ha estimado los daños físicos directos a la vivienda y la infraestructura en alrededor de 37.000 millones de dólares.

El jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, se reunió con Rodríguez y con sobrevivientes del terremoto el miércoles, cuando la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la organización emitió un llamado por aproximadamente 300 millones de dólares para ayudar a 1,3 millones de venezolanos con necesidad urgente de asistencia.

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